Si estos cambios en su estilo de vida no le bajan la presión arterial a un nivel seguro, el médico también le recetará medicamentos. Puede probar varios tipos o combinaciones de medicamentos antes de encontrar un plan que funcione de la mejor manera para usted. Los medicamentos pueden controlar su presión arterial, pero no pueden curarla. Probablemente tendrá que tomar medicamentos por el resto de su vida. Planee con el médico cómo manejar su presión arterial.
Rodilla señala que, sin lugar a dudas, la piedra angular para prevenir la hipertensión arterial o reducir las cifras de presión -cuando ya se ha diagnosticado la HTA- es cambiar a un estilo de vida saludable, que incluye restringir la ingesta de sal, moderar el consumo de alcohol, reducir el contenido de grasas saturadas y colesterol y aumentar la ingesta de hortalizas, productos lácteos desnatados, fibra dietética y soluble, cereales integrales y proteínas de origen vegetal. En suma, adoptar la llamada dieta mediterránea.
La hipertensión es un problema que afecta más a las personas mayores cierto, pero es un error pensar que solo puede darse a partir de determinada edad. La realidad es que también puede padecerla gente joven, aunque sea menos común. La causa de que una parte de la población sea más propensa que otra se debe a que con el paso del tiempo empeora la circulación y nuestras arterias no tienen el mismo rendimiento.
En los niveles de presión arterial que son al menos altos de forma moderada (>160/100), como los provocados por enfermedades cardíacas, la medicación puede ser apropiada. Seguir las recomendaciones de estilo de vida anteriores también es buena idea; pueden ayudar a asegurarte de no necesitar tomar más medicamentos de los necesarios para tu tratamiento.

Un nuevo estudio grande, sin embargo, Un nuevo estudio grande, sin embargo, indicó que las personas con hipertensión vivían más tiempo y con menor riesgo de enfermedad cardíaca si reducían la presión sanguínea sistólica hasta 120 usando medicamentos. Desafortunadamente, este beneficio conlleva un aumento significativo del riesgo de efectos secundarios:


Todos sabemos que el ejercicio es básico para estar sanos pero no todo el mundo sabe que es fundamental para bajar la tensión sin necesidad de tomar pastillas. De hecho, se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Y también la previene, ya que practicar ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. 
Hay muchas buenas opciones de medicación. Algunos ejemplos son los inhibidores ECA (enzima convertidora de angiotensina) o bloqueantes A II (bloqueantes de los receptores de la angiotensina II) como Enalapril o Losartán. Si este tipo de medicación no te da el efecto deseado, quizás tengas que añadir otros medicamentos como los llamados antagonistas del calcio (p. ej. Felodipina) o un diurético suave (puede encontrarse una pastilla combinada con Enalapril y Losartán).
La hipertensión arterial (HAT) es uno de los problemas de salud más frecuentes a nivel mundial. La mayor parte de las personas diagnosticadas con HAT necesitan tratarse con medicamentos. Sin embargo, existen diversas formas de bajar la presión arterial sin recurrir a ellos. Dichos métodos también son de utilidad si tienes prehipertensión y aún no necesitas medicamentos para combatirla. Si utilizas métodos como cambiar tu dieta y estilo de vida junto con los medicamentos, podrás controlar tu enfermedad y mantener tu cuerpo más sano en general.

La presión arterial alta no tiene síntomas. Por ello, la única manera de averiguar si usted tiene presión arterial alta es a través de chequeos regulares cuando visita a su proveedor de atención médica. Su proveedor utilizará un medidor, un estetoscopio o un sensor electrónico y un manguito de presión arterial y tomará dos o más mediciones en citas médicas distintas antes de hacer un diagnóstico.
Si frecuentemente experimentas fuertes dolores de cabeza, fatiga, ritmo cardíaco irregular y dolor en el pecho, es probable que estés sufriendo de hipertensión o presión arterial alta. Esta condición puede ser causada por altos niveles de estrés, falta de sueño, obesidad u otras enfermedades subyacentes y, a veces, incluso las personas sanas la pueden padecer. Afortunadamente, existen algunas técnicas simples que pueden ayudarte a relajar los vasos sanguíneos y músculos y de esta manera mantener la presión arterial bajo control. 

Sufrir alteraciones en la tensión puede llegar a generar numerosos problemas, algunos de ellos graves. Los episodios de crisis pueden tener consecuencias como infartos y daños cerebrales, causando daños a órganos vitales (el corazón, los riñones o el cerebro), por lo tanto, es de vital importancia hacer caso de los especialistas y llevar un control exhaustivo para minimizar los riesgos.
Mantener una vida social activa, te ayuda a controlar la presión. Es más, según numerosos estudios, sentirse solo y tener un estado anímico bajo, está ligado a la tensión alta. Si tus amigos de siempre tienen poca disponibilidad, amplía tu círculo de amistades y toma tu dosis diaria de vitamina S. Puedes apuntarte a talleres, cursos, unirte a grupos que compartan tus intereses para conocer a gente nueva.
Las consultas regularles con el médico también son claves para controlar tu presión arterial. Si tu presión arterial está bien controlada, consulta al médico respecto de con qué frecuencia debes controlarla. El médico puede sugerir controlarla diariamente o con menor frecuencia. Si cambias tus medicamentos u otros tratamientos, el médico puede recomendarte que controles tu presión arterial dos semanas después de los cambios de tratamiento y una semana antes de tu próximo turno.

Haga ejercicio todos los días. El ejercicio moderado puede reducir el riesgo de tener presión arterial alta. Establezca algunas metas para hacer ejercicios de manera segura y gradualmente lograr hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio al día la mayoría de los días de la semana. Consulte con el médico antes de comenzar un plan de ejercicios si tiene problemas de salud que no están siendo tratados. Puede encontrar más información sobre el ejercicio y la actividad física en Go4Life.


Un estudio publicado en la revista Open Heart indica que el azúcar puede ser más nocivo que la sal para la tensión. Y en especial el sirope de maíz (fructosa) que se utiliza en alimentos procesados, zumos industriales y refrescos. Según esta investigación, si el 25% de las calorías de las dieta provienen del azúcar aumenta por tres el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular ya que aumenta sensiblemente la tensión. Aquí te dejamos algunos de los alimentos que tienen más azúcar de lo que crees.
Lleva un registro de tus niveles de sodio. En los Estados Unidos, la dieta de muchas personas incluye hasta 5000 mg (5 g) de sodio al día, lo que los profesionales de la salud consideran demasiado perjudicial para el organismo. Aunque por lo general no debes y no puedes eliminar el sodio por completo, es esencial tratar de consumir menos de 2 g (2000 mg) al día. Para lograrlo, lleva un registro de tu consumo diario de sal o sodio, y evita al máximo el consumo de sodio.[4]
Normalice su relación de grasas omega 6 y omega-3. Tanto las grasas omega-3 como las omega-6 son vitales para su salud. Sin embargo, la mayoría de las personas en Estados Unidosestán obteniendo mucha grasa omega-6 proveniente de su alimentación y muy poca omega-3. Consumir grasas omega-3 es una de la mejores maneras de re-sensibilizar sus receptores de insulina si padece de resistencia a la insulina.
Si usted o alguien que ama tiene complicaciones de presiona arterial alta, entonces por favor revise y comparta la siguiente información. En caso de necesitar más información, también incluyo una lista de artículos sobre suplementos. La hipertensión en realidad es una condición fácil de tratar, pero si se ignora, podría causar daño severo en su salud.
Haga ejercicio todos los días. El ejercicio moderado puede reducir el riesgo de tener presión arterial alta. Establezca algunas metas para hacer ejercicios de manera segura y gradualmente lograr hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio al día la mayoría de los días de la semana. Consulte con el médico antes de comenzar un plan de ejercicios si tiene problemas de salud que no están siendo tratados. Puede encontrar más información sobre el ejercicio y la actividad física en Go4Life.
La fructosa se descompone en una variedad de productos de desecho que son malos para su cuerpo, uno de ellos es el ácido úrico. El ácido úrico eleva la presión arterial al inhibir el óxido nítrico en los vasos sanguíneos. El óxido nítrico ayuda a que sus vasos mantengan su elasticidad, por lo que la supresión de óxido nítrico conduce a un aumento de la presión arterial.
Desde que se inicia una dieta saludable hasta que se puede constatar de forma significativa una pérdida de peso, ha de pasar el tiempo necesario para que los mecanismos fisiológicos en el cuerpo humano que regulan el mantenimiento del peso habitual se adapten al nuevo equilibrio entre ingesta y consumo de calorías. “Este proceso puede durar varias semanas y requiere una dosis de paciencia y constancia que los pacientes no suelen tener, si no se les previene adecuadamente”, explica el profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera.
Haga ejercicio todos los días. El ejercicio moderado puede reducir el riesgo de tener presión arterial alta. Establezca algunas metas para hacer ejercicios de manera segura y gradualmente lograr hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio al día la mayoría de los días de la semana. Consulte con el médico antes de comenzar un plan de ejercicios si tiene problemas de salud que no están siendo tratados. Puede encontrar más información sobre el ejercicio y la actividad física en Go4Life.
Una de las razones para visitar al médico regularmente es hacerse chequeos de la presión arterial. Los chequeos rutinarios de la presión arterial ayudarán a identificar una elevación temprana de la presión arterial aun si usted se siente bien. Si hay indicación de que la presión arterial está alta en dos o más chequeos, el médico puede pedirle que se mida la presión arterial en casa a diferentes horas del día. Si la presión se mantiene alta, incluso cuando usted está relajado, el médico podría sugerirle ejercicios, cambios en su dieta y, muy probablemente, medicamentos.
Rodilla señala que, sin lugar a dudas, la piedra angular para prevenir la hipertensión arterial o reducir las cifras de presión -cuando ya se ha diagnosticado la HTA- es cambiar a un estilo de vida saludable, que incluye restringir la ingesta de sal, moderar el consumo de alcohol, reducir el contenido de grasas saturadas y colesterol y aumentar la ingesta de hortalizas, productos lácteos desnatados, fibra dietética y soluble, cereales integrales y proteínas de origen vegetal. En suma, adoptar la llamada dieta mediterránea.

Desde que se inicia una dieta saludable hasta que se puede constatar de forma significativa una pérdida de peso, ha de pasar el tiempo necesario para que los mecanismos fisiológicos en el cuerpo humano que regulan el mantenimiento del peso habitual se adapten al nuevo equilibrio entre ingesta y consumo de calorías. “Este proceso puede durar varias semanas y requiere una dosis de paciencia y constancia que los pacientes no suelen tener, si no se les previene adecuadamente”, explica el profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera.


Vitamina C y E. Los estudios indican que estas vitaminas pueden ayudar a disminuir la presión arterial. Lo ideal sería que consumiera cantidades adecuadas de estos nutrientes  mediante su alimentación. Si decide que necesita tomar un suplemento, asegúrese de tomar una forma de vitamina E natural (no sintética). Usted puede saber lo que está comprando si lee la etiqueta cuidadosamente. La vitamina E natural siempre está enlistada como la forma “d” (d-alfa-tocoferol, d-beta-tocoferol, etc.)  La vitamina E sintética está enlistada como forma “dl”.
Pregúntale a tu doctor si la leche baja en grasa o sin grasa es mejor para ti que la leche entera. La leche entera puede reducir la presión arterial de una mejor manera que la leche baja en grasa o sin grasa, pero también podría haber algunos riesgos. La leche entera contiene ácido palmítico, que, según algunos estudios, puede bloquear las señales internas responsables de relajar los vasos sanguíneos. Como resultado, tus vasos sanguíneos quedan oprimidos y tu presión arterial se mantiene alta.[7]
Aunque ajustes al estilo de vida pueden mejorar seriamente tu salud y bajar tu presión sanguínea, no deberías dejar de tomar tus medicamentos o alterar el horario o dosis sin primero consultar a tu médico. Permanece en contacto con tu doctor y monitorea tu presión sanguínea en casa mientras empiezas una nueva dieta o rutina de ejercicio para mantener tu salud general bajo control.

En las personas mayores, a menudo el primer número (sistólico) es 130 o más alto, pero el segundo número (diastólico) es menos de 80. Este problema se llama hipertensión sistólica aislada, la cual se debe al endurecimiento relacionado con la edad de las arterias principales. Es la forma más común de presión arterial alta en las personas mayores y puede resultar en serios problemas de salud (derrames cerebrales, enfermedades cardiacas, problemas oculares e insuficiencia renal) además de dificultades para respirar cuando una persona hace actividades físicas livianas, mareos cuando se pone de pie muy rápido y caídas. La hipertensión sistólica aislada se trata de la misma manera que la presión arterial alta corriente (130 o más alto para el primer número u 80 o más alto para el segundo número), pero es posible que el tratamiento requiera más de un tipo de medicamento para la presión arterial. Si el médico determina que su presión sistólica está por encima del nivel normal para su edad, pregunte cómo puede bajarla.
Pregúntale a tu doctor si la leche baja en grasa o sin grasa es mejor para ti que la leche entera. La leche entera puede reducir la presión arterial de una mejor manera que la leche baja en grasa o sin grasa, pero también podría haber algunos riesgos. La leche entera contiene ácido palmítico, que, según algunos estudios, puede bloquear las señales internas responsables de relajar los vasos sanguíneos. Como resultado, tus vasos sanguíneos quedan oprimidos y tu presión arterial se mantiene alta.[7]

Ya que a menudo la presión arterial alta pasa desapercibida, es frecuente vivir con ella sin darse cuenta durante algún tiempo. Y puesto que es un factor de riesgo, puede ser sensato comprobar la presión arterial cada pocos años, incluso si te sientes sano en general. Este consejo va dirigido especialmente a personas de mediana edad o mayores, ya que la hipertensión es más común con la edad.
Desde que se inicia una dieta saludable hasta que se puede constatar de forma significativa una pérdida de peso, ha de pasar el tiempo necesario para que los mecanismos fisiológicos en el cuerpo humano que regulan el mantenimiento del peso habitual se adapten al nuevo equilibrio entre ingesta y consumo de calorías. “Este proceso puede durar varias semanas y requiere una dosis de paciencia y constancia que los pacientes no suelen tener, si no se les previene adecuadamente”, explica el profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

Si tus circunstancias te lo permiten, no pierdas ni una hora de sueño. Cuando duermes, tu presión baja ya que el corazón se relaja. Es más, según los investigadores de la Universidad de Chicago (EE. UU.) el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos de lo que se debería, durante cinco años seguidos. Algo similar les sucede a las personas que sufren apnea del sueño, su riesgo de hipertensión aumenta un 30%. 
Si tus circunstancias te lo permiten, no pierdas ni una hora de sueño. Cuando duermes, tu presión baja ya que el corazón se relaja. Es más, según los investigadores de la Universidad de Chicago (EE. UU.) el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos de lo que se debería, durante cinco años seguidos. Algo similar les sucede a las personas que sufren apnea del sueño, su riesgo de hipertensión aumenta un 30%. 
Una presión arterial alta de forma ligera o moderada casi nunca presentará síntomas evidentes (a veces puedes tener un ligero dolor de cabeza). Una presión arterial muy alta puede darte dolores de cabeza intensos, fatiga y nauseas. La presión arterial alta es el resultado de un aumento de líquidos y sal en la sangre, y también de unas paredes de los vasos sanguíneos más gruesas y duras de lo normal.
“Existen múltiples evidencias clínicas que demuestran que cuanto más alta es la presión arterial, mayor es la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. De igual modo, todos los expertos coinciden en que mantener las cifras de presión por debajo de los valores mencionados reduce de forma significativa el riesgo de complicaciones”, expone Enrique Rodilla Sala, profesor de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y responsable de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Sagunto (Valencia).

Reduzca el consumo de sal. A medida que va envejeciendo, el cuerpo y la presión arterial se vuelven más sensibles a la sal (sodio), así que puede ser necesario determinar cuánta sal contiene su dieta. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (por ejemplo, sopas y productos horneados). Una dieta baja en sal, tal como la dieta DASH, puede ayudar a bajar la presión arterial. Hable con el médico sobre cómo consumir menos sal.

Sufrir alteraciones en la tensión puede llegar a generar numerosos problemas, algunos de ellos graves. Los episodios de crisis pueden tener consecuencias como infartos y daños cerebrales, causando daños a órganos vitales (el corazón, los riñones o el cerebro), por lo tanto, es de vital importancia hacer caso de los especialistas y llevar un control exhaustivo para minimizar los riesgos.
Un estudio del Instituto de Medicina Mente-Cuerpo Benson-Henry en el Hospital General de Massachusetts, afiliado a la Escuela de Medicina de Harvard (Estados Unidos) ha comparado una técnica de gestión del estrés llamada 'respuesta de relajación' con educación sobre los cambios en el estilo de vida como reducción de sodio (menos sal en las comidas), pérdida de peso y ejercicio.
Los ejercicios de fuerza isométrica, o contraer y liberar los músculos de las manos cuando aprietas una bola anti estrés, podrían ayudarte a mejorar la dilatación de tus vasos sanguíneos y la capacidad para relajarse. Realiza este ejercicio durante unos 12-15 minutos 3 veces a la semana. Después de un mes, el nivel de tu presión arterial debe descender en un 10%.
Dieta balanceada, conteniendo vegetales, legumbres, fruta, cereales, productos lácteos bajos en grasa, pescado y aceite de oliva. La dieta mediterránea demostró en varios estudios una disminución de eventos cardiovasculares y muerte, y a los cinco años, un 29 por ciento de reducción del riesgo cardiovascular en comparación con la dieta baja en grasas, y un 39 por ciento de reducción de ictus.

Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes. 

Una postura adecuada y una buena temperatura son elementos que ayudarán a la persona hipertensiva a recuperarse en alguna medida. Además, la respiración también tiene un fuerte impacto en la presión arterial: el óxido nítrico abre los vasos sanguíneos y ayuda a reducir la presión arterial. Cuando respiramos de manera lenta y profunda, producimos más óxido nítrico, y además reducimos las hormonas del estrés.


Incluye una amplia variedad de frutas y verduras ricas en potasio a tu dieta. Los científicos generalmente coinciden en que el potasio es un complemento vital para cualquier dieta diseñada para bajar la presión arterial. Fuentes buenas de potasio incluyen guisantes, bananas, papas, tomates, jugo de naranja, frijoles(alubias,habichuelas, porotos) rojos, melón, melón dulce y pasas.
Vitamina C y E. Los estudios indican que estas vitaminas pueden ayudar a disminuir la presión arterial. Lo ideal sería que consumiera cantidades adecuadas de estos nutrientes  mediante su alimentación. Si decide que necesita tomar un suplemento, asegúrese de tomar una forma de vitamina E natural (no sintética). Usted puede saber lo que está comprando si lee la etiqueta cuidadosamente. La vitamina E natural siempre está enlistada como la forma “d” (d-alfa-tocoferol, d-beta-tocoferol, etc.)  La vitamina E sintética está enlistada como forma “dl”.
La presión arterial aumenta y disminuye un poco durante el día, pero los médicos pueden determinar observando lecturas en un período de tiempo, si su presión arterial promedio es más alta de lo normal. La presión arterial normal es de menos de 120/80. Esto significa que la fuerza de la sangre es de 120 cuando su corazón late y de 80 cuando su corazón está entre los latidos.
×