Dormir bien es muy importante. Cuando duermes, el corazón se relaja y tu presión baja, así que mejor no pierdas ni una hora de sueño. Un estudio realizado por la Universidad de Chicago (EE. UU.) confirma que el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos durante cinco años seguidos. Y algo parecido les sucede a las personas que sufren apnea del sueño –interrupción breve de la respiración mientras se duerme–, su riesgo de padecer de tensión alta aumenta un 30%. Descubre si tus problemas para dormir son algo pasajero o crónico, haciendo nuestro test.


Vamos a ver exactamente por qué suele venir de la mano la tensión alta y embarazo, cuáles son los síntomas que nos ayudan a detectarla desde el principio, y lo más importante: como controlar la tensión alta en la mujer embarazada para evitar todo riesgo en el futuro bebé y en la propia madre, desde los mejores alimentos para bajar la tensión arterial, como los cuidados médicos que se precisan para bajarla.
Una alimentación saludable incluye un consumo de sal común de aproximadamente 5 o 6 gramos al día, que se puede alcanzar fácilmente eliminando el salero de la mesa y prestando atención al etiquetado alimentario para evitar los que son ricos en sal como salazones, conservas en general, zumos de hortalizas envasados y la mayorías de los quesos. Así se puede obtener un descenso de la presión arterial de hasta 5 mmHg, según detalla Rodilla.
En los niveles de presión arterial que son al menos altos de forma moderada (>160/100), como los provocados por enfermedades cardíacas, la medicación puede ser apropiada. Seguir las recomendaciones de estilo de vida anteriores también es buena idea; pueden ayudar a asegurarte de no necesitar tomar más medicamentos de los necesarios para tu tratamiento.
La sal es el mayor enemigo de la presión arterial, por lo que debe controlarse la cantidad que se consume. Las recomendaciones más actuales sugieren no superar los 5 g de sal diarios en el caso de los adultos. Esta cantidad incluye la sal añadida y la que contienen los alimentos de forma natural, por lo que, además de controlar la sal que se añade, es útil leer las etiquetas de los alimentos para comprobar cuánta sal contienen.
La hipertensión es una enfermedad del sistema cardiovascular, que se manifiesta en un estrechamiento agudo de los vasos sanguíneos, una anormalidad de su elasticidad y, como consecuencia, un aumento en la presión arterial, es decir, la presión que ejerce la sangre al pasar dentro de las arterias. Exteriormente, esto se manifiesta en enrojecimiento de las mejillas, dolores de cabeza, náuseas.

Es conveniente que sigas controlado por tu médico en lo que a presión arterial se refiere. Por otro lado, de cara a poder controlar esas crisis o ataques agudos de ansiedad que sin duda influyen también en la tensión, es conveniente que puedas seguir algún programa de tratamiento para alcanzar el autocontrol de manera complementaria a la medicación prescrita por tu médico.
Siempre es una mejor opción utilizar un método natural para prevenir enfermedades y curarse cuando lo ataca una enfermedad. En el caso de la presión arterial alta, los cambios en el estilo de vida- con un énfasis particular en normalizar sus niveles de insulina--pueden colocarlo en un camino libre de medicamentos, que es un regreso natural a una salud óptima.
Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo de potasio de al menos 3510 mg al día para evitar la hipertensión, pues este mineral es capaz de eliminar el sodio y reducir la presión arterial. Para conseguirlo, en tu cesta de la compra no deben faltar frutas como los plátanos o las papayas, tubérculos como las patatas o las verduras de hojas verdes. Tampoco olvides los lácteos como leche o yogur, las legumbres como los frijoles y los guisantes, y frutos secos, especialmente nueces. 
Acudir al médico con regularidad. Si su presión arterial no está bien controlada, o si sufre otras enfermedades, probablemente deba acudir todos los meses al médico para revisar el tratamiento y realizar los ajustes necesarios. Si su presión arterial está bajo control, probablemente deba acudir al médico solamente cada 6 o 12 meses, dependiendo de las demás afecciones que padezca.
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