La preeclampsia es la presión arterial alta que se produce exclusivamente en el embarazo. Por lo tanto, aún qué si hipertensión crónica esté bajo control antes de que usted esté embarazada, es posible que más adelante pueda desarrollar preeclampsia. Si usted tiene hipertensión crónica, es más propensa a desarrollar la preeclampsia, pero eso no significa necesariamente que lo hará. También, en caso de que usted desarrollé  preeclampsia, el médico puede recomendar inducir el parto antes de su fecha de parto para prevenir más complicaciónes. Si la preeclampsia es grave, el médico puede recomendar un parto por cesárea.

Debido a que la alta presión puede afectar el flujo de sangre a la placenta, si te diagnostican hipertensión gestacional, el doctor pedirá que te hagan una ecografía (ultrasonido) para asegurarse de que el bebé está creciendo bien y ver si tienes una cantidad normal de fluido amniótico. También puede pedir que hagan un perfil biofísico (BPP) del bebé al mismo tiempo para comprobar que está bien. Y en ciertos casos, es posible que pida una ecografía Doppler para comprobar el fluido de sangre a tu bebé.
Preeclampsia: Es un aumento repentino de la presión arterial después de la semana 20 de embarazo. En general, ocurre en el último trimestre. En casos raros, los síntomas pueden no comenzar hasta después del parto. Esto se llama preeclampsia posparto. La preeclampsia también puede provocar daños a algunos de sus órganos, como el hígado o el riñón. Los signos de estos daños pueden incluir proteína en la orina y presión arterial muy alta. La preeclampsia puede ser grave e incluso poner en riesgo la vida tanto de usted como la de su bebé

Cada cigarrillo que fumas reduce tu presión arterial durante varios minutos después de terminarlo. Dejar de fumar ayuda a que la presión arterial vuelva a la normalidad. Dejar de fumar puede reducir el riesgo de una enfermedad cardíaca y mejorar tu salud en general. Las personas que dejan de fumar pueden vivir más tiempo que aquellas que nunca lo hacen.
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