Además, y aunque no se ha demostrado su efecto como preventivos de la hipertensión, hay algunos micronutrientes que tienen efecto beneficioso sobre la presión arterial, ayudando a mantenerla dentro de los límites saludables. El magnesio, el ácido fólico y antioxidantes como las vitaminas C y E, están dentro de este grupo de compuestos, y también el pescado, por su contenido en ácidos grasos saludables, y el ajo, presentan esta propiedad.
Es vuestro médico quien debe contestarte a esas preguntas, ya que es él o ella quien ha prescrito el tratamiento y quien conoce las circunstancias de tu madre. Recuerda seguirnos en nuestro blog y redes sociales para encontrar los mejores consejos sobre cambio de hábitos, control de estrés, etc. y su incidencia en trastornos como la hipertensión, etc.

Si es posible, evita usar betabloqueantes para tratar la presión arterial (como pueden ser las pastillas Atenolol, Metropol o Seloken). Son menos efectivos y causan más efectos secundarios (como disminución de la potencia, fatiga y ganancia de peso). Estos medicamentos pueden, sin embargo, funcionar en el caso de enfermedades cardíacas (como una angina).


Muchas gracias por participar y compartir con nosotros tu situación. Deberías, en primer lugar, acudir a otro médico y contarle tus síntomas. Por nuestra parte, estaríamos encantados de recibirte en nuestros centros y poder ayudarte. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones. Estamos en Madrid y Jaén.
La gravedad no radica en la presión alta en sí misma sino en las alteraciones que pueden estar detrás. En concreto, la hipertensión puede ser la primera manifestación de un trastorno peligroso llamado preeclampsia, que puede dañar tanto a la madre como al bebé. Por ello, cuando aparece hipertensión es necesario hacer un estudio y un seguimiento, ya que en algunos casos es necesario terminar el embarazo mediante la inducción del parto o una cesárea. Obviamente, es vital que los médicos tengan presentes las características de los diferentes tipos de hipertensión.
La presión arterial generalmente aumenta a medida que el peso también lo hace. Perder apenas 10 libras (4,5 kilogramos) puede servir para reducir la presión arterial. De manera general, mientras más peso se pierde, más desciende la presión arterial. Perder peso también potencializa la acción de los medicamentos antihipertensivos. Usted y el médico pueden conjuntamente determinar el peso objetivo suyo y la mejor manera de alcanzarlo.
El colesterol es una sustancia grasa que se va acumulando en las arterias dificultando el paso de la sangre, lo que puede derivar en hipertensión. Además, las personas con una presión arterial elevada suelen tener niveles altos de colesterol LDL (el ‘malo’) y menores del HDL (el ‘bueno’) en comparación con aquellas con una presión arterial normal. Para mantener sus niveles a raya lo mejor es llevar una dieta variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra, y practicar ejercicio de manera habitual.
Por otra parte, ¿es grave la hipertensión en el embarazo? En realidad, una elevación de la presión en el embarazo no siempre indica un problema. Cuando hay una hipertensión que se mantiene, lo importante es observar el conjunto de síntomas para valorar si estamos ante un problema de salud o solo ante una modificación fisiológica y transitoria de la tensión.
Sin embargo, una de cada cuatro mujeres con hipertensión gestacional desarrollan preeclampsia durante el embarazo o parto, o poco después de dar a luz. Tus posibilidades de tener preeclampsia son del cincuenta por ciento si desarrollas hipertensión gestacional antes de las 30 semanas. Tener hipertensión gestacional también supone más riesgo de tener otra serie de complicaciones del embarazo, incluyendo retardo del crecimiento uterino, nacimiento prematuro, placenta abrupta o un bebé que puede nacer sin vida. Debido a estos riesgos, tu doctor te vigilará, así como a tu bebé, muy de cerca.

La clasificación de la hipertensión se basa en la media de dos o más lecturas tomadas en estado de reposo. Es conveniente tomar la tensión siempre a la misma hora. No das solamente una cifra, que no sabemos si corresponde a la presión sistólica o diastólica. No obstante, si tienes malestar no esperes y acude a tu médico para que te hagan una revisión.
La diferencia calculada entre la presión sistólica y diastólica también es de interés. Si la diferencia es grande (p. ej. 170/85), puede ser señal de tener las arterias endurecidas, a menudo provocado por una enfermedad cardíaca. Esto significa que los vasos sanguíneos no se pueden dilatar lo suficiente cuando el corazón envía una pulsación, y obliga a que la presión arterial aumente (las paredes no pueden expandirse, así que la presión aumenta cuando el corazón bombea sangre).
Los cambios en la dieta generalmente son el primer paso a seguir para bajar la presión arterial. Los efectos pueden ser graduales si no hacemos nada más que equilibrar nuestra dieta, pero si nos concentramos en consumir alimentos conocidos por bajar la presión arterial y acompañamos los cambios en nuestra dieta con actividad y cambios en nuestro estilo de vida, nuestra presión arterial bajará mucho más rápido.
En las clínicas suecas a menudo se toma la presión arterial de forma inadecuada con el paciente tumbado. Las diferencias suelen ser pequeñas, sin embargo, al estar sentado, la presión sanguínea sistólica es un poco menor, y la diastólica un poco mayor. Probé esto yo mismo y anoté unos los valores de 116/73 de media en varias medidas sentado y una media de 119/72 tumbado.
La preeclampsia es una hipertensión arterial que aparece en la segunda mitad del embarazo. Va acompañada de presencia de proteínas en la orina y, a veces, una rápida hinchazón generalizada (en una semana se puede ganar medio kilo o más). Si se mantiene como preeclampsia leve, no pasa nada, no necesita tratamiento médico. Sin embargo, ante la posibilidad de que se agrave, un buen diagnóstico requiere el ingreso hospitalario de la mujer para seguir su evolución durante los primeros días y vigilar en todo momento que no se agrave. Esta vigilancia estrecha consiste en analíticas de sangre y orina (para saber que no es grave para la madre) y ecografías Doppler (para saber que no es grave para el bebé).
estimado doctor he comenzado a realizar actividad fisica desde hace ya 6 meses empezando con una tension arterial de 111/65, actuamente me aumento a 119/84, acaso es normal que aumente por el ejercicio, he practicado running llegando a correr 10 kilometros y rutinas de aerobicos intensos, gracias a lo cual ya tengo un peso normal, pero me preocupa la presion y aumenta.

La presión arterial se mide con dos números: el número superior (primero) es la presión cuando el corazón se contrae y el número inferior (segundo) es la presión cuando el corazón se relaja. La presión arterial sana es 119/79. La presión arterial alta sucede cuando el número superior es 140 o más o cuando el número inferior es 90 o más. Su presión arterial puede subir o bajar durante el día.
¿Te pasas horas con ruido de fondo? No hace falta que sea un gran ruido. Si cada día estás expuesta a ruido de tráfico, del aparato de aire acondicionado, del ventilador de tu ordenador, etc,, seguro que contribuye a tu estrés. Aunque no seas consciente, el ruido te va calando, te estresa y acaba teniendo efecto en la tensión. Evítalo al máximo y, si es necesario, ponte tapones para dormir.

Los remedios naturales se han empleado desde hace muchos años y actualmente existen demasiadas recetas caseras que puedes servirte de mucha ayuda. Además, regular la presión arterial no es algo precisamente difícil, solo tienes que seguir el tratamiento de manera constante y cuidar de tu salud para que no padezcas alguna otra enfermedad en el futuro.
El colesterol es una sustancia grasa que se va acumulando en las arterias dificultando el paso de la sangre, lo que puede derivar en hipertensión. Además, las personas con una presión arterial elevada suelen tener niveles altos de colesterol LDL (el ‘malo’) y menores del HDL (el ‘bueno’) en comparación con aquellas con una presión arterial normal. Para mantener sus niveles a raya lo mejor es llevar una dieta variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra, y practicar ejercicio de manera habitual.
Mientras que la hipertensión puede afectar a cualquier persona, las mujeres embarazadas están en un riesgo creciente. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, un número creciente de mujeres embarazadas en los Estados Unidos sufren de hipertensión. De hecho, según la asociación americana del embarazo, la tensión arterial alta afecta cerca de 6 a 8 por ciento de mujeres embarazadas.
Lo ideal es consumir un par de onzas al día. Cuanto más concentrado sea el cacao, mejor. Además, el chocolate negro no solo es muy bueno para mantener el equilibrio de la presión arterial, sino que también es muy útil para reducir el estrés, calmar el dolor y para la recuperación muscular después del ejercicio físico, entre otras cosas. Según los estudios médicos, una persona que consuma unos 7 gramos de chocolate negro al día tiene un 30% menos de posibilidades de tener problemas de corazón, y casi un 50% menos de probabilidades de sufrir un ictus.
Cuando la hipertensión está ligada al embarazo, ésta suele aparecer a partir de las 28 semanas de embarazo, aunque puede hacerlo antes, y, generalmente, cuanto antes lo haga, más grave suele ser. En aproximadamente un 2-5% de los embarazos, además de hipertensión, las mamás tendrán preeclampsia, y, aunque en la mayor parte de los casos la pre-eclampsia, controlada de cerca, no es grave, en algunos puede serlo, tanto para la madre como para el bebé. Aunque no se conoce a ciencia cierta el origen de la preeclampsia, parece que el sobrepeso es un factor a tener en cuenta, así como la ganancia elevada de peso durante el mismo, por lo que conviene cuidar minuciosamente la dieta.
No sabemos cómo prevenir la hipertensión gestacional. Pero si usted tiene sobrepeso o es obesa, lograr un peso saludable antes del embarazo puede reducir sus probabilidades de tener este problema. Mientras que la hipertensión gestacional desaparece después del nacimiento del bebé, usted tiene más probabilidades de desarrollar hipertensión más adelante en su vida. Comer alimentos sanos, mantenerse active y lograr un peso sano después del embarazo pueden ayudar a prevenir la alta presión arterial en el futuro.
Ninguno de ellos es inicialmente sencillo -reconoce Rodilla-, en especial cuando durante muchos años se han ejercitado hábitos contrarios. Sin embargo, tanto reducir el consumo de sal como acostumbrarse a la dieta mediterránea o iniciar la práctica de ejercicio físico de manera regular suelen ser metas accesibles que, en mayor o menor grado, consigue alcanzar un gran número de pacientes. Mucho más difícil es la reducción de peso y dejar de fumar.
La presión arterial generalmente aumenta a medida que el peso también lo hace. Perder apenas 10 libras (4,5 kilogramos) puede servir para reducir la presión arterial. De manera general, mientras más peso se pierde, más desciende la presión arterial. Perder peso también potencializa la acción de los medicamentos antihipertensivos. Usted y el médico pueden conjuntamente determinar el peso objetivo suyo y la mejor manera de alcanzarlo.
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