Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.

La hipertensión es un problema que afecta más a las personas mayores cierto, pero es un error pensar que solo puede darse a partir de determinada edad. La realidad es que también puede padecerla gente joven, aunque sea menos común. La causa de que una parte de la población sea más propensa que otra se debe a que con el paso del tiempo empeora la circulación y nuestras arterias no tienen el mismo rendimiento.
El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI, por sus siglas en Ingles), así como la mayoría de los cardiólogos recomiendan lo que se llama la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension), que es un plan de alimentación flexible pero equilibrado que se basa en estudios patrocinados por el NHLBI. El plan se enfoca en consumir verduras, frutas, productos lácteos sin grasa y bajos en grasa, granos enteros, pescado, aves y frijoles y limitar el sodio, dulces, bebidas azucaradas y carnes rojas. Con una dieta que no implica “alimentos especiales” y es relativamente fácil de seguir, puede ayudarte a perder unas cuantas libras, así como reducir tu presión arterial.
Una de las mejores maneras de bajar la presión arterial por un largo período de tiempo es bajar de peso. La presión aumenta usualmente cuando se aumenta de peso, y perder tan solo 4,5 kilos (10 libras) puede disminuir tu presión arterial significativamente. Se debe llegar a perder peso saludablemente con una dieta sana y con un incremento en los niveles de ejercicio.
Si tienes presión arterial alta, programa una cita médica previa a la concepción con el proveedor de atención médica que estará a cargo de tu embarazo. Además, es recomendable que veas a los otros miembros de tu equipo de atención médica, como tu médico de familia o el cardiólogo. Ellos evaluarán cuán bien controlas la presión arterial alta y tendrán en cuenta cualquier cambio en el tratamiento que tengas que hacer antes del embarazo.

Debido a que la presión arterial suele variar algo de un día a otro, se recomienda diagnosticar hipertensión solo si hay valores altos de forma repetida. Si el promedio de cualquiera de los valores (ya sea sistólico o diastólico) es mayor que la norma, se considerará hipertensión. Es decir, se considerará demasiado alto a un promedio de 150/85 o 135/100 en medidas realizadas en varias ocasiones.


Afortunadamente la mayoría de las mujeres que desarrollan hipertensión gestacional tienen sólo un problema leve, y además no se desarrolla hasta casi el final del embarazo (37 semanas o más). Si estás en esta categoría, todavía corres un riesgo relativamente alto de que te tengan que inducir el parto o de tener una cesárea. Pero aparte de esto, no hay otra diferencia.
El colesterol es una sustancia grasa que se va acumulando en las arterias dificultando el paso de la sangre, lo que puede derivar en hipertensión. Además, las personas con una presión arterial elevada suelen tener niveles altos de colesterol LDL (el ‘malo’) y menores del HDL (el ‘bueno’) en comparación con aquellas con una presión arterial normal. Para mantener sus niveles a raya lo mejor es llevar una dieta variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra, y practicar ejercicio de manera habitual.
Los plátanos son ricos en potasio, fibra, fósforo, carbohidratos y proteínas que mejoran nuestra salud en diferentes aspectos, en este caso, deberás consumir dos plátanos al día para reducir la presión arterial y combatir la enfermedad. Por otro lado, es necesario tomar en cuenta disminuir el consumo de sal, comer muchas frutas, verduras y dejar de ingerir alcohol o al menos no hacerlo a menudo. 
Por otra parte, ¿es grave la hipertensión en el embarazo? En realidad, una elevación de la presión en el embarazo no siempre indica un problema. Cuando hay una hipertensión que se mantiene, lo importante es observar el conjunto de síntomas para valorar si estamos ante un problema de salud o solo ante una modificación fisiológica y transitoria de la tensión.
La hipertensión arterial (HAT) es uno de los problemas de salud más frecuentes a nivel mundial. La mayor parte de las personas diagnosticadas con HAT necesitan tratarse con medicamentos. Sin embargo, existen diversas formas de bajar la presión arterial sin recurrir a ellos. Dichos métodos también son de utilidad si tienes prehipertensión y aún no necesitas medicamentos para combatirla. Si utilizas métodos como cambiar tu dieta y estilo de vida junto con los medicamentos, podrás controlar tu enfermedad y mantener tu cuerpo más sano en general.

Quien tiene bajos los niveles de vitamina C suele tener la tensión más alta. Por lo que que para prevenir la hipertensión no está de más incluir en la dieta alimentos con mucha vitamina C. Entre ellos destaca la naranja ya que, además de ser fuente de esta vitamina, es rica en bioflavonoides, unos pigmentos antioxidantes que mejoran la permeabilidad de los capilares venosos, lo cual mejora la hipertensión.
Hola,soy una mujer de 47 (que parece de 30) años, de un peso moderado y un estilo de vida tranquilo y actitud juvenil. Troto de 3 a 4 veces a la semana y soy feliz. Aun asi tengo una presion un poco mas alto de lo normal por ejemplo hoy 149/90. No quisiera medicarme, va a ser mi ultima opcion despues de tartar todos los metodos naturales. Que me recomienda?, tampoco quisiera perjudicar mi Sistema…Saludos
Las grasas omega-3 generalmente se encuentran en el aceite de linaza, aceite de nuez y en el aceite de pescado. Siendo este último su mejor fuente. Desafortunadamente, en la actualidad la mayoría de los pescados frescos contienen niveles peligrosamente altos de mercurio. Así que lo mejor que puede hacer es encontrar una fuente de pescado segura, o si esto le resulta muy difícil, opte por un suplemento de aceite de Kril de alta calidad, que ha demostrado ser 48 veces más potente que el aceite de pescado.

La presión alta puede acarrerar muchísimos problemas de salud; poco a poco podría ir deteriorando tu cuerpo y hasta podría manifestarse en un paro cardíaco, enfermedad de los riñones o hasta complicaciones con la vista. La presión alta hará que tu cuerpo trabaje más para mover la sangre en tu cuerpo y alimentar tus órganos y músculos, así que te sentirás cansada todos los días.
¿Te pasas horas con ruido de fondo? Si cada día estás expuesta a ruido de tráfico, del aparato de aire acondicionado, del ventilador de tu ordenador, etc,, seguro que contribuye a tu estrés. Aunque no seas consciente, el ruido te va calando, te estresa y acaba teniendo efecto en la tensión. Evítalo al máximo y, si es necesario, ponte tapones para dormir.
Debido a que la alta presión puede afectar el flujo de sangre a la placenta, si te diagnostican hipertensión gestacional, el doctor pedirá que te hagan una ecografía (ultrasonido) para asegurarse de que el bebé está creciendo bien y ver si tienes una cantidad normal de fluido amniótico. También puede pedir que hagan un perfil biofísico (BPP) del bebé al mismo tiempo para comprobar que está bien. Y en ciertos casos, es posible que pida una ecografía Doppler para comprobar el fluido de sangre a tu bebé.

Si tiene menos de 37 semanas de embarazo, su proveedor de salud vigilará de cerca a usted y a su bebé. Esto incluye tomarle pruebas de sangre y orina. El monitoreo del bebé a menudo implica ultrasonido, control de la frecuencia cardíaca y del crecimiento del bebé. Es posible que necesite tomar medicamentos para controlar la presión arterial y prevenir convulsiones. Algunas mujeres también reciben inyecciones de corticoides para ayudar a que los pulmones del bebé maduren más rápido. Si la preeclampsia es grave, es posible que su proveedor desee que el bebé nazca más temprano.
Dieta balanceada, conteniendo vegetales, legumbres, fruta, cereales, productos lácteos bajos en grasa, pescado y aceite de oliva. La dieta mediterránea demostró en varios estudios una disminución de eventos cardiovasculares y muerte, y a los cinco años, un 29 por ciento de reducción del riesgo cardiovascular en comparación con la dieta baja en grasas, y un 39 por ciento de reducción de ictus.
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La raíces de valeriana contienen excelentes propiedades calmantes y relajantes que ayudan a mejorar la circulación sanguínea. Además de esto, por ser muy calmante y actuar directamente en el neurotransmisor GABA, la valeriana puede ser utilizada especialmente en personas que tienen crisis de ansiedad frecuentes, las cuales pueden causar aumento de la presión arterial. 

Afortunadamente la mayoría de las mujeres que desarrollan hipertensión gestacional tienen sólo un problema leve, y además no se desarrolla hasta casi el final del embarazo (37 semanas o más). Si estás en esta categoría, todavía corres un riesgo relativamente alto de que te tengan que inducir el parto o de tener una cesárea. Pero aparte de esto, no hay otra diferencia.

Mientras que la hipertensión puede afectar a cualquier persona, las mujeres embarazadas están en un riesgo creciente. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, un número creciente de mujeres embarazadas en los Estados Unidos sufren de hipertensión. De hecho, según la asociación americana del embarazo, la tensión arterial alta afecta cerca de 6 a 8 por ciento de mujeres embarazadas.
Usted puede tener la presión arterial alta, o hipertensión, y aun así sentirse bien. Eso es debido a que la presión arterial alta a menudo no causa señales de enfermedad que una persona pueda ver o sentir. Pero la presión arterial alta, a veces llamada “el asesino silencioso”, es muy común en las personas mayores y es un problema de salud muy serio. Si la presión arterial alta no se controla por medio de cambios en el estilo de vida y medicamentos, puede provocar derrames cerebrales, enfermedades cardiacas, problemas oculares, insuficiencia renal y otros problemas de salud. La presión arterial alta también puede causar dificultades para respirar cuando una persona hace actividades físicas o ejercicios livianos.
Puede aparecer HTA por un aumento del volumen sanguíneo, debido a una alteración renal y una mala regulación del sodio, aunque el hígado y el bazo también están implicados en los niveles del volumen de sangre; por mal estado de las arterias o acumulación de calcio en las paredes; o por la alteración de la vasodilatación y la vasoconstricción debida a estrés, estimulantes o mala alimentación.
Excelente información la que proporcionan, la verdad es que no hay nada mejor que hacer ejercicio y llevar una alimentación sana, todo esto siempre controlado por un experto en la materia. Mi madre padece de presión arterial alta y la verdad gracias a que efectuó cambios extremos en cuestión alimenticia ha podido controlar esta enfermedad. Ahora estamos en proceso de poder combinar alimentación con ejercicio y aunque ha sido muy difícil adaptarse a este cambio hemos logrado muchísimo hasta ahora y vamos por más… ah y por cierto hace años que se la detectaron y su vida era controlada por miles de medicamentos y he de comentarles que hoy en día ya no toma mas que solo 1 medicamento… aunque ha tenido episodios fuertes estos cada vez son mas esporádicos y todo gracias a los consejos que le dio su medico y a las constantes investigaciones que hemos hecho todos los que la rodeamos!!!! No basta con una sola opinión, hay que buscar alternativas!!!
Algunas mujeres tienen alta presión arterial antes de quedar embarazada. Otras desarrollan alta presión arterial por primera vez durante el embarazo. Alrededor de 8 de cada 100 mujeres (8 por ciento) tienen algún tipo de alta presión arterial durante el embarazo. Si usted tiene alta presión arterial, hable con su profesional de la salud. Tener su presión arterial bajo control puede ayudarla a tener un embarazo sano y un bebé sano.
Su proveedor de salud controlará su presión arterial y orina en cada visita prenatal. Si su presión arterial es alta (140/90 o más), especialmente después de la semana 20 de embarazo, es probable que su proveedor le pida algunas pruebas, como análisis de sangre u otras pruebas de laboratorio para buscar proteínas adicionales en la orina y otros signos de la enfermedad.

hasta que pasando consulta una vez se me subio la presion a 160 y me dieron a tomar enalapril porque me dijeron que era hiper tenso pero realmente no lo crei que de la noche a la mañana asi fuera por una vez que tube la presion alta bueno lo que hice fue renunciar a mi empleo y empese a cambiar mi estilo de vida tambien un doctor particular me receto unas buenas vitaminas anti strees y con eso se me fueron quitando los sintomas entiendo que el strees que estaba viviendo me ocasiono todo esos factores que van de la mano pero gracias a Dios primeramente me siento mejor y si creo en que un cambio de vida positivo funciona muy bien bendiciones por su interesante pagina saludos
Cada paciente hipertenso y sus familiares necesitan saber cómo reducir la presión sin medicamentos. Esto es necesario para aliviar la condición en casos de emergencia, si no hay medicamentos disponibles o si un medicamento nuevo no ha ayudado. Un fuerte aumento en el nivel de la presión arterial se puede desencadenar por una experiencia emocional, malas noticias, un salto brusco en el azúcar en la sangre e incluso una nutrición inadecuada.
Una mujer puede atravesar diferentes casos de hipertensión en el embarazo. Una hipertensión crónica –desde antes de la concepción y hasta 3 meses posparto–, una hipertensión gestacional, cuando la presión aumenta luego de las 20 semanas de embarazo, y suele irse luego del parto, y preeclampsia, un cuadro muy serio que implica presión alta y proteína en la orina de la mamá y que conlleva grandes riesgos para madre e hijo. 
La hipertensión arterial (HAT) es uno de los problemas de salud más frecuentes a nivel mundial. La mayor parte de las personas diagnosticadas con HAT necesitan tratarse con medicamentos. Sin embargo, existen diversas formas de bajar la presión arterial sin recurrir a ellos. Dichos métodos también son de utilidad si tienes prehipertensión y aún no necesitas medicamentos para combatirla. Si utilizas métodos como cambiar tu dieta y estilo de vida junto con los medicamentos, podrás controlar tu enfermedad y mantener tu cuerpo más sano en general.
Las grasas omega-3 generalmente se encuentran en el aceite de linaza, aceite de nuez y en el aceite de pescado. Siendo este último su mejor fuente. Desafortunadamente, en la actualidad la mayoría de los pescados frescos contienen niveles peligrosamente altos de mercurio. Así que lo mejor que puede hacer es encontrar una fuente de pescado segura, o si esto le resulta muy difícil, opte por un suplemento de aceite de Kril de alta calidad, que ha demostrado ser 48 veces más potente que el aceite de pescado.
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