La sal es el mayor enemigo de la presión arterial, por lo que debe controlarse la cantidad que se consume. Las recomendaciones más actuales sugieren no superar los 5 g de sal diarios en el caso de los adultos. Esta cantidad incluye la sal añadida y la que contienen los alimentos de forma natural, por lo que, además de controlar la sal que se añade, es útil leer las etiquetas de los alimentos para comprobar cuánta sal contienen.


Así, conviene evitar los aperitivos de bolsa, carnes y quesos curados, encurtidos y anchoas, productos ahumados (salmón/trucha y beicon en particular), comida rápida, salsas como el kétchup o la mayonesa o los frutos secos salados. También deben controlarse las cantidades de pan, los mariscos y escurrir bien los alimentos que se conservan en salmuera.
Por otra parte, ¿es grave la hipertensión en el embarazo? En realidad, una elevación de la presión en el embarazo no siempre indica un problema. Cuando hay una hipertensión que se mantiene, lo importante es observar el conjunto de síntomas para valorar si estamos ante un problema de salud o solo ante una modificación fisiológica y transitoria de la tensión.
Los cambios en la dieta generalmente son el primer paso a seguir para bajar la presión arterial. Los efectos pueden ser graduales si no haces nada más que equilibrar tu dieta, pero si te concentras en consumir alimentos conocidos por bajar la presión arterial y acompañas los cambios en tu dieta con actividad y cambios en tu estilo de vida, tu presión arterial va a bajar mucho más rápido.
Si su presión arterial es menos de 90/60, usted sufre de presión arterial baja, o hipotensión. Puede sentirse desfallecido, débil, mareado o incluso como que va a desmayarse. La presión arterial baja puede ser causada por no beber suficientes líquidos (deshidratación), pérdida de sangre, algunos trastornos médicos o demasiada cantidad de medicamento.

Tendrás que ver al doctor con frecuencia para que éste pueda vigilar tu presión sanguínea, comprobar si tienes proteína en la orina y observar cualquier tipo de cambio. Además, se vigilará al bebé con perfiles biofísicos semanales o quincenales y pruebas no estresantes (NST). También te harán ecografías cada tres semanas más o menos para ver cómo está creciendo el bebé.

Muchas veces al tener nuestros primeros síntomas de presión arterial alta lo primero que hacemos es acudir a medicamentos, que si bien es cierto nos ayudarán a controlar los niveles de la presión también nos pueden llevar a desarrollar otros problemas de salud, esto no sucede si decidimos comenzar con una alimentación saludable y colaborando con nuestra salud al mantenernos en movimiento, el sedentarismo es un desencadenante de muchas enfermedades, por ello es importante que lo evitemos. Ahora les traemos unos trucos para bajar la tensión arterial con el uso de algunos alimentos.
Afortunadamente la mayoría de las mujeres que desarrollan hipertensión gestacional tienen sólo un problema leve, y además no se desarrolla hasta casi el final del embarazo (37 semanas o más). Si estás en esta categoría, todavía corres un riesgo relativamente alto de que te tengan que inducir el parto o de tener una cesárea. Pero aparte de esto, no hay otra diferencia.
Navegando por Internet, por pura casualidad descubrí un sitio web. En principio desconfié un poco, pero luego me convencí y ordené la Guía de Un Programa de actividad física sencilla, nada extenuante que beneficiará de manera notable su calidad de vida. Los aportes de la homeopatía para el tratamiento eficiente de la Hipertensión. En esta fue donde lo encontramos: 

¿Te pasas horas con ruido de fondo? No hace falta que sea un gran ruido. Si cada día estás expuesta a ruido de tráfico, del aparato de aire acondicionado, del ventilador de tu ordenador, etc,, seguro que contribuye a tu estrés. Aunque no seas consciente, el ruido te va calando, te estresa y acaba teniendo efecto en la tensión. Evítalo al máximo y, si es necesario, ponte tapones para dormir.
La dieta y los alimentos para bajar la presión alta en el embarazo debe ser baja en sal y rica en ácido fólico, ya que tiene acción vasodilatadora, ayudando a bajar la presión arterial. Además de esto, el consumo de agua debe ser elevado y de alimentos diuréticos, para evitar la retención de líquidos y aliviar la presión dentro de los vasos sanguíneos. 
Allicin es un aceite esencial de ajo. Sus componentes interactúan con los glóbulos rojos (eritrocitos). Como resultado de esta interacción, el sulfuro de hidrógeno se forma en dosis microscópicas, que relaja las paredes de los vasos sanguíneos. Como consecuencia de ello, facilita el flujo de sangre a través de los vasos, la presión sanguínea es reducida, la carga cardiaca disminuye, y los órganos vitales reciben más oxígeno.
La presión arterial generalmente aumenta a medida que el peso también lo hace. Perder apenas 10 libras (4,5 kilogramos) puede servir para reducir la presión arterial. De manera general, mientras más peso se pierde, más desciende la presión arterial. Perder peso también potencializa la acción de los medicamentos antihipertensivos. Usted y el médico pueden conjuntamente determinar el peso objetivo suyo y la mejor manera de alcanzarlo.
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