Si tu presión sanguínea es peligrosamente elevada,  (una lectura de presión sanguínea de 160/110 o más alta), te darán medicación para hacer descender la presión sanguínea y te hospitalizarán hasta que tengas al bebé. Si tienes 34 semanas o más de embarazo, podrían inducirte el parto o hacerte una cesárea. Si todavía no tienes 34 semanas, probablemente te den corticoesteroides para acelerar el desarrollo de los pulmones del bebé y otros órganos.

“A la presión arterial alta a menudo se le conoce como el ‘asesino silencioso’, porque generalmente no presenta síntomas sino hasta que causa algún daño al cuerpo”, señala el Dr. Douglas Throckmorton, M.D., subdirector del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).  Muchos estudios han demostrado que el uso de medicamentos para reducir la presión arterial atenúa ese daño.


Para combatir el estrés, se recomienda practicar actividad física, actividades como meditación y yoga, además de estimular viajes y encuentros sociales, por ejemplo, que ayudan a regular los sentimientos y controlar los niveles de hormonas en el cuerpo. En casos intensos, también se recomienda buscar ayuda profesional, a través de psicoterapia y consultas con psiquiatría.
Para combatir el estrés, se recomienda practicar actividad física, actividades como meditación y yoga, además de estimular viajes y encuentros sociales, por ejemplo, que ayudan a regular los sentimientos y controlar los niveles de hormonas en el cuerpo. En casos intensos, también se recomienda buscar ayuda profesional, a través de psicoterapia y consultas con psiquiatría.

“Es importante recordarles a todos los profesionales de la salud que debemos armarnos con todas las herramientas del arsenal”, dijo. “Eso incluye medicamentos y procedimientos, por supuesto, pero realmente necesitamos aprender más sobre medicina de estilo de vida, y muchas de esas brechas que se crean durante nuestro entrenamiento, realmente necesitamos pasar tiempo llenando para que tengamos las herramientas disponibles para tratar enfermedades”. mejor, y más barato, para el caso “.
Al contrario que múltiples páginas en las que se aconseja sin ton ni son y de manera poco profesional, nuestra página pretende informar, divulgar y ayudar a encontrar consejos prácticos, pautas saludables y recomendaciones generales para mejorar el bienestar y la calidad de vida de nuestros lectores, sin por supuesto en ningún caso poder sustituir la opinión de un profesional y mucho menos entrar en detalles sobre tratamientos alternativos, prescripciones, medicamentos, contraindicaciones o similares.
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El limón, además de estar compuesto por ácido cítrico y vitamina C, es rico en antioxidantes, vitamina B, aceites esenciales, magnesio, fósforo y potasio. Estos componentes hace que la fruta pueda actuar de manera eficaz en el organismo para regular la presión arterial, lo único que se debe hacer es extraer el jugo de un limón grande y combinarlo con un vaso de agua sin endulzar.
Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
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