La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes arteriales. Cuando el médico mide la presión arterial, el resultado se registra con dos números. El primer número, llamado presión arterial sistólica, es la presión causada cuando el corazón se contrae y empuja la sangre hacia afuera. El segundo número, llamado presión arterial diastólica, es la presión que ocurre cuando el corazón se relaja y se llena de sangre. El resultado de la medición de la presión arterial usualmente se expresa colocando el número de la presión arterial sistólica sobre el número de la presión arterial diastólica, por ejemplo, 138/72. La presión arterial normal para adultos se define como una presión sistólica de menos de 120 y una presión diastólica de menos de 80. Esto se indica como 120/80.
La presión arterial alta, llamada también hipertensión, generalmente no presenta síntomas. Sin embargo puede causar problemas tan serios como un ataque cerebral, fallo cardíaco, ataque al corazón e insuficiencia renal. Si usted no puede controlar su hipertensión mediante hábitos de vida saludables como bajar de peso y reducir el sodio en su dieta, tal vez su médico deba recetarle medicinas.
Enfermedad cardiovascular en el futuro. La preeclampsia podría aumentar el riesgo de que tener enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos (enfermedad cardiovascular) en el futuro. El riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular en el futuro es mayor si has tenido preeclampsia más de una vez o si ya tuviste un parto prematuro debido a que sufriste presión arterial alta durante el embarazo.
La presión arterial alta es uno de los problemas de salud más frecuentes en Estados Unidos. Aunque la presión arterial alta puede afectar a personas de todas las edades, es más común en las personas mayores de 65 años. El National Center for Health Statistics (Centro Nacional de Estadísticas de Salud) indica que los afroamericanos suelen padecer de presión arterial alta con mayor frecuencia y a una edad más temprana, que otras razas. La condición es más frecuente en las mujeres afroamericanas que en hombres. La presión arterial alta es más común en las personas que tienen sobrepeso, comen alimentos salados, toman muchas bebidas alcohólicas, fuman tabaco o no hacen ejercicio regularmente.
¿Te pasas horas con ruido de fondo? Si cada día estás expuesta a ruido de tráfico, del aparato de aire acondicionado, del ventilador de tu ordenador, etc,, seguro que contribuye a tu estrés. Aunque no seas consciente, el ruido te va calando, te estresa y acaba teniendo efecto en la tensión. Evítalo al máximo y, si es necesario, ponte tapones para dormir.
Pero ¿qué sucede si ya tenemos problemas de tensión? Por norma general, es más común saber cómo actuar ante una bajada de presión o un desmayo. En este caso hay que tumbar a la persona boca arriba, levantarle las piernas, aliviar las zonas de presión de la ropa para facilitar la respiración y oxigenación y una vez que recupera la consciencia darle azúcar.
Muchas gracias por participar en nuestro blog y contarnos tu caso. En los cuadros de estrés excesivo, existe todo un catálogo de alteraciones hormonales, entre las que el cortisol y la adrenalina son las más comunes. No en vano son denominadas como “las hormonas del estrés”. El exceso continuado en la segregación de adrenalina nos provoca, entre otras consecuencias, cansancio generalizado, dolor físico y fatiga, problemas de concentración y memoria, mayor irritabilidad, insomnio, etc.
Cómo bajar la presión arterial alta durante el embarazo es una tarea fácil si siguen todas las recomendaciones hechas por su medico tratante al pie de la letra. La presión arterial alta y el embarazo no son  necesariamente una combinación peligrosa. Pero tener hipertensión durante el embarazo requiere cuidados especiales, independientemente de si se le diagnostica este problema antes o después de la concepción.
Hay medicamentos que se utilizan para otras dolencias, que no tienen nada que ver con la tensión arterial, que tienen como efecto secundario el aumento de esta. Son los llamados efectos secundarios. De entre ellos destacan algunos antipsicóticos, las píldoras anticonceptivas, medicamentos para la migraña, corticosteroides y algunos medicamentos para tratar el cáncer.
Respetuosamente me dirijo a usted con el fin de solicitar un consejo con respecto a una situación particular que me preocupa. Desde el año pasado fui diagnosticado hipertenso, de modo que recibí las indicaciones y además me medicaron, además empecé actividad física regular y he controlado un poco mi alimentación; de modo que pienso que he estado controlando un poco mi condición.

Tengo un embarazo de 13 semanas y padesco adenoma hipofisiario y mastopatia fibroquistica mamaria, por lo que mi e mbarazo esre de riesgo, hace dos dias me desperte con cansancio excesivo y nausia no hice ningun esfuerzo ni me estrese y vasi todo el dia me dolia el pecho por la noche al lenvantarme de mi descanso senti una falta de aire y un horrible dolor de pecho y pulmon que no permitian repirar me tomaron la presion y era 160/80 y alrealizar ejercicios de respiracion el dolor aumentaba hasta que se calmo ero por y al siguiente dia el dolorenpecho seguia y los episodios de falta de aire aunque eran menos violentos y presion era de 110/80
Muchas gracias por participar en nuestro blog y contarnos tu caso. En los cuadros de estrés excesivo, existe todo un catálogo de alteraciones hormonales, entre las que el cortisol y la adrenalina son las más comunes. No en vano son denominadas como “las hormonas del estrés”. El exceso continuado en la segregación de adrenalina nos provoca, entre otras consecuencias, cansancio generalizado, dolor físico y fatiga, problemas de concentración y memoria, mayor irritabilidad, insomnio, etc.
Las consultas regularles con el médico también son claves para controlar tu presión arterial. Si tu presión arterial está bien controlada, consulta al médico respecto de con qué frecuencia debes controlarla. El médico puede sugerir controlarla diariamente o con menor frecuencia. Si cambias tus medicamentos u otros tratamientos, el médico puede recomendarte que controles tu presión arterial dos semanas después de los cambios de tratamiento y una semana antes de tu próximo turno.
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