Estaremos encantados de poder ayudarte. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones. Contamos con 3 Centros en Madrid y uno en Jaén.
Menor flujo sanguíneo a la placenta. Si la placenta no recibe suficiente sangre, el bebé podría recibir menos oxígeno y menos nutrientes. Esto puede provocar un crecimiento lento (restricción del crecimiento intrauterino), bajo peso al nacer o nacimiento prematuro. Un nacimiento prematuro puede provocar problemas respiratorios, mayor riesgo de contraer infecciones y otras complicaciones en el bebé.
Cuando el cuerpo participa en actividades físicas, a tu corazón le costará menos esfuerzo bombear la sangre y sus paredes se fortalecerán. En caso contrario, es decir, de inactividad, la presión de la sangre en las arterias disminuirá y la actividad súbita aumentará la presión por diez. Así que debes mantener un ritmo constante. Las personas obesas pueden realizar actividades como correr suavemente, nadar, caminar, subir escaleras y pasear con mascotas.

La presión arterial alta es un problema de salud frecuente hoy en día. Casi una tercera parte de los adultos en Estados Unidos tienen la presión arterial alta; ¿quizás tú o alguien de tu familia la sufran? La presión arterial alta no es necesariamente algo que pueda sentirse, pero aumenta el riesgo de enfermedades graves como embolias y ataques al corazón.
Además de todos los efectos dañinos que el alcohol produce en la salud, también aumenta directamente la presión arterial. Según creen los expertos, esta sustancia activa en nuestro organismo la producción de adrenalina, que contrae los vasos sanguíneos, haciendo que la presión arterial aumente. Aproximadamente entre el 5% y el 7% de los casos de hipertensión están relacionados con el alcoholismo. Aunque se suele abogar por un consumo moderado, lo mejor es no tomar ni una gota.
Si tiene menos de 37 semanas de embarazo, su proveedor de salud vigilará de cerca a usted y a su bebé. Esto incluye tomarle pruebas de sangre y orina. El monitoreo del bebé a menudo implica ultrasonido, control de la frecuencia cardíaca y del crecimiento del bebé. Es posible que necesite tomar medicamentos para controlar la presión arterial y prevenir convulsiones. Algunas mujeres también reciben inyecciones de corticoides para ayudar a que los pulmones del bebé maduren más rápido. Si la preeclampsia es grave, es posible que su proveedor desee que el bebé nazca más temprano.
Las grasas omega-3 generalmente se encuentran en el aceite de linaza, aceite de nuez y en el aceite de pescado. Siendo este último su mejor fuente. Desafortunadamente, en la actualidad la mayoría de los pescados frescos contienen niveles peligrosamente altos de mercurio. Así que lo mejor que puede hacer es encontrar una fuente de pescado segura, o si esto le resulta muy difícil, opte por un suplemento de aceite de Kril de alta calidad, que ha demostrado ser 48 veces más potente que el aceite de pescado.

La hipertensión arterial (HAT) es uno de los problemas de salud más frecuentes a nivel mundial. La mayor parte de las personas diagnosticadas con HAT necesitan tratarse con medicamentos. Sin embargo, existen diversas formas de bajar la presión arterial sin recurrir a ellos. Dichos métodos también son de utilidad si tienes prehipertensión y aún no necesitas medicamentos para combatirla. Si utilizas métodos como cambiar tu dieta y estilo de vida junto con los medicamentos, podrás controlar tu enfermedad y mantener tu cuerpo más sano en general.
Si los síntomas empeoran, o si el bebé no está creciendo lo suficiente, o si ya tienes 37 semanas de gestación, es posible que te induzcan el parto o te hagan una cesárea (dependiendo de la situación) a pesar de que el bebé sea prematuro. Si no es necesario que el bebé nazca de inmediato, probablemente permanezcas en el hospital para que tú y él puedan ser vigilados de cerca y así tu hijito tenga más tiempo para madurar.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo de potasio de al menos 3510 mg al día para evitar la hipertensión, pues este mineral es capaz de eliminar el sodio y reducir la presión arterial. Para conseguirlo, en tu cesta de la compra no deben faltar frutas como los plátanos o las papayas, tubérculos como las patatas o las verduras de hojas verdes. Tampoco olvides los lácteos como leche o yogur, las legumbres como los frijoles y los guisantes, y frutos secos, especialmente nueces. 
La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) informa que, aunque el estrés no causa enfermedades del corazón, es un contribuyente importante a la presión arterial más alta y a niveles reducidos de bienestar general. Reducir el estrés es una manera eficaz de bajar la presión arterial y aumentar tu bienestar general. Trata de reducir el estrés mediante la evaluación de tus prioridades y elimina aquellas actividades que te traigan mucha presion. Incluye a tu rutina actividades relajantes como el yoga, e incluso la meditación.
Lo primero que debes saber es que aunque no te sientas mal, la presión arterial alta en el embarazo es una condición que requiere de cuidado y atención, pues de lo contrario podría conducirte a un cuadro de preclampsia o eclampsia que pondría en riesgo tu salud y la del bebé. Por eso, es recomendable tomar en cuenta algunas sugerencias para bajar la presión alta en el embarazo y mantener una buena condición en la gestación.
   La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la tensión arterial como la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear. La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta.

Para el control de la presión arterial a parte de seguir estos consejos que pone también he reducido bastante la sal. En la farmacia también me dieron un producto que se llama Omega-3 que va bien en ese sentido, según me dijeron. Además también va bien par ala visión y tener la mente vital. Creo que la marca se llama Máyla. Enhorabuena por el blog.
Los alimentos más cargados de sal son los que vienen ya listos, los enlatados y los embotellados. Entre ellos figuran las carnes, los encurtidos, las aceitunas, las sopas, el chile con carne, el tocino, el jamón, los embutidos, los productos de panadería y las carnes con agua añadida que contienen un nivel elevado de sodio. Asimismo, evita los condimentos preparados como la mostaza, la salsa de chile, la salsa de soya, el kétchup, la salsa barbacoa y otras salsas.

Un nuevo estudio grande, sin embargo, Un nuevo estudio grande, sin embargo, indicó que las personas con hipertensión vivían más tiempo y con menor riesgo de enfermedad cardíaca si reducían la presión sanguínea sistólica hasta 120 usando medicamentos. Desafortunadamente, este beneficio conlleva un aumento significativo del riesgo de efectos secundarios:


La preeclampsia es una hipertensión arterial que aparece en la segunda mitad del embarazo. Va acompañada de presencia de proteínas en la orina y, a veces, una rápida hinchazón generalizada (en una semana se puede ganar medio kilo o más). Si se mantiene como preeclampsia leve, no pasa nada, no necesita tratamiento médico. Sin embargo, ante la posibilidad de que se agrave, un buen diagnóstico requiere el ingreso hospitalario de la mujer para seguir su evolución durante los primeros días y vigilar en todo momento que no se agrave. Esta vigilancia estrecha consiste en analíticas de sangre y orina (para saber que no es grave para la madre) y ecografías Doppler (para saber que no es grave para el bebé).
Te recomendamos seguir los consejos del médico de tu marido, ya que es él el que tiene toda la información y conoce suficientemente su caso. Te recomendamos seguir nuestro blog y redes sociales, donde encontrarás consejos y pautas prácticas y útiles para controlar el estrés y conocer los mejores hábitos para el control de la hipertensión. No es tanto realizar ejercicio en un momento concreto como cambiar de hábitos y llevar una vida saludable, además de por supuesto seguir las recomendaciones médicas en cuanto a la prescripción de medicación.

Cuando estamos estresados nuestro ritmo cardíaco se acelera, esto es debido a que el organismo libera adrenalina para poder mantenernos en guardia. Practicar técnicas que ayudan a desacelerar como yoga, taichí, pueden ayudarte a canalizar el estrés y a reducir los valores de tu tensión. Son técnicas que han demostrado ampliamente que conducen a relajación.  Aprende a vencer el estrés en solo 5 pasos.
Los diabéticos a menudo tienen recomendaciones menores para la presión arterial, el máximo valor normal es de 130/80-85. Sin embargo, es cuestionable si es buena idea medicar para bajar los niveles de presión arterial a esos valores. Los diabéticos pueden probablemente mantenerse aproximadamente en el mismo límite superior que la gente con enfermedad cardíaca: 140-90 (según nuevos estudios y comentarios de expertos, además de la última recomendación de la Sociedad Americana de Diabetes, ADA).
Durante el embarazo, cualquier medicamento que la mujer tome afectará al bebé en desarrollo. Algunas medicaciones son aptas para embarazadas, y otras no. En caso de hipertensión el tratamiento es relmente importante para evitar complicaciones mayores, por lo que es sumamente importante que veas a tu médico obstetra regularmente para controlar tu presión y dirigirse inmediatamente a una guardia médica en caso de un episodio de presión alta.
Las consultas regularles con el médico también son claves para controlar tu presión arterial. Si tu presión arterial está bien controlada, consulta al médico respecto de con qué frecuencia debes controlarla. El médico puede sugerir controlarla diariamente o con menor frecuencia. Si cambias tus medicamentos u otros tratamientos, el médico puede recomendarte que controles tu presión arterial dos semanas después de los cambios de tratamiento y una semana antes de tu próximo turno.
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