Los probióticos del yogur y otros alimentos fermentados (incluso algunos quesos) pueden ayudar a bajar la presión arterial, reportaron investigadores australianos recientemente. La clave es comer alimentos ricos en probióticos a diario. Consumirlos por menos de ocho semanas no redujo la presión arterial, pero por más tiempo, sí representó una caída en la presión sistólica (el número de arriba) en un promedio de 3.6 mm Hg. Al elegir tu yogur diario, cerciórate de que la etiqueta diga "cultivos vivos y activos".
Como lo reportó ABC World News el 16 de septiembre del 2010, un cardiólogo cree que la relación entre el estrés y la hipertensión no se puede negar, aun así no recibe la atención que merece. En respuesta, el Dr. Kennedy desarrolló una técnica para aliviar el estrés que él llama "The 15 minute Heart Cure", que consiste en una serie de respiraciones y técnicas de visualización creativa que pueden hacerse en cualquier parte, en cualquier momento. La técnica se muestra en el video de arriba de ABC World News.
El chocolate como medicamento para la presión arterial; ¡qué excelente idea! Pero realmente sí puede ayudar. El chocolate negro es rico en flavonoides, compuestos naturales que causan la dilatación de los vasos sanguíneos, dijeron investigadores de Harvard que analizaron 24 estudios de chocolate. Cuanto mayor sea el contenido de cacao, mejor es para tu salud. Busca las barras de chocolate negro que dicen que contienen 70% de cacao. 
El chocolate como medicamento para la presión arterial; ¡qué excelente idea! Pero realmente sí puede ayudar. El chocolate negro es rico en flavonoides, compuestos naturales que causan la dilatación de los vasos sanguíneos, dijeron investigadores de Harvard que analizaron 24 estudios de chocolate. Cuanto mayor sea el contenido de cacao, mejor es para tu salud. Busca las barras de chocolate negro que dicen que contienen 70% de cacao. 
Gracias por contactar. En relación con la hipertensión puedes seguir todos nuestros consejos tanto en el blog como en nuestras redes sociales, en las que encontrarás numerosas pautas prácticas para cambiar tus hábitos, mejorar tu nivel de estrés, aprender la relación entre nuestros estados de activación y nuestra fisiología, y cómo todo ello influye en nuestra salud y bienestar, etc.
El nivel de la presión sanguínea es uno de los indicadores más importantes del estado de salud en el embarazo y, sin embargo, no se controla lo suficiente. La presión arterial durante el embarazo debería controlarse con frecuencia, incluso cuando no se han tenido problemas con anterioridad. Los cambios físicos relacionados con esta etapa pueden alterar los valores de la presión sin previo aviso, lo que puede llegar a provocar complicaciones serias. En el fondo, es sencillo: sólo hay que comprobar la tensión de forma regular.
El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI, por sus siglas en Ingles), así como la mayoría de los cardiólogos recomiendan lo que se llama la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension), que es un plan de alimentación flexible pero equilibrado que se basa en estudios patrocinados por el NHLBI. El plan se enfoca en consumir verduras, frutas, productos lácteos sin grasa y bajos en grasa, granos enteros, pescado, aves y frijoles y limitar el sodio, dulces, bebidas azucaradas y carnes rojas. Con una dieta que no implica “alimentos especiales” y es relativamente fácil de seguir, puede ayudarte a perder unas cuantas libras, así como reducir tu presión arterial.
Si tienes problemas para controlar la presión arterial, cambiarte a café descafeinado podría ayudar, según el experto en café Rob van Dam, profesor auxiliar adjunto de nutrición en Harvard. La cafeína puede causar un aumento en la presión arterial que dura más de tres horas si padeces de hipertensión y no eres consumidor habitual de café, informó un estudio del 2011 en el American Journal of Clinical Nutrition.
Si tu presión arterial está en un nivel límite poco saludable, consumir una taza de arándanos azules al día podría ayudar a reducirla. En un estudio del 2015 entre mujeres en edades de 45 a 65 años en las etapas iniciales de hipertensión, la mitad de ellas consumió 22 gramos de arándanos azules liofilizados en polvo (el equivalente a una taza de arándanos frescos) al día durante ocho semanas, mientras que la otra mitad consumió un polvo de aspecto idéntico que no contenía nada de arándanos. Después de ocho semanas, la presión arterial sistólica (el número de arriba) del grupo que consumió arándanos había bajado 5 mmHg, mientras que las lecturas para el grupo del placebo permanecieron iguales. 
Enfermedad cardiovascular en el futuro. La preeclampsia podría aumentar el riesgo de que tener enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos (enfermedad cardiovascular) en el futuro. El riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular en el futuro es mayor si has tenido preeclampsia más de una vez o si ya tuviste un parto prematuro debido a que sufriste presión arterial alta durante el embarazo.
Hola muy buenas,mi nombre es María.Mi esposo padece hipertensión a niveles de 165/113 ,ha empezado a tomar regularmente medicación para tratarlo Lisinopril 10 mg y después de un par de meses y constancia parece q si le está haciendo efecto y mantiene una presión normal de 136/85 y 124/68 ,el problema es que le dan episodios terribles con mareos,temblores y siente mucho frío ….estos episodios le han dado en época de vacaciones cuando el está mucho más relajado ya que trabaja en finanzas en Wall Street,ayer no ha tomado la medicación por miedo a volver a sentirse mal…,ya que su presión está normal y quizá la pastilla de la baja aún más….,que debe hacer?,dejar de tomarla o seguir con ella?,creemos que su trabajo es el factor más importante q está afectando a su presión negativamente,debe de dejar la medicación cuando no está trabajando???,muchas gracias
Gracias por participar. Nosotros nos referimos en este post a las variables relacionadas con la tensión que más tienen que ver con cambios en los hábitos de vida, que tanta importancia tienen en el control de la hipertensión. No obstante, existen otros factores como pueden ser los genéticos, y en función del tipo de hipertensión de que se trate, conviene tener todo esto en cuenta.
La clave para aumentar la salud del corazón y la disminución de la presión arterial es encontrar el equilibrio de sodio y potasio. En términos generales, se necesita menos sodio y más potasio. Trate de reducir tu consumo de sodio a menos de 1.500 miligramos por día y concéntrate en consumir más alimentos ricos en potasio como las batatas, espinacas, setas, las patatas, el pomelo, las pasas, la melaza y otros alimentos.
En principio no debes preocuparte, aunque no comentas tus síntomas…hay muchas razones que pueden causar una tensión elevada y especialmente si has tenido momentos estresantes o ansiedad es probable que haya afectado. Simplemente observa en los próximos días tu evolución, pero sin obsesionarte, y si ves que estando tranquilo y no estresado no estás mejor entonces consulta a tu médico y él podrá hacerte una evaluación más completa en su caso.
La fructosa se descompone en una variedad de productos de desecho que son malos para su cuerpo, uno de ellos es el ácido úrico. El ácido úrico eleva la presión arterial al inhibir el óxido nítrico en los vasos sanguíneos. El óxido nítrico ayuda a que sus vasos mantengan su elasticidad, por lo que la supresión de óxido nítrico conduce a un aumento de la presión arterial.
Antes de empezar a tomarse la tensión en casa consulte con el médico respecto al control de la presión arterial de esta forma. Si su presión arterial no está bien controlada, o si sufre otras enfermedades, probablemente deba acudir todos los meses al médico para revisar el tratamiento y realizar los ajustes necesarios. Si su presión arterial está bajo control, probablemente deba acudir al médico solamente cada 6 o 12 meses, dependiendo de las demás afecciones que padezca.
Por ello, evitar la hipertensión es fundamental, y más aún si nos imaginamos lo delicado de nuestro equilibrio corporal. Lo más importante para poder regularla es intentar no exponerse a escenarios abrumadores, no tener una vida sedentaria y procurar no consumir alcohol ni sodio en exceso. Pero esto, en el actual estilo de vida, puede verse medianamente lejano. 
Avena natural: puedes beber un vaso de avena todos los días por las mañanas, recuerda, deberá de ser sin utilizar azúcar, un poquito puede no ser saludable, lo recomendable es que te tomes un vaso de avena antes de los desayunos, la fibra y otros ingredientes que contiene será el aliado para bajar la tensión arterial y también te ayuda a controlar el colesterol, favoreciendo el colesterol bueno en tu cuerpo y haciendo que el malo sea eliminado, dos razones suficientes para que hagas a la avena un alimento preferido de tus desayunos.

Cuando una mujer tiene presión alta después de la mitad del embarazo, y tiene proteína en la orina, se considera que ha desarrollado una enfermedad seria y compleja que se llama preeclampsia; si tiene la presión sanguínea alta antes del embarazo, o se le diagnostica hipertensión antes de las 20 semanas tiene lo que se conoce como hipertensión crónica.
Un estudio de 2013 publicado en el American Journal of Obstetrics and Gynecology señala que el aumento de peso gestacional es un factor de riesgo para los trastornos hipertensivos durante el embarazo. De hecho, el aumento de peso en el embarazo temprano puede ser un objetivo potencial para las intervenciones dirigidas a reducir el riesgo de hipertensión.
Si tu presión sanguínea es peligrosamente elevada,  (una lectura de presión sanguínea de 160/110 o más alta), te darán medicación para hacer descender la presión sanguínea y te hospitalizarán hasta que tengas al bebé. Si tienes 34 semanas o más de embarazo, podrían inducirte el parto o hacerte una cesárea. Si todavía no tienes 34 semanas, probablemente te den corticoesteroides para acelerar el desarrollo de los pulmones del bebé y otros órganos.
Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
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