La presión arterial habitual de una mujer suele mantenerse durante su embarazo; no tiene por qué aumentar. Es más, hacia la mitad del embarazo acostumbra a darse una ligera disminución, que más adelante se recupera. Sin embargo, hay una diferencia: en el embarazo, la presión arterial puede verse influida por los estados emocionales porque se vuelve más sensible a la acción de las hormonas. Por ejemplo, es más fácil que ocurra un desmayo (un síncope vasovagal). También es más fácil tener presiones arteriales demasiado altas o demasiado bajas por motivos meramente emocionales, además de por la acción de la placenta, que tiene la capacidad de regular la tensión de la mujer embarazada en función de las necesidades del bebé.

En las clínicas suecas a menudo se toma la presión arterial de forma inadecuada con el paciente tumbado. Las diferencias suelen ser pequeñas, sin embargo, al estar sentado, la presión sanguínea sistólica es un poco menor, y la diastólica un poco mayor. Probé esto yo mismo y anoté unos los valores de 116/73 de media en varias medidas sentado y una media de 119/72 tumbado.

Por otra parte, ¿es grave la hipertensión en el embarazo? En realidad, una elevación de la presión en el embarazo no siempre indica un problema. Cuando hay una hipertensión que se mantiene, lo importante es observar el conjunto de síntomas para valorar si estamos ante un problema de salud o solo ante una modificación fisiológica y transitoria de la tensión.
Creemos que no se trata tanto de no participar en eventos concretos, sino de llevar un control de tu problema y sobre todo en el día a día intentar adquirir herramientas que te permitan controlar tu estrés, que siempre está muy ligado a la hipertensión. Por lo demás, las rutinas de ejercicio han de ser adecuadas a las circunstancias. Como todo, con precaución y control tienes que ir viendo tú mismo si tu problema se va resolviendo, y aunque el ejercicio con moderación es bueno, tampoco forzar demasiado es aconsejable.
Un estudio de 2013 publicado en el American Journal of Obstetrics and Gynecology señala que el aumento de peso gestacional es un factor de riesgo para los trastornos hipertensivos durante el embarazo. De hecho, el aumento de peso en el embarazo temprano puede ser un objetivo potencial para las intervenciones dirigidas a reducir el riesgo de hipertensión.

Algunas mujeres tienen alta presión arterial antes de quedar embarazada. Otras desarrollan alta presión arterial por primera vez durante el embarazo. Alrededor de 8 de cada 100 mujeres (8 por ciento) tienen algún tipo de alta presión arterial durante el embarazo. Si usted tiene alta presión arterial, hable con su profesional de la salud. Tener su presión arterial bajo control puede ayudarla a tener un embarazo sano y un bebé sano.

En muchisisimos lugares he leido que la ansiedad no puede matar, pues solo es una respuesta a un estimulo creado por nuestro cerebro, mi caso siento q fue peligroso y vivo con miedo, el punto aquí esq sin importar los estudios, todo ha salido bien, pareciera ser q todo es mental y no lo dudo pues he encontrado el patron del miedo-ansiedad-presion alta… q aunq casi nunca esta alta, (pues me da cualquier otro sintoma como, mareo, piquetes en el pecho, manos sudorosas etc) lo unico q me da miedo es la presion alta. Perder mi intelecto, mi vida, quedar dañado de algo irreparable… espero su consejo doctor y una vez mas gracias.
Muchas gracias por participar en nuestro blog y contarnos tu caso. En los cuadros de estrés excesivo, existe todo un catálogo de alteraciones hormonales, entre las que el cortisol y la adrenalina son las más comunes. No en vano son denominadas como “las hormonas del estrés”. El exceso continuado en la segregación de adrenalina nos provoca, entre otras consecuencias, cansancio generalizado, dolor físico y fatiga, problemas de concentración y memoria, mayor irritabilidad, insomnio, etc.
Muchas gracias por participar. En nuestro blog y redes sociales puedes encontrar continuamente consejos y pautas útiles que te pueden ayudar a mejorar tus hábitos y con ellos tu calidad de vida. En nuestro centro aplicamos protocolos específicos de control de estrés que pueden ayudarte. Estaremos encantados de atenderte si pides tu cita gratuita en el 91 770 58 85 o mediante sesiones online (más información contactando a través de info@nascia.com)

Utiliza la mayor cantidad posible de ajo en tus alimentos: Es un gran sustituto de los medicamentos e incluso muchos doctores lo recomiendan a sus pacientes, ya que se ha comprobado que ayuda a la buena circulación de la sangre. Es cierto que tiene un sabor que para muchos no es agradable, pero si con su uso estaremos más sanos vale la pena incorporarlo a nuestra dieta, te recomiendo que siempre que puedas lo consumas crudo, lo puedes hacer en trozos pequeños y tomarlo como tomarías una pastilla, no es necesario que lo mastiques, ya que sentirás más su desagradable sabor.
Las personas podemos tener muchas enfermedades a lo largo de nuestras vidas, algunas pueden ser esporádicas como las fiebres o resfriados, pero otras pueden ser algo complicadas de curar o simplemente no tienen cura, un ejemplo de esto, es el cáncer. Dentro de todas las enfermedades que pueden controlarse, tenemos a la hipertensión y hay maneras sencillas de controlarla sin medicación.
Cuando sufre de hipertensión durante el embarazo, es importante vigilar de cerca su nivel de presión arterial durante todo el embarazo. Manejar su presión arterial puede ayudarle a tener un embarazo saludable y un bebé sano. Al mismo tiempo, los exámenes de ultrasonido se deben hacer con frecuencia para rastrear el crecimiento del bebé en el útero.
Gracias por contactar con nosotros. Te recomendamos que acudas a tu médico y te hagas un chequeo rutinario. Así podrás saber por qué tienes esos valores tan altos. Además, te invitamos a que vengas a visitarnos. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones. Contamos con 3 Centros en Madrid y uno en Jaén.

Practicar deporte es clave. El ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. Al moverte, aunque sea andar de manera moderada, los vasos sanguíneos se ensanchan y mejora la frecuencia cardíaca. Se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Ponte en forma sin pisar el gimnasio siguiendo estas rutinas.

Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).
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