El embarazo generalmente hace que la presión sanguínea descienda al final del primer trimestre y durante parte del segundo trimestre, por lo que puede ocultar temporalmente la hipertensión crónica. Si no te tomaste la presión antes de quedar embarazada, y tu primera visita prenatal no fue hasta tarde en el primer trimestre más o menos, es posible que tu hipertensión no haya sido evidente hasta la última parte del embarazo.
Es la hipertensión que ya existía antes de la gestación. Si tienes hipertensión en la primera mitad del embarazo, probablemente se trata de hipertensión crónica. Muchas veces coincide con obesidad, edad elevada, estrés, diabetes u otros trastornos. Si eres hipertensa y te quedas embarazada, debes seguir con tu presión arterial controlada mediante medicación. Si alguno de los medicamentos que tomabas antes del embarazo era un inhibidor de la enzima conversora de angiotensina o bloqueante de la angiotensina, o atenolol, sería bueno que hubieras cambiado a otro antihipertensivo. Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), los medicamentos preferidos en el embarazo son alfa-metildopa, labetalol, hidralacina o nifedipino. Cualquier mujer hipertensa que busque un embarazo tiene que visitar a su médico.
No tome más cantidad del medicamento para la presión arterial que la recetada por el médico. No deje de tomar el medicamento a menos que el médico le diga que deje de tomarlo. No se salte un día ni tome solamente media píldora. Recuerde reabastecer su medicamento antes que se le acaben las píldoras. Si no tiene suficiente dinero para pagar por sus medicamentos, hable con el médico o farmacéutico.

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El vinagre de manzana es un potente líquido capaz de reducir la inflamación corporal en pocos lapsos de tiempo, está compuesto por antioxidantes, propiedades antiinflamatorias, vitaminas, minerales y ciertas proteínas que mantienen nutrido al organismo. Por otro lado, el bicarbonato de sodio es un neutralizador de ácidos y al mezclarlo con el vinagre de manzana se crea un regulador de la presión arterial casero. Combina una cucharada del líquido con una cucharadita de bicarbonato en un vaso con agua y lo consumes dos veces al día, uno antes de desayunar y otro antes de dormir. 
Quitar la sal es casi lo primero que suele recomendar el médico. Sin embargo, solo 2 de cada 10 personas son sensibles a la sal y pueden llegar a mejorar con esta medida. Estudios recientes recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio más que reducir drásticamente la sal. Los más ricos son frutas (plátano, chirimoya) y verduras (acelgas, espinacas, coles). Otros serían los lácteos, las legumbres, las setas (champiñón) y los frutos secos.

Antes de empezar a tomarse la tensión en casa consulte con el médico respecto al control de la presión arterial de esta forma. Si su presión arterial no está bien controlada, o si sufre otras enfermedades, probablemente deba acudir todos los meses al médico para revisar el tratamiento y realizar los ajustes necesarios. Si su presión arterial está bajo control, probablemente deba acudir al médico solamente cada 6 o 12 meses, dependiendo de las demás afecciones que padezca.
Reduzca el consumo de sal. A medida que va envejeciendo, el cuerpo y la presión arterial se vuelven más sensibles a la sal (sodio), así que puede ser necesario determinar cuánta sal contiene su dieta. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (por ejemplo, sopas y productos horneados). Una dieta baja en sal, tal como la dieta DASH, puede ayudar a bajar la presión arterial. Hable con el médico sobre cómo consumir menos sal.

Preeclampsia. Sucede cuando la mujer embarazada tiene alta presión arterial y señales de que algunos de sus órganos, como los riñones y el hígado, no están funcionando bien. Las señales y los síntomas de la preeclampsia incluyen tener proteína en la orina, cambios en la visión y dolores de cabeza severos. La preeclampsia puede ser una condición de salud grave. Aunque tenga preeclampsia leve, usted necesita tratamiento para que no empeore. Sin tratamiento, la preeclampsia puede causar daño renal, del hígado y del cerebro. En casos pocos comunes, puede resultar en una condición muy grave llamada eclampsia y síndrome HELLP. La eclampsia puede causar convulsiones y resultar en una coma. El síndrome HELLP sucede cuando tiene problemas graves de la sangre y del hígado.
El yoga prenatal es una de las mejores maneras de mantener su nivel de estrés bajo control. El estrés puede causar presión arterial elevada, independientemente de si está embarazada. Al mismo tiempo, el estrés durante el embarazo se ha relacionado con el nacimiento prematuro, bajo peso al nacer, y el aumento de los problemas de desarrollo y comportamiento en el niño.
El médico que esté siguiendo el tratamiento de tu marido es el adecuado para aconsejarte nen cuanto a la parte relacionada con medicamentos, pruebas de evaluación, etc. Nosotros aplicamos con éxito protocolos concretos diseñados para reducir la tensión, siempre previa evaluación exhaustiva y basándonos tanto en la relación que la hipertensión suele tener con estados excesivos de estrés como en las características personales del cliente. No dudes en contactar si necesitas acudir a nuestros tratamientos, y en cualquier caso síguenos en redes sociales (Facebook, Twitter) y a través de nuestro blog para seguir recibiendo consejos útiles de mejora de tu salud y bienestar.
Sin embargo, una de cada cuatro mujeres con hipertensión gestacional desarrollan preeclampsia durante el embarazo o parto, o poco después de dar a luz. Tus posibilidades de tener preeclampsia son del cincuenta por ciento si desarrollas hipertensión gestacional antes de las 30 semanas. Tener hipertensión gestacional también supone más riesgo de tener otra serie de complicaciones del embarazo, incluyendo retardo del crecimiento uterino, nacimiento prematuro, placenta abrupta o un bebé que puede nacer sin vida. Debido a estos riesgos, tu doctor te vigilará, así como a tu bebé, muy de cerca.
El médico diagnostica la hipertensión si hay una tendencia a un aumento regular de la presión arterial a un nivel superior a 139/89 mm Hg. Si la hipertensión se vuelve crónica, el médico prescribe una ingesta sistemática de ciertos medicamentos y un control diario de la presión. La peculiaridad de esta patología es que los medicamentos se toman de por vida. En el período de las exacerbaciones, en la primavera y en el otoño.
La presión arterial habitual de una mujer suele mantenerse durante su embarazo; no tiene por qué aumentar. Es más, hacia la mitad del embarazo acostumbra a darse una ligera disminución, que más adelante se recupera. Sin embargo, hay una diferencia: en el embarazo, la presión arterial puede verse influida por los estados emocionales porque se vuelve más sensible a la acción de las hormonas. Por ejemplo, es más fácil que ocurra un desmayo (un síncope vasovagal). También es más fácil tener presiones arteriales demasiado altas o demasiado bajas por motivos meramente emocionales, además de por la acción de la placenta, que tiene la capacidad de regular la tensión de la mujer embarazada en función de las necesidades del bebé.

La presión arterial alta es una condición relativamente común que resulta cuando la fuerza de tu sangre contra las arterias es lo suficientemente alta que eventualmente causará problemas cardíacos adicionales. Tu presión arterial está determinada por la cantidad de sangre que tu corazón bombea en comparación con la cantidad de resistencia al flujo sanguíneo en tus arterias.


Cada cigarrillo que fumas reduce tu presión arterial durante varios minutos después de terminarlo. Dejar de fumar ayuda a que la presión arterial vuelva a la normalidad. Dejar de fumar puede reducir el riesgo de una enfermedad cardíaca y mejorar tu salud en general. Las personas que dejan de fumar pueden vivir más tiempo que aquellas que nunca lo hacen.
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