La tensión alta en el embarazo es un problema que afecta a muchas mujeres que están a punto de ser madres. Ello no quiere decir que la mujer tuviera una mala presión arterial antes de quedarse embarazada, sino que dicha condición viene dada por el propio embarazo, aunque las mujeres que ya tenían previamente la presión arterial alta o con antecedentes familiares, sí que presentan más probabilidades de desarrollarla en esta etapa.
Por ello, evitar la hipertensión es fundamental, y más aún si nos imaginamos lo delicado de nuestro equilibrio corporal. Lo más importante para poder regularla es intentar no exponerse a escenarios abrumadores, no tener una vida sedentaria y procurar no consumir alcohol ni sodio en exceso. Pero esto, en el actual estilo de vida, puede verse medianamente lejano. 
Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
×