Lo primero que debes saber es que aunque no te sientas mal, la presión arterial alta en el embarazo es una condición que requiere de cuidado y atención, pues de lo contrario podría conducirte a un cuadro de preclampsia o eclampsia que pondría en riesgo tu salud y la del bebé. Por eso, es recomendable tomar en cuenta algunas sugerencias para bajar la presión alta en el embarazo y mantener una buena condición en la gestación.
Gracias por contactar. Puedes seguir todos los consejos útiles que proporcionamos en nuestro blog y en redes sociales, de cara a conseguir conocer técnicas y herramientas prácticas que te pueden ayudar a superar tu problema. Asimismo, te recomendamos acudir a un profesional y si así lo consideras, estaremos encantados de atenderte en nuestros centros de Madrid o Andalucía. Infórmate gratis y sin compromiso en el 91 700 58 85.
Durante la primera mitad del embarazo, su presión arterial con frecuencia tiende a bajar. Si usted tiene hipertensión leve y tomó un medicamento antes del embarazo, su profesional de la salud puede que le reduzca la dosis del medicamento. O quizás pueda dejar de tomar su medicamento durante el embarazo. No deje de tomar ningún medicamento sin hablar antes con su profesional de la salud.  Es posible que deba tener al bebé antes si su hipertensión empeora o si pasa a tener preeclampsia.
Los probióticos del yogur y otros alimentos fermentados (incluso algunos quesos) pueden ayudar a bajar la presión arterial, reportaron investigadores australianos recientemente. La clave es comer alimentos ricos en probióticos a diario. Consumirlos por menos de ocho semanas no redujo la presión arterial, pero por más tiempo, sí representó una caída en la presión sistólica (el número de arriba) en un promedio de 3.6 mm Hg. Al elegir tu yogur diario, cerciórate de que la etiqueta diga "cultivos vivos y activos".
Lo ideal es consumir un par de onzas al día. Cuanto más concentrado sea el cacao, mejor. Además, el chocolate negro no solo es muy bueno para mantener el equilibrio de la presión arterial, sino que también es muy útil para reducir el estrés, calmar el dolor y para la recuperación muscular después del ejercicio físico, entre otras cosas. Según los estudios médicos, una persona que consuma unos 7 gramos de chocolate negro al día tiene un 30% menos de posibilidades de tener problemas de corazón, y casi un 50% menos de probabilidades de sufrir un ictus.
Si tienes presión arterial alta, programa una cita médica previa a la concepción con el proveedor de atención médica que estará a cargo de tu embarazo. Además, es recomendable que veas a los otros miembros de tu equipo de atención médica, como tu médico de familia o el cardiólogo. Ellos evaluarán cuán bien controlas la presión arterial alta y tendrán en cuenta cualquier cambio en el tratamiento que tengas que hacer antes del embarazo.
Asimismo, podría ordenar una serie de pruebas de sangre y pedirte que recojas orina durante 24 horas para comprobar que no hay proteína (ésta es una prueba más sensible que las tiras de orina que se hacen en las visitas prenatales). Estas pruebas de laboratorio ayudarán a determinar si tienes preeclampsia y vigilar así cualquier cambio en esta enfermedad.

Cuando estamos estresados nuestro ritmo cardíaco se acelera, esto es debido a que el organismo libera adrenalina para poder mantenernos en guardia. Practicar técnicas que ayudan a desacelerar como yoga, taichí, pueden ayudarte a canalizar el estrés y a reducir los valores de tu tensión. Son técnicas que han demostrado ampliamente que conducen a relajación.  Aprende a vencer el estrés en solo 5 pasos.


La dieta juega un papel importante en la conformación de tu salud. Los hipertensos debéis seguir una dieta estricta sin de sal (más bien, sin sodio). El consumo diario de sodio debe ser inferior a 1.500 mg. Incluye en tus comidas alimentos frescos y no procesados, como verduras de hoja verde, cítricos, cereales integrales, brotes, frutos secos, legumbres y pescados de agua fría como el salmón y el atún. Todo debe ser cocinado en aceite de oliva, ya que es un medio de bajo contenido en grasa. Evita la cafeína, el exceso de azúcares, las comidas rápidas, las grasas animales, la salsa de soja, el queso y otras cosas de este tipo que tienen alta cantidad de calorías.
Lleva un registro de tus niveles de sodio. En los Estados Unidos, la dieta de muchas personas incluye hasta 5000 mg (5 g) de sodio al día, lo que los profesionales de la salud consideran demasiado perjudicial para el organismo. Aunque por lo general no debes y no puedes eliminar el sodio por completo, es esencial tratar de consumir menos de 2 g (2000 mg) al día. Para lograrlo, lleva un registro de tu consumo diario de sal o sodio, y evita al máximo el consumo de sodio.[4]
Los diabéticos a menudo tienen recomendaciones menores para la presión arterial, el máximo valor normal es de 130/80-85. Sin embargo, es cuestionable si es buena idea medicar para bajar los niveles de presión arterial a esos valores. Los diabéticos pueden probablemente mantenerse aproximadamente en el mismo límite superior que la gente con enfermedad cardíaca: 140-90 (según nuevos estudios y comentarios de expertos, además de la última recomendación de la Sociedad Americana de Diabetes, ADA).
Pregúntale a tu doctor si la leche baja en grasa o sin grasa es mejor para ti que la leche entera. La leche entera puede reducir la presión arterial de una mejor manera que la leche baja en grasa o sin grasa, pero también podría haber algunos riesgos. La leche entera contiene ácido palmítico, que, según algunos estudios, puede bloquear las señales internas responsables de relajar los vasos sanguíneos. Como resultado, tus vasos sanguíneos quedan oprimidos y tu presión arterial se mantiene alta.[7]
Gracias por contactar y participar en nuestro blog. Nuestro primer consejo es que acudas a tu médico ya que en las subidas o bajadas de tensión pueden influir múltiples factores. Estaremos encantados de poder ayudarte. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones.
Hola me diasnosticaron inpertencion tengo 30 aňos y me calvario empeso despues que tuve a mi hijo que asta el dia de hoy tiene 7 meses cumplidos. Desde la primera semana que memejore me dijiero que tenia deprecion pos parto mis sintomas eran adormesimiento cara brazo pierna y lengua dolor de cabeza me palpita un ojo dolor de brazo y pierna pinchasos pies y mano dolor en el pechoespalda boca del estomago y resulta que este mes me empeso a subir una calor a la cara fui al policlinico y me detectaron inpertencion y me dieron medicamento y estoy suma mente preocupada me pongo mas nerviosa de lo que estava estoy al maximo tengo mi hijo de 7 meses y otro de dos años y 10 meses
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La presión arterial aumenta y disminuye un poco durante el día, pero los médicos pueden determinar observando lecturas en un período de tiempo, si su presión arterial promedio es más alta de lo normal. La presión arterial normal es de menos de 120/80. Esto significa que la fuerza de la sangre es de 120 cuando su corazón late y de 80 cuando su corazón está entre los latidos.
Un estudio de 2013 publicado en el American Journal of Obstetrics and Gynecology señala que el aumento de peso gestacional es un factor de riesgo para los trastornos hipertensivos durante el embarazo. De hecho, el aumento de peso en el embarazo temprano puede ser un objetivo potencial para las intervenciones dirigidas a reducir el riesgo de hipertensión.
La presión arterial generalmente aumenta a medida que el peso también lo hace. Perder apenas 10 libras (4,5 kilogramos) puede servir para reducir la presión arterial. De manera general, mientras más peso se pierde, más desciende la presión arterial. Perder peso también potencializa la acción de los medicamentos antihipertensivos. Usted y el médico pueden conjuntamente determinar el peso objetivo suyo y la mejor manera de alcanzarlo.
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