Si tu presión sanguínea es peligrosamente elevada,  (una lectura de presión sanguínea de 160/110 o más alta), te darán medicación para hacer descender la presión sanguínea y te hospitalizarán hasta que tengas al bebé. Si tienes 34 semanas o más de embarazo, podrían inducirte el parto o hacerte una cesárea. Si todavía no tienes 34 semanas, probablemente te den corticoesteroides para acelerar el desarrollo de los pulmones del bebé y otros órganos.
Comer un tazón de cereal integral y alto en fibra en el desayuno, como avena, cuadritos de avena, hojuelas de salvado o trigo molido, puede reducir el riesgo de desarrollar presión arterial alta, según hallazgos recientes de investigadores de Harvard. Si lo consumes a diario, podría reducir tu riesgo en un 20%. Suma a esto las recientes investigaciones sobre los arándanos azules, y podrías aumentar los beneficios para tu salud si le agregas bayas a tu tazón de cereal todas las mañanas. 

La cafeína es una droga y debido a que es consumida mucho y es completamente legal, puede tener un efecto poderoso en su fisiología individual. Si quiere eliminar la cafeína de su alimentación, trate de hacerlo de manera gradual durante un período de días o incluso semanas, con el fin de evitar los síntomas de abstinencia como los dolores de cabeza.
Hacer actividad física de manera regular, durante al menos 30 o 60 minutos la mayoría de días de la semana, puede reducir la presión arterial en 4 a 9 milímetros de mercurio (mm Hg), y no hace falta esperar mucho para ver la diferencia. Si todavía no empieza a hacer ejercicio, piense en que puede reducir su presión arterial en apenas unas semanas si aumenta la cantidad de actividad que realiza.

Cuando una mujer tiene presión alta después de la mitad del embarazo, y tiene proteína en la orina, se considera que ha desarrollado una enfermedad seria y compleja que se llama preeclampsia; si tiene la presión sanguínea alta antes del embarazo, o se le diagnostica hipertensión antes de las 20 semanas tiene lo que se conoce como hipertensión crónica.


Lo ideal es que la mujer conozca sus valores habituales antes de quedarse embarazada, si es normal o tiene tendencia a tensión baja o alta. En el primer trimestre la tensión suele bajar ligeramente debido a los cambios fisiológicos que se producen en el embarazo, pues el sistema circulatorio debe acostumbrarse a un mayor volumen de sangre circulando por las venas. Pero más o menos a partir del cuarto mes la tensión va aumentando hasta llegar a alcanzar en el tercer trimestre las cifras que se tenían antes del embarazo.


En cuanto a medicación debes seguir siempre los consejos del especialista, de tal modo que si tienes problemas con los medicamentos que te ha prescrito debes comentárselo a fin de encontrar una solución mejor. Nosotros podemos ayudarte desde el punto de vista del control de estrés, que está directamente relacionado con la hipertensión, siendo además nuestro Método una vía efectiva, práctica y objetiva para ayudarte en este proceso.

Por este medio la información que tenemos es limitada, por lo que te recomendamos seguir siempre los consejos de tu médico. Recuerda que somos especialistas en el control del estrés y la ansiedad, que muchas veces puede agravar tus síntomas. Con respecto a la respiración, es una de las aramas más poderosas contra el estrés, por lo que aplicamos siempre la optimización de esta variable en nuestros tratamientos. Estamos a tu disposición en nuestros centros y asimismo te recomendamos echar un vistazo a la página web http://www.irelax.es, en la que puedes ver un dispositivo personal de biofeedback que te ayudará a mejorar tu respiración y con ella tu salud y calidad de vida.
Los cambios en la dieta generalmente son el primer paso para reducir la presión arterial. Los efectos serán graduales si no hace nada más que equilibrar su dieta, pero si se centra en alimentos que se sabe reducen la presión arterial y complementan su dieta con actividad física y cambios en el estilo de vida, su presión arterial disminuirá mucho más rápido.
La sal provoca retención de líquidos, que aumenta el volumen de sangre y, por tanto, la presión arterial. La Sociedad Española de Cardiología (SEC) la considera una droga por los daños que provoca y por lo adictiva que es. La OMS recomienda un consumo inferior a cinco gramos al día, si no quieres pasarte sazona las comidas con especias, como el orégano o el romero, y aléjate de los alimentos procesados, ya que muchos de ellos, aunque parezcan dulces, contienen grandes cantidades de sal.
Te recomendamos acudir a un facultativo especialista que te pueda evaluar de manera correcta y precisa. En cuanto a tu estrés y ansiedad, recuerda seguirnos en redes sociales y en nuestro blog para tener la información más actualizada sobre cómo podemos controlar nuestros estados de excesiva activación, ansiedad y estrés. Si estás interesada, puedes informarte sobre nuestros programas online contactando en info@nascia.com o pedir tu cita gratuita y sin compromiso en el 91 770 58 85.
Bajo los nuevos lineamientos  de la Asociación Americana del Corazón, que clasifica las lecturas de presión sanguínea sobre 130/80 mmHg como altas, casi la mitad de los adultos en los Estados Unidos viven con presión sanguínea alta (hipertensión). La condición puede llevar a complicaciones que amenacen la vida si no se atienden. Si te han diagnosticado con hipertensión, entonces es probable que estés trabajando con tu doctor y tomando medicamentos para regular tu presión sanguínea. También puedes manejar la presión sanguínea con los siguientes ajustes a tu estilo de vida. En otras palabras, puedes reducir la presión sanguínea sin medicamentos.
Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).
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