Cuando la hipertensión está ligada al embarazo, ésta suele aparecer a partir de las 28 semanas de embarazo, aunque puede hacerlo antes, y, generalmente, cuanto antes lo haga, más grave suele ser. En aproximadamente un 2-5% de los embarazos, además de hipertensión, las mamás tendrán preeclampsia, y, aunque en la mayor parte de los casos la pre-eclampsia, controlada de cerca, no es grave, en algunos puede serlo, tanto para la madre como para el bebé. Aunque no se conoce a ciencia cierta el origen de la preeclampsia, parece que el sobrepeso es un factor a tener en cuenta, así como la ganancia elevada de peso durante el mismo, por lo que conviene cuidar minuciosamente la dieta.

Una vida sin estrés es prácticamente imposible de conseguir. Independientemente de si estamos en casa o en el trabajo, lo único que podemos hacer al respecto es evadirnos de las fuentes de estrés en la medida de lo posible. Todos los expertos en salud coinciden en que si no dedicamos nada de tiempo para nosotros mismos y nos damos un respiro, aumentamos el riesgo de padecer diferentes problemas de salud conectados con la hipertensión.

Te recomendamos seguir los consejos del médico de tu marido, ya que es él el que tiene toda la información y conoce suficientemente su caso. Te recomendamos seguir nuestro blog y redes sociales, donde encontrarás consejos y pautas prácticas y útiles para controlar el estrés y conocer los mejores hábitos para el control de la hipertensión. No es tanto realizar ejercicio en un momento concreto como cambiar de hábitos y llevar una vida saludable, además de por supuesto seguir las recomendaciones médicas en cuanto a la prescripción de medicación.


La preeclampsia es la presión arterial alta que se produce exclusivamente en el embarazo. Por lo tanto, aún qué si hipertensión crónica esté bajo control antes de que usted esté embarazada, es posible que más adelante pueda desarrollar preeclampsia. Si usted tiene hipertensión crónica, es más propensa a desarrollar la preeclampsia, pero eso no significa necesariamente que lo hará. También, en caso de que usted desarrollé  preeclampsia, el médico puede recomendar inducir el parto antes de su fecha de parto para prevenir más complicaciónes. Si la preeclampsia es grave, el médico puede recomendar un parto por cesárea.
Pickering TG, et al. Recommendations for blood pressure measurement in humans and experimental animals: Part 1: blood pressure measurement in humans: a statement for professionals from the Subcommittee of Professional and Public Education of the American Heart Association Council on High Blood Pressure Research. Hypertension. 2005 Jan;45(1):142-61.
Un estudio de 2013 publicado en el American Journal of Obstetrics and Gynecology informa que el aumento de peso gestacional es un factor de riesgo para los trastornos hipertensivos durante el embarazo. De hecho, el aumento de peso en el embarazo temprano puede ser un objetivo potencial para las intervenciones dirigidas a reducir el riesgo de hipertensión.
Para combatir el estrés, se recomienda practicar actividad física, actividades como meditación y yoga, además de estimular viajes y encuentros sociales, por ejemplo, que ayudan a regular los sentimientos y controlar los niveles de hormonas en el cuerpo. En casos intensos, también se recomienda buscar ayuda profesional, a través de psicoterapia y consultas con psiquiatría.
Cuando te miden la presión arterial, los sanitarios obtienen dos cifras: la presión durante el latido (sistólica o máxima) y la presión entre latido y latido (diastólica o mínima). Así, la hipertensión arterial es la presión excesiva dentro de las arterias, cuando la sistólica es mayor de 140 mmHg (milímetros de mercurio) o la diastólica mayor de 90.
Es conveniente que sigas controlado por tu médico en lo que a presión arterial se refiere. Por otro lado, de cara a poder controlar esas crisis o ataques agudos de ansiedad que sin duda influyen también en la tensión, es conveniente que puedas seguir algún programa de tratamiento para alcanzar el autocontrol de manera complementaria a la medicación prescrita por tu médico.
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Su proveedor de salud controlará su presión arterial y orina en cada visita prenatal. Si su presión arterial es alta (140/90 o más), especialmente después de la semana 20 de embarazo, es probable que su proveedor le pida algunas pruebas, como análisis de sangre u otras pruebas de laboratorio para buscar proteínas adicionales en la orina y otros signos de la enfermedad.


Debido a que la alta presión puede afectar el flujo de sangre a la placenta, si te diagnostican hipertensión gestacional, el doctor pedirá que te hagan una ecografía (ultrasonido) para asegurarse de que el bebé está creciendo bien y ver si tienes una cantidad normal de fluido amniótico. También puede pedir que hagan un perfil biofísico (BPP) del bebé al mismo tiempo para comprobar que está bien. Y en ciertos casos, es posible que pida una ecografía Doppler para comprobar el fluido de sangre a tu bebé.
La hipertensión es una enfermedad del sistema cardiovascular, que se manifiesta en un estrechamiento agudo de los vasos sanguíneos, una anormalidad de su elasticidad y, como consecuencia, un aumento en la presión arterial, es decir, la presión que ejerce la sangre al pasar dentro de las arterias. Exteriormente, esto se manifiesta en enrojecimiento de las mejillas, dolores de cabeza, náuseas.
Si tienes presión arterial alta, programa una cita médica previa a la concepción con el proveedor de atención médica que estará a cargo de tu embarazo. Además, es recomendable que veas a los otros miembros de tu equipo de atención médica, como tu médico de familia o el cardiólogo. Ellos evaluarán cuán bien controlas la presión arterial alta y tendrán en cuenta cualquier cambio en el tratamiento que tengas que hacer antes del embarazo.
Leche materna. Los estudios han demostrado que los bebés que son alimentados con leche materna durante más de 12 meses tienen un riesgo mucho menor de desarrollar hipertensión. Los investigadores creen que los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (los mismos que se encuentran en el pescado graso) en la leche materna proporcionan un efecto protector en los recién nacidos.
Hipertensión gestacional: Es la presión arterial alta que desarrolla mientras está embarazada. Comienza después de las 20 semanas de embarazo. Por lo general, no tiene otros síntomas. En muchos casos, no le hace daño a usted ni a su bebé, y desaparece durante las 12 semanas después del parto. Sin embargo, aumenta el riesgo de hipertensión en el futuro. A veces puede ser grave, lo que puede provocar bajo peso al nacer o nacimiento prematuro. Algunas mujeres con hipertensión gestacional terminan desarrollando preeclampsia
Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).
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