Rodilla señala que, sin lugar a dudas, la piedra angular para prevenir la hipertensión arterial o reducir las cifras de presión -cuando ya se ha diagnosticado la HTA- es cambiar a un estilo de vida saludable, que incluye restringir la ingesta de sal, moderar el consumo de alcohol, reducir el contenido de grasas saturadas y colesterol y aumentar la ingesta de hortalizas, productos lácteos desnatados, fibra dietética y soluble, cereales integrales y proteínas de origen vegetal. En suma, adoptar la llamada dieta mediterránea.

Hola. Acavo de tener un bebe y me diagnosticaron hipertensade echo interumpieron mi embarazo por esa razon despues de una semana internada y haciendome estudios me hicieron cesaria alas 35 semanas de embarazo y despues me dejaron ir con medicamento pues ya avia pasado el peligro pero aun asi a casi dos semanas sigo padeciendo las presion alta tomo las alfametildopa de 500 y aun asi tengo miedo pues apenas tengo 23 años y antes del embarazo no sufria esto ni en mi familia hay casos iguales sera que si se me quitara
Por ello, evitar la hipertensión es fundamental, y más aún si nos imaginamos lo delicado de nuestro equilibrio corporal. Lo más importante para poder regularla es intentar no exponerse a escenarios abrumadores, no tener una vida sedentaria y procurar no consumir alcohol ni sodio en exceso. Pero esto, en el actual estilo de vida, puede verse medianamente lejano. 

La presión arterial alta es muy común en las personas mayores. El sistema vascular cambia a medida que las personas van envejeciendo. Las arterias se endurecen, de modo que la presión arterial sube. Esto es cierto incluso para las personas que tienen hábitos que benefician la salud del corazón. La buena noticia es que la presión arterial puede ser controlada en la mayoría de las personas.

El proveedor de atención médica también controlará atentamente la salud de tu bebé. Se pueden realizar ecografías frecuentes para seguir el crecimiento y el desarrollo del bebé. El control de la frecuencia cardíaca fetal se puede usar para evaluar el bienestar del bebé. El proveedor de atención médica también puede recomendarte controlar los movimientos diarios del bebé.

La gravedad no radica en la presión alta en sí misma sino en las alteraciones que pueden estar detrás. En concreto, la hipertensión puede ser la primera manifestación de un trastorno peligroso llamado preeclampsia, que puede dañar tanto a la madre como al bebé. Por ello, cuando aparece hipertensión es necesario hacer un estudio y un seguimiento, ya que en algunos casos es necesario terminar el embarazo mediante la inducción del parto o una cesárea. Obviamente, es vital que los médicos tengan presentes las características de los diferentes tipos de hipertensión.

Hola Dr! Me parece muy interesante el tema y mas cuando siento la necesidad de saber por preocupación de mis seres queridos! mi padre tiene 60 años y toda su vida la a dedicado a practicar deporte. A su edad aun realiza actividad fisica y en varias ocasiones se le han encalabrado las piernas y se le sube la tensión! Quisiera saber que hacer en esos momentos de emergencias en varias ocasiones le cuesta caminar. Le agradecería la ayuda!


Es conveniente que sigas controlado por tu médico en lo que a presión arterial se refiere. Por otro lado, de cara a poder controlar esas crisis o ataques agudos de ansiedad que sin duda influyen también en la tensión, es conveniente que puedas seguir algún programa de tratamiento para alcanzar el autocontrol de manera complementaria a la medicación prescrita por tu médico.
Normalmente, la presión arterial suele bajar durante la primera mitad del embarazo, volviendo a la normalidad o subiendo ligeramente en la segunda mitad del embarazo, más cercano al parto. Por esto, si la embarazada nota que tiene la presión alta, principalmente después de las 20 semanas de embarazo, debe acudir al obstetra inmediatamente para ser evaluada. 
Hipertensión crónica: Es la presión arterial alta que comienza antes de la semana 20 del embarazo o antes de quedar embarazada. Algunas mujeres pueden haberla tenido antes de quedar embarazadas, pero no lo supieron hasta que chequearse la presión arterial en su visita prenatal. A veces, la hipertensión crónica también puede terminar en preeclampsia
La presión arterial generalmente aumenta a medida que el peso también lo hace. Perder apenas 10 libras (4,5 kilogramos) puede servir para reducir la presión arterial. De manera general, mientras más peso se pierde, más desciende la presión arterial. Perder peso también potencializa la acción de los medicamentos antihipertensivos. Usted y el médico pueden conjuntamente determinar el peso objetivo suyo y la mejor manera de alcanzarlo.
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