La presión arterial alta no controlada es un problema de salud muy grave que puede conducir a enfermedades cardíacas y aumentar el riesgo de derrame cerebral. La buena noticia es que mediante un plan de alimentación saludable, en combinación con el ejercicio y técnicas efectivas para reducir el estrés, las probabilidades de disminuir su presión arterial estarán a su favor.


La raíces de valeriana contienen excelentes propiedades calmantes y relajantes que ayudan a mejorar la circulación sanguínea. Además de esto, por ser muy calmante y actuar directamente en el neurotransmisor GABA, la valeriana puede ser utilizada especialmente en personas que tienen crisis de ansiedad frecuentes, las cuales pueden causar aumento de la presión arterial. 
Hola. Hace unos tres meses a raíz de un accidente de tráfico, me detectaron tension arterial alta. Rechazé la medicación que me ofrecieron en ese instante, tenía 200-110. Mas tarde a razón de estar cerca del hospital fuí a chequearmela, me la midieron 4 veces con dos aparatos electronicos de brazo, uno de muñeca y finalmente uno manual. No se podían creer que estuviera en esos valores, 240-170. Volví a rechazar la medicación y volví a casa, de hecho volví haciendo footing, aunque me recomendaron no correr. Mi médico insiste en que me tome las pastillas, no lo hago porque conozco gente que tiene efectos secundarios que prefieren estar muertos. Por las noches les dá calambres y espasmos muy dolorosos.

Una alimentación saludable incluye un consumo de sal común de aproximadamente 5 o 6 gramos al día, que se puede alcanzar fácilmente eliminando el salero de la mesa y prestando atención al etiquetado alimentario para evitar los que son ricos en sal como salazones, conservas en general, zumos de hortalizas envasados y la mayorías de los quesos. Así se puede obtener un descenso de la presión arterial de hasta 5 mmHg, según detalla Rodilla.


Entendemos que tu médico tiene suficiente conocimiento de tu caso para realizar la prescripción de los medicamentos que te ha comentado. En nuestro blog y redes sociales puedes encontrar consejos prácticos que te ayuden a complementar el posible tratamiento farmacológico con cambios de hábitos, pautas de control de estrés y ansiedad, etc. para evitar el temible y perjudicial círculo vicioso del estrés que puede empeorar o agravar los síntomas.
Normalmente, la presión arterial suele bajar durante la primera mitad del embarazo, volviendo a la normalidad o subiendo ligeramente en la segunda mitad del embarazo, más cercano al parto. Por esto, si la embarazada nota que tiene la presión alta, principalmente después de las 20 semanas de embarazo, debe acudir al obstetra inmediatamente para ser evaluada. 
El proveedor de atención médica también controlará atentamente la salud de tu bebé. Se pueden realizar ecografías frecuentes para seguir el crecimiento y el desarrollo del bebé. El control de la frecuencia cardíaca fetal se puede usar para evaluar el bienestar del bebé. El proveedor de atención médica también puede recomendarte controlar los movimientos diarios del bebé.
Mucha de la sal que ingerimos viene de la comida rápida, comidas preparadas, pan y gaseosas: cosas que debemos evitar al seguir una dieta baja en carbohidratos. Esto reducirá la ingesta de sal de forma automática. Además, los efectos hormonales de la dieta baja en carbohidratos y alta en grasas pueden hacer que sea más fácil para el cuerpo deshacerse del exceso de sal a través de la orina; esto explica la ligera disminución de la presión arterial.

La información proviene del informe Angiotensin-Converting Enzyme Inhibitors (ACEIs), Angiotensin II Receptor Antagonists (ARBs), and Direct Renin Inhibitors for Treating Essential Hypertension: An Update. (Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina [IECA], antagonistas del receptor de la angiotensina II [BRA] e inhibidores directos de la renina para el tratamiento de la hipertensión esencial: actualización). El informe fue producido por el Duke University Evidence-based Practice Center (Centro de Práctica Basada en la Evidencia de la Universidad Duke), con financiamiento de la Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ, por su sigla en inglés). Para obtener una copia del informe o más información sobre la AHRQ y el Effective Health Care Program (Programa sobre la Efectividad de la Atención Médica), visite www.effectivehealthcare.ahrq.gov (disponible sólo en inglés). Se obtuvo información adicional de la página web Medline-Plus®, un servicio de la National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina) y de los National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud) de Estados Unidos. Esta página está disponible en www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/medlineplus.html.
Los cambios en la dieta generalmente son el primer paso a seguir para bajar la presión arterial. Los efectos pueden ser graduales si no haces nada más que equilibrar tu dieta, pero si te concentras en consumir alimentos conocidos por bajar la presión arterial y acompañas los cambios en tu dieta con actividad y cambios en tu estilo de vida, tu presión arterial va a bajar mucho más rápido.
Es bastante habitual que en el embarazo, especialmente en las primeras fases, se produzca una bajada general de la tensión, por lo que tu caso no es preocupante. Dado que los remedios más habituales para subir la tensión no son aplicables en el embarazo (tomar un café o una copa), intenta evitar los lugares muy concurridos y calurosos, las situaciones que te puedan agobiar, así como determinadas posturas como levantarse de manera muy brusca, cambiar de posición muy rápido, etc.
Una de las características especiales del ajo, es que es un alimento libre de grasas y bajo en carbohidratos, pero además de esto, posee cantidades especiales de fósforo, magnesio, potasio, vitaminas del grupo B, antioxidantes, proteínas y cualidades antiinflamatorias espectactaculares. Si quieres reducir los niveles alterados de presión arterial, deberás consumir al menos 3 dientes de ajo en ayunas e incrementar su consumo en tus comidas diarias. Como recomendación, puedes triturar los ajos, dejarlos reposar por 15 minutos y luego agregarlos a tus platos culinarios. 
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).
×