Hola señor Pablo, soy un joven de 30 años, desde pequeño como a los 12 años, siempre he sufrido de ansiedad , ataques de pánico entre otros trastornos emocionales, hace 3 años descubrí que sufro de hipertensión , nunca lo supe, me di cuenta que la padecía porque me daban muchos vértigos y me asustaba, y al ir al médico me dijeron que sufría de hipertensión, yo sé que esta hipertensión la desarrollé por la ansiedad y eso me tiene devastado, y desesperanzado, me estoy atendiendo con una médico psiquiatra para tratar la ansiedad generalizada y ver así Di mi presión puede mejorar. Usted piensa que tratando mis problemas emocionales podría yo mejorar mi presión sanguínea? Espero su respuesta.
Reduzca el consumo de sal. A medida que va envejeciendo, el cuerpo y la presión arterial se vuelven más sensibles a la sal (sodio), así que puede ser necesario determinar cuánta sal contiene su dieta. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (por ejemplo, sopas y productos horneados). Una dieta baja en sal, tal como la dieta DASH, puede ayudar a bajar la presión arterial. Hable con el médico sobre cómo consumir menos sal.

Y en la presión arterial. Según distintos estudios, sentirse solo puede conducir a ansiedad y depresión y un estado anímico bajo, está ligado a la tensión alta. Mantén una vida social activa, te ayudará a controlar la presión. Si tus amigos de siempre tienen poca disponibilidad, amplía tu círculo de amistades. Puedes apuntarte a talleres, cursos, unirte a grupos que compartan tus intereses para conocer a gente nueva.
1.  Hipertensión crónica. Es la alta presión arterial que usted ya tiene antes de quedar embarazada o que se manifiesta antes de las 20 semanas de embarazo. No desaparece una vez que el bebé nazca. Alrededor de 1 de cada 4 mujeres con hipertensión crónica (25 por ciento) desarrolla preeclampsia durante el embarazo. Si corre riesgo de desarrollar preeclampsia, su profesional de la salud puede que le recomiende que tome aspirina de baja dosis para ayudar a prevenirla.
Controlar su presión arterial es una labor de por vida. La presión arterial es sólo uno de varios factores que elevan su riesgo de sufrir ataques cardíacos, derrames cerebrales o la muerte. La diabetes y el colesterol alto son otros factores de riesgo. Los cambios en el estilo de vida —tales como bajar de peso, llevar una dieta sana y realizar actividad física— pueden influir en esos tres factores de riesgo, pero muchas personas también tendrán que tomar medicamentos.
La información proviene de un informe que evaluó 110 estudios sobre estos medicamentos. La revisión fue efectuada por un equipo investigador en la Duke University (Universidad de Duke) y financiado por la Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención Médica, AHRQ por su sigla en inglés), organismo de investigación del gobierno federal. Usted puede leer el informe detallado en www.effectivehealthcare.ahrq.gov/acearbhbp.cfm (disponible sólo en inglés).
Un estudio realizado en 2016 por la Universidad McMaster encontró que, contrariamente al pensamiento popular, las dietas bajas en sal pueden no ser beneficiosas y en realidad pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y la muerte en comparación con el consumo promedio de sal. La investigación sugiere que las únicas personas que necesitan preocuparse por la reducción de sodio en su dieta son aquellos con hipertensión que tienen un alto consumo de sal.
La dieta y los alimentos para bajar la presión alta en el embarazo debe ser baja en sal y rica en ácido fólico, ya que tiene acción vasodilatadora, ayudando a bajar la presión arterial. Además de esto, el consumo de agua debe ser elevado y de alimentos diuréticos, para evitar la retención de líquidos y aliviar la presión dentro de los vasos sanguíneos. 
Los cambios en la dieta generalmente son el primer paso a seguir para bajar la presión arterial. Los efectos pueden ser graduales si no hacemos nada más que equilibrar nuestra dieta, pero si nos concentramos en consumir alimentos conocidos por bajar la presión arterial y acompañamos los cambios en nuestra dieta con actividad y cambios en nuestro estilo de vida, nuestra presión arterial bajará mucho más rápido.
A medida que usted envejece, la presión arterial alta, especialmente la hipertensión sistólica aislada, es más común y puede aumentar el riesgo de graves problemas de salud. El tratamiento, especialmente si tiene otros trastornos médicos, requiere una evaluación continua y conversaciones con el médico para lograr el mejor balance entre reducir riesgos y mantener una buena calidad de vida.
Un estudio de 2013 publicado en el American Journal of Obstetrics and Gynecology señala que el aumento de peso gestacional es un factor de riesgo para los trastornos hipertensivos durante el embarazo. De hecho, el aumento de peso en el embarazo temprano puede ser un objetivo potencial para las intervenciones dirigidas a reducir el riesgo de hipertensión.
Cada cigarrillo que fumas reduce tu presión arterial durante varios minutos después de terminarlo. Dejar de fumar ayuda a que la presión arterial vuelva a la normalidad. Dejar de fumar puede reducir el riesgo de una enfermedad cardíaca y mejorar tu salud en general. Las personas que dejan de fumar pueden vivir más tiempo que aquellas que nunca lo hacen.
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