Seguramente tienes una respiración deficiente que te causa esos síntomas de falta de aire y dolor en el pecho. Existe un síndrome muy habitual conocido como “non carciac chest pain” o dolor en el pecho no cardíaco, que tiene su origen en defectos de respiración y que no supone un dolor cardíaco como tal, sino dolor en el pecho de origen no orgánico. Esto quiere decir que se siente ese dolor y muchas veces incluso se produce una crisis de ansiedad por confundirlo con un infarto, si bien como te digo es un síntoma resoluble optimizando la respiración. No obstante, recuerda que siempre es conveniente que un médico pueda evaluar tus síntomas adecuadamente.
Tendrás que ver al doctor con frecuencia para que éste pueda vigilar tu presión sanguínea, comprobar si tienes proteína en la orina y observar cualquier tipo de cambio. Además, se vigilará al bebé con perfiles biofísicos semanales o quincenales y pruebas no estresantes (NST). También te harán ecografías cada tres semanas más o menos para ver cómo está creciendo el bebé.
Estaremos encantados de poder ayudarte. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones. Contamos con 3 Centros en Madrid y uno en Jaén.
Pregúntale a tu doctor si la leche baja en grasa o sin grasa es mejor para ti que la leche entera. La leche entera puede reducir la presión arterial de una mejor manera que la leche baja en grasa o sin grasa, pero también podría haber algunos riesgos. La leche entera contiene ácido palmítico, que, según algunos estudios, puede bloquear las señales internas responsables de relajar los vasos sanguíneos. Como resultado, tus vasos sanguíneos quedan oprimidos y tu presión arterial se mantiene alta.[7]
Mucha de la sal que ingerimos viene de la comida rápida, comidas preparadas, pan y gaseosas: cosas que debemos evitar al seguir una dieta baja en carbohidratos. Esto reducirá la ingesta de sal de forma automática. Además, los efectos hormonales de la dieta baja en carbohidratos y alta en grasas pueden hacer que sea más fácil para el cuerpo deshacerse del exceso de sal a través de la orina; esto explica la ligera disminución de la presión arterial.
Los cambios en la dieta generalmente son el primer paso a seguir para bajar la presión arterial. Los efectos pueden ser graduales si no hacemos nada más que equilibrar nuestra dieta, pero si nos concentramos en consumir alimentos conocidos por bajar la presión arterial y acompañamos los cambios en nuestra dieta con actividad y cambios en nuestro estilo de vida, nuestra presión arterial bajará mucho más rápido.
Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).
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