El colesterol es una sustancia grasa que se va acumulando en las arterias dificultando el paso de la sangre, lo que puede derivar en hipertensión. Además, las personas con una presión arterial elevada suelen tener niveles altos de colesterol LDL (el ‘malo’) y menores del HDL (el ‘bueno’) en comparación con aquellas con una presión arterial normal. Para mantener sus niveles a raya lo mejor es llevar una dieta variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra, y practicar ejercicio de manera habitual.
Cuando sufre de hipertensión durante el embarazo, es importante vigilar de cerca su nivel de presión arterial durante todo el embarazo. Manejar su presión arterial puede ayudarle a tener un embarazo saludable y un bebé sano. Al mismo tiempo, los exámenes de ultrasonido se deben hacer con frecuencia para rastrear el crecimiento del bebé en el útero.
Te recomendamos seguir los consejos del médico de tu marido, ya que es él el que tiene toda la información y conoce suficientemente su caso. Te recomendamos seguir nuestro blog y redes sociales, donde encontrarás consejos y pautas prácticas y útiles para controlar el estrés y conocer los mejores hábitos para el control de la hipertensión. No es tanto realizar ejercicio en un momento concreto como cambiar de hábitos y llevar una vida saludable, además de por supuesto seguir las recomendaciones médicas en cuanto a la prescripción de medicación.
   La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la tensión arterial como la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear. La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta.
Normalmente la subida de la tensión viene acompañada (o precisamente es consecuencia) de estados excesivos de ansiedad y preocupación. Visita a tu médico y junto con sus prescripciones, en caso de que sean necesarias, más un cambio de hábitos y seguir las pautas básicas para la mejora de la hipertensión te ayudarán a equilibrar tu nivel de tensión.

Muchas gracias por participar y compartir con nosotros tu situación. Deberías, en primer lugar, acudir a otro médico y contarle tus síntomas. Por nuestra parte, estaríamos encantados de recibirte en nuestros centros y poder ayudarte. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones. Estamos en Madrid y Jaén.


Según la Asociación Americana del Embarazo, la hipertensión afecta aproximadamente del 6 al 8 % de las embarazadas. Si tu presión arterial excede los 140 mm Hg de presión sistólica (el número más alto) o 90 mm Hg de presión diastólica (el número más bajo), entonces sufres de presión arterial alta, o hipertensión. Algunos factores de riesgo de la hipertensión relacionado al embarazo son el sobrepeso, haber tenido hipertensión antes del embarazo, embarazo múltiple, alguna enfermedad crónica o una dieta deficiente (dietas con un alto consumo de sal y grasas). Como la hipertensión lleva a complicaciones (bebés de bajo peso, problemas renales, nacimientos prematuros y preeclampsia), debes tomar los pasos para bajar la presión arterial alta durante el embarazo.[1]
El 32% de los que usaron relajación pudieron eliminar un medicamento antihipertensivoPero éstos tienen efectos secundarios y el proceso hasta dar con el tratamiento óptimo suele llevar un tiempo considerable. Por eso las técnicas de relajación corporal y mental son una buen aliado. Sólo suponen unos pocos minutos y utilizadas a diario pueden ayudar a reducir la presión sanguínea sistólica, la que indica la cifra más alta en la lectura de la tensión.
Es la que aparece por primera vez en la segunda mitad de un embarazo. Lo importante en este tipo de hipertensión es estar seguros de que no se trata de preeclampsia. Por ello, si se detecta hipertensión pasadas las veinte semanas de gestación, es importante realizar una revisión médica que incluya pruebas de orina. Saber que no tienes preeclampsia es el motivo de que se te tome la presión en todas las consultas de la segunda mitad del embarazo: se debe hacer una vez al mes.
El alcohol puede ser bueno y al mismo tiempo malo para tu salud. Si bebes alcohol solo con moderación, generalmente una bebida por día para las mujeres o dos por día para los hombres, puedes reducir potencialmente tu presión arterial en aproximadamente 4 mm Hg. Una bebida equivale a 12 onzas (355 mililitros) de cerveza, 5 onzas (148 mililitros) de vino y 1.5 onzas (44 mililitros) de licor con una graduación alcohólica del 40 %.
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