Es muy frecuente que las personas ansiosas por naturaleza y que sufren de cierto grado de hipertensión puedan llegar a entrar en un círculo vicioso en el que se preocupan excesivamente por estar continuamente controlando su tensión, consiguiendo paradójicamente que al aumentar su ansiedad en relación con este asunto, la tensión arterial aumente también, y por tanto, como te comento, se entra en un proceso perjudicial de círculo vicioso.

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En cada visita prenatal, su profesional de la salud le mide su presión arterial. Para hacer esto, le coloca una manga o banda en la parte superior de su brazo. Se infla la manga para medir la presión en sus arterias cuando el corazón se contrae y luego se relaja. Si usted tiene una medición alta, su profesional de la salud puede medirle la presión de nuevo para cerciorarse si tiene o no alta presión arterial.
Hipertensión gestacional: Es la presión arterial alta que desarrolla mientras está embarazada. Comienza después de las 20 semanas de embarazo. Por lo general, no tiene otros síntomas. En muchos casos, no le hace daño a usted ni a su bebé, y desaparece durante las 12 semanas después del parto. Sin embargo, aumenta el riesgo de hipertensión en el futuro. A veces puede ser grave, lo que puede provocar bajo peso al nacer o nacimiento prematuro. Algunas mujeres con hipertensión gestacional terminan desarrollando preeclampsia
Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.
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