Es la que aparece por primera vez en la segunda mitad de un embarazo. Lo importante en este tipo de hipertensión es estar seguros de que no se trata de preeclampsia. Por ello, si se detecta hipertensión pasadas las veinte semanas de gestación, es importante realizar una revisión médica que incluya pruebas de orina. Saber que no tienes preeclampsia es el motivo de que se te tome la presión en todas las consultas de la segunda mitad del embarazo: se debe hacer una vez al mes.
Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.

Estudiante de Pedagogía Infantil en la Universidad del Quindío y redactora profesional con más de 7 años de experiencia. Daniela Castro ha trabajado como creadora de contenidos y editora en diferentes páginas web. Ha sido coordinadora y gestora de contenidos en diversos equipos editoriales. Asimismo, cuenta con una amplia experiencia en SEO y marketing digital.
Las teorías actuales apuntan a que la preeclampsia es un trastorno inmunológico. La mitad de la carga genética del bebé procede de su padre, y en el embarazo, el sistema inmunológico de la madre debe hacerse más tolerante para no crear reacciones de rechazo (como en los transplantes). Según esta teoría, la preeclampsia podría ser simplemente una resistencia de esa tolerancia inmunológica a las proteínas del otro ser.

Si desea utilizar este articulo en su sitio, por favor haga clic aquí. Este contenido puede ser copiado en su totalidad, con los derechos de autor, contacto, creación e información intactos, sin autorización expresa, siempre y cuando sea utilizado solo por organizaciones sin fines de lucro. Si se desea para cualquier otro uso, es necesario un permiso por escrito del Dr. Mercola.
Muchas gracias por participar y compartir con nosotros tu situación. Deberías, en primer lugar, acudir a otro médico y contarle tus síntomas. Por nuestra parte, estaríamos encantados de recibirte en nuestros centros y poder ayudarte. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones. Estamos en Madrid y Jaén.
Muchas veces al tener nuestros primeros síntomas de presión arterial alta lo primero que hacemos es acudir a medicamentos, que si bien es cierto nos ayudarán a controlar los niveles de la presión también nos pueden llevar a desarrollar otros problemas de salud, esto no sucede si decidimos comenzar con una alimentación saludable y colaborando con nuestra salud al mantenernos en movimiento, el sedentarismo es un desencadenante de muchas enfermedades, por ello es importante que lo evitemos. Ahora les traemos unos trucos para bajar la tensión arterial con el uso de algunos alimentos.
Puede aparecer HTA por un aumento del volumen sanguíneo, debido a una alteración renal y una mala regulación del sodio, aunque el hígado y el bazo también están implicados en los niveles del volumen de sangre; por mal estado de las arterias o acumulación de calcio en las paredes; o por la alteración de la vasodilatación y la vasoconstricción debida a estrés, estimulantes o mala alimentación.
La presión arterial alta no controlada es un problema de salud muy grave que puede conducir a enfermedades cardíacas y aumentar el riesgo de derrame cerebral. La buena noticia es que mediante un plan de alimentación saludable, en combinación con el ejercicio y técnicas efectivas para reducir el estrés, las probabilidades de disminuir su presión arterial estarán a su favor.
Hay muchas buenas opciones de medicación. Algunos ejemplos son los inhibidores ECA (enzima convertidora de angiotensina) o bloqueantes A II (bloqueantes de los receptores de la angiotensina II) como Enalapril o Losartán. Si este tipo de medicación no te da el efecto deseado, quizás tengas que añadir otros medicamentos como los llamados antagonistas del calcio (p. ej. Felodipina) o un diurético suave (puede encontrarse una pastilla combinada con Enalapril y Losartán).
La presión arterial generalmente aumenta a medida que el peso también lo hace. Perder apenas 10 libras (4,5 kilogramos) puede servir para reducir la presión arterial. De manera general, mientras más peso se pierde, más desciende la presión arterial. Perder peso también potencializa la acción de los medicamentos antihipertensivos. Usted y el médico pueden conjuntamente determinar el peso objetivo suyo y la mejor manera de alcanzarlo.
×