Debido a que la alta presión puede afectar el flujo de sangre a la placenta, si te diagnostican hipertensión gestacional, el doctor pedirá que te hagan una ecografía (ultrasonido) para asegurarse de que el bebé está creciendo bien y ver si tienes una cantidad normal de fluido amniótico. También puede pedir que hagan un perfil biofísico (BPP) del bebé al mismo tiempo para comprobar que está bien. Y en ciertos casos, es posible que pida una ecografía Doppler para comprobar el fluido de sangre a tu bebé.
No sabemos cómo prevenir la hipertensión gestacional. Pero si usted tiene sobrepeso o es obesa, lograr un peso saludable antes del embarazo puede reducir sus probabilidades de tener este problema. Mientras que la hipertensión gestacional desaparece después del nacimiento del bebé, usted tiene más probabilidades de desarrollar hipertensión más adelante en su vida. Comer alimentos sanos, mantenerse active y lograr un peso sano después del embarazo pueden ayudar a prevenir la alta presión arterial en el futuro.
Menor flujo sanguíneo a la placenta. Si la placenta no recibe suficiente sangre, el bebé podría recibir menos oxígeno y menos nutrientes. Esto puede provocar un crecimiento lento (restricción del crecimiento intrauterino), bajo peso al nacer o nacimiento prematuro. Un nacimiento prematuro puede provocar problemas respiratorios, mayor riesgo de contraer infecciones y otras complicaciones en el bebé.
Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
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