Es bastante habitual que en el embarazo, especialmente en las primeras fases, se produzca una bajada general de la tensión, por lo que tu caso no es preocupante. Dado que los remedios más habituales para subir la tensión no son aplicables en el embarazo (tomar un café o una copa), intenta evitar los lugares muy concurridos y calurosos, las situaciones que te puedan agobiar, así como determinadas posturas como levantarse de manera muy brusca, cambiar de posición muy rápido, etc.
Por otra parte, ¿es grave la hipertensión en el embarazo? En realidad, una elevación de la presión en el embarazo no siempre indica un problema. Cuando hay una hipertensión que se mantiene, lo importante es observar el conjunto de síntomas para valorar si estamos ante un problema de salud o solo ante una modificación fisiológica y transitoria de la tensión.
Esta enfermedad afecta a personas con un estilo de vida estresante y sedentaria; un consumo elevado de alcohol, sal y cigarrillos; un antecedente familiar de hipertensión arterial; y sufre de diabetes. Pues además se ve fuertemente influenciado por la cantidad de agua y sal que se consume, el estado de los riñones, sistema nervioso y vasos sanguíneos, y los niveles hormonales.
Su proveedor de salud controlará su presión arterial y orina en cada visita prenatal. Si su presión arterial es alta (140/90 o más), especialmente después de la semana 20 de embarazo, es probable que su proveedor le pida algunas pruebas, como análisis de sangre u otras pruebas de laboratorio para buscar proteínas adicionales en la orina y otros signos de la enfermedad.
Si estaba tomando medicamento para la hipertensión crónica antes del embarazo, su profesional se asegurará de que el medicamento sea seguro tomarlo durante el embarazo. Si no lo es, le cambiará el medicamento a uno más seguro. Su presión arterial esté bajo control. Algunos medicamentos para la presión arterial, llamados inhibidores de la ECA y bloqueadores de los receptores de angiotensina, pueden perjudicar a su bebé durante el embarazo.
Es vuestro médico quien debe contestarte a esas preguntas, ya que es él o ella quien ha prescrito el tratamiento y quien conoce las circunstancias de tu madre. Recuerda seguirnos en nuestro blog y redes sociales para encontrar los mejores consejos sobre cambio de hábitos, control de estrés, etc. y su incidencia en trastornos como la hipertensión, etc.
Yo estoy tratando de bajarla a mi modo, buscando alternativas y llevo varias cosas probadas sin éxito, pero sigo luchando. Ahora empezé una limpieza de sangre con un metodo tibetano, y lo proximo es una limpieza hepatica y de vesícula, por el cual se arrojan verdaderas piedras, cálculos, con un método de andreas moritz. Luego, aparte, tengo pensado bajar de peso, aunque no tengo sobrepeso, pero si me siento pesado. He incorporado ciertos hábitos, que si bien no veo aún resultados, no creo que se hagan esperar, bebo zumo de zanahoria, de pepino, de manzana, todo lo preparo yo mismo. He dejado el café y el té. Quité la leche de mi dieta hace tiempo, porque ya no me sentaba bien, tomo leche de almendras, incluso preparo mi propia leche de avena. Sé que no voy por mal camino, pronto postearé mis resultado si veo alguno positivo, no me rendiré hasta dar con el fallo. Y aunque cada organismo es único, espero poder ayudar a alguien. No hay que rendirse.
Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
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