Hay varias causas posibles de presión arterial alta durante el embarazo, de acuerdo con el Instituto Nacional de Corazón, Pulmón y Sangre. Incluyen sobrepeso u obesidad, un estilo de vida inactivo, fumar, beber alcohol, embarazar por primera vez, llevar a más de un niño, tener 40 años o más, y tener antecedentes familiares de enfermedad renal, preeclampsia o hipertensión crónica.
Comer un tazón de cereal integral y alto en fibra en el desayuno, como avena, cuadritos de avena, hojuelas de salvado o trigo molido, puede reducir el riesgo de desarrollar presión arterial alta, según hallazgos recientes de investigadores de Harvard. Si lo consumes a diario, podría reducir tu riesgo en un 20%. Suma a esto las recientes investigaciones sobre los arándanos azules, y podrías aumentar los beneficios para tu salud si le agregas bayas a tu tazón de cereal todas las mañanas. 
Si tus circunstancias te lo permiten, no pierdas ni una hora de sueño. Cuando duermes, tu presión baja ya que el corazón se relaja. Es más, según los investigadores de la Universidad de Chicago (EE. UU.) el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos de lo que se debería, durante cinco años seguidos. Algo similar les sucede a las personas que sufren apnea del sueño, su riesgo de hipertensión aumenta un 30%. 
Inclúyelo en tu dieta diaria. Es un buen diurético natural por lo que unos trozos de apio, por ejemplo, en tus ensaladas te ayudarán a tener la presión arterial bajo control. El apio es un vegetal que contiene ftalidas, que son unos compuestos cuya función es ayudar a relajar los músculos que se encuentran alrededor de las arterias, lo que les permite a éstas tener más espacio para que circule la sangre con menor presión. Además, el apio también es rico en magnesio, potasio y calcio, lo cual lo convierte en un vegetal muy útil para reducir el estrés y equilibrar el sistema nervioso.

Eso significa que el bebé intrauterino también “gobierna” a la madre en términos de presión arterial. Y que la necesidad de presión que tiene el bebé influye en la presión arterial de la madre. Por este motivo, en ocasiones puede ser mejor no bajar con medicamentos una presión moderadamente elevada. Debe estudiarse cada caso, valorando los pros y los contras.
Estudiante de Pedagogía Infantil en la Universidad del Quindío y redactora profesional con más de 7 años de experiencia. Daniela Castro ha trabajado como creadora de contenidos y editora en diferentes páginas web. Ha sido coordinadora y gestora de contenidos en diversos equipos editoriales. Asimismo, cuenta con una amplia experiencia en SEO y marketing digital.
Es bastante habitual que en el embarazo, especialmente en las primeras fases, se produzca una bajada general de la tensión, por lo que tu caso no es preocupante. Dado que los remedios más habituales para subir la tensión no son aplicables en el embarazo (tomar un café o una copa), intenta evitar los lugares muy concurridos y calurosos, las situaciones que te puedan agobiar, así como determinadas posturas como levantarse de manera muy brusca, cambiar de posición muy rápido, etc.
Si estos cambios en su estilo de vida no le bajan la presión arterial a un nivel seguro, el médico también le recetará medicamentos. Puede probar varios tipos o combinaciones de medicamentos antes de encontrar un plan que funcione de la mejor manera para usted. Los medicamentos pueden controlar su presión arterial, pero no pueden curarla. Probablemente tendrá que tomar medicamentos por el resto de su vida. Planee con el médico cómo manejar su presión arterial.
- En cualquier caso, cuando aparecen trastornos, como dolor de cabeza, molestias visuales ("moscas voladoras"), zumbidos, dolor en la boca del estómago, reducción de la diuresis y edema o hinchazón, junto con un considerable aumento de peso, es preciso informar al médico inmediatamente, ya que podría tratarse de preeclampsia, caracterizada, además de por la tensión alta, por la presencia de proteínas en la orina.
Todos sabemos que el ejercicio es básico para estar sanos pero no todo el mundo sabe que es fundamental para bajar la tensión sin necesidad de tomar pastillas. De hecho, se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Y también la previene, ya que practicar ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. 

Aviso Legal: El contenido completo de este sitio de internet está basado en las opiniones del Dr. Mercola, a menos que se indique lo contrario. Los artículos individuales se basan en las opiniones de sus respectivos autores, quienes tienen el derecho del autor como se indica. La información en este sitio de internet no tiene como objetivo reemplazar la relación uno a uno con un profesional del cuidado de la salud calificado y no es una opinión médica. Su objetivo es compartir conocimiento e información proveniente de la investigación y experiencia del Dr. Mercola y su comunidad. El Dr. Mercola le invita a tomar sus propias decisiones para el cuidado de salud basadas en su propia investigación y en compañía de un profesional del cuidado de la salud calificado. Si está embarazada, amamantando, tomando medicamentos, o tiene una condición médica, consulte a su médico antes de usar productos a basados en este contenido.
Aunque ajustes al estilo de vida pueden mejorar seriamente tu salud y bajar tu presión sanguínea, no deberías dejar de tomar tus medicamentos o alterar el horario o dosis sin primero consultar a tu médico. Permanece en contacto con tu doctor y monitorea tu presión sanguínea en casa mientras empiezas una nueva dieta o rutina de ejercicio para mantener tu salud general bajo control.
Muchas gracias por participar y compartir con nosotros tu situación. Deberías, en primer lugar, acudir a otro médico y contarle tus síntomas. Por nuestra parte, estaríamos encantados de recibirte en nuestros centros y poder ayudarte. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones. Estamos en Madrid y Jaén.
Las grasas omega-3 generalmente se encuentran en el aceite de linaza, aceite de nuez y en el aceite de pescado. Siendo este último su mejor fuente. Desafortunadamente, en la actualidad la mayoría de los pescados frescos contienen niveles peligrosamente altos de mercurio. Así que lo mejor que puede hacer es encontrar una fuente de pescado segura, o si esto le resulta muy difícil, opte por un suplemento de aceite de Kril de alta calidad, que ha demostrado ser 48 veces más potente que el aceite de pescado.
“Existen múltiples evidencias clínicas que demuestran que cuanto más alta es la presión arterial, mayor es la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. De igual modo, todos los expertos coinciden en que mantener las cifras de presión por debajo de los valores mencionados reduce de forma significativa el riesgo de complicaciones”, expone Enrique Rodilla Sala, profesor de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y responsable de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Sagunto (Valencia).
Muchas gracias por participar en nuestro blog y contarnos tu caso. Las razones que te ha dado tu médico sobre la reacción de tu hija son ciertas. No obstante nosotros, desde Nascia, no podemos aventurarnos a decirle qué le pasa.Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad el caso de tu hija y poder ofrecerte las mejores soluciones. Estamos en Madrid y Jaén.
Te agradecemos tu participación. El cambio de hábitos que aquí recomendamos es siempre útil y positivo, por lo que te animamos a seguir adelante con ese mayor control y te aconsejamos visitar a tu especialista para comentarle tus avances e incidencias, como la que nos comentas. Nosotros por este medio y sin conocer tu caso en profundidad no podemos más que animarte a que sigas nuestros consejos y si en algún momento necesitas ayuda profesional no dudes en contactar con nosotros.
Hola. Hace unos tres meses a raíz de un accidente de tráfico, me detectaron tension arterial alta. Rechazé la medicación que me ofrecieron en ese instante, tenía 200-110. Mas tarde a razón de estar cerca del hospital fuí a chequearmela, me la midieron 4 veces con dos aparatos electronicos de brazo, uno de muñeca y finalmente uno manual. No se podían creer que estuviera en esos valores, 240-170. Volví a rechazar la medicación y volví a casa, de hecho volví haciendo footing, aunque me recomendaron no correr. Mi médico insiste en que me tome las pastillas, no lo hago porque conozco gente que tiene efectos secundarios que prefieren estar muertos. Por las noches les dá calambres y espasmos muy dolorosos.
Si no estás conforme con las prescripciones de tu médico, o tienes dudas sobre los efectos secundarios que las mismas puedan tener, nuestra recomendación es que consultes con otro profesional de manera presencial, ya que solo mediante el estudio de todas las pruebas y en su caso, la realización de pruebas adicionales, puede justificarse la adopción de un tratamiento farmacológico.

La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) informa que, aunque el estrés no causa enfermedades del corazón, es un contribuyente importante a la presión arterial más alta y a niveles reducidos de bienestar general. Reducir el estrés es una manera eficaz de bajar la presión arterial y aumentar tu bienestar general. Trata de reducir el estrés mediante la evaluación de tus prioridades y elimina aquellas actividades que te traigan mucha presion. Incluye a tu rutina actividades relajantes como el yoga, e incluso la meditación.
La preeclampsia es la presión arterial alta que se produce exclusivamente en el embarazo. Por lo tanto, aún qué si hipertensión crónica esté bajo control antes de que usted esté embarazada, es posible que más adelante pueda desarrollar preeclampsia. Si usted tiene hipertensión crónica, es más propensa a desarrollar la preeclampsia, pero eso no significa necesariamente que lo hará. También, en caso de que usted desarrollé  preeclampsia, el médico puede recomendar inducir el parto antes de su fecha de parto para prevenir más complicaciónes. Si la preeclampsia es grave, el médico puede recomendar un parto por cesárea.
En muchisisimos lugares he leido que la ansiedad no puede matar, pues solo es una respuesta a un estimulo creado por nuestro cerebro, mi caso siento q fue peligroso y vivo con miedo, el punto aquí esq sin importar los estudios, todo ha salido bien, pareciera ser q todo es mental y no lo dudo pues he encontrado el patron del miedo-ansiedad-presion alta… q aunq casi nunca esta alta, (pues me da cualquier otro sintoma como, mareo, piquetes en el pecho, manos sudorosas etc) lo unico q me da miedo es la presion alta. Perder mi intelecto, mi vida, quedar dañado de algo irreparable… espero su consejo doctor y una vez mas gracias.
El vinagre de manzana es un potente líquido capaz de reducir la inflamación corporal en pocos lapsos de tiempo, está compuesto por antioxidantes, propiedades antiinflamatorias, vitaminas, minerales y ciertas proteínas que mantienen nutrido al organismo. Por otro lado, el bicarbonato de sodio es un neutralizador de ácidos y al mezclarlo con el vinagre de manzana se crea un regulador de la presión arterial casero. Combina una cucharada del líquido con una cucharadita de bicarbonato en un vaso con agua y lo consumes dos veces al día, uno antes de desayunar y otro antes de dormir. 
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
La sal es el mayor enemigo de la presión arterial, por lo que debe controlarse la cantidad que se consume. Las recomendaciones más actuales sugieren no superar los 5 g de sal diarios en el caso de los adultos. Esta cantidad incluye la sal añadida y la que contienen los alimentos de forma natural, por lo que, además de controlar la sal que se añade, es útil leer las etiquetas de los alimentos para comprobar cuánta sal contienen.
Una de las características especiales del ajo, es que es un alimento libre de grasas y bajo en carbohidratos, pero además de esto, posee cantidades especiales de fósforo, magnesio, potasio, vitaminas del grupo B, antioxidantes, proteínas y cualidades antiinflamatorias espectactaculares. Si quieres reducir los niveles alterados de presión arterial, deberás consumir al menos 3 dientes de ajo en ayunas e incrementar su consumo en tus comidas diarias. Como recomendación, puedes triturar los ajos, dejarlos reposar por 15 minutos y luego agregarlos a tus platos culinarios. 
Además de todos los efectos dañinos que el alcohol produce en la salud, también aumenta directamente la presión arterial. Según creen los expertos, esta sustancia activa en nuestro organismo la producción de adrenalina, que contrae los vasos sanguíneos, haciendo que la presión arterial aumente. Aproximadamente entre el 5% y el 7% de los casos de hipertensión están relacionados con el alcoholismo. Aunque se suele abogar por un consumo moderado, lo mejor es no tomar ni una gota.

Es la hipertensión que ya existía antes de la gestación. Si tienes hipertensión en la primera mitad del embarazo, probablemente se trata de hipertensión crónica. Muchas veces coincide con obesidad, edad elevada, estrés, diabetes u otros trastornos. Si eres hipertensa y te quedas embarazada, debes seguir con tu presión arterial controlada mediante medicación. Si alguno de los medicamentos que tomabas antes del embarazo era un inhibidor de la enzima conversora de angiotensina o bloqueante de la angiotensina, o atenolol, sería bueno que hubieras cambiado a otro antihipertensivo. Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), los medicamentos preferidos en el embarazo son alfa-metildopa, labetalol, hidralacina o nifedipino. Cualquier mujer hipertensa que busque un embarazo tiene que visitar a su médico.
Si tu presión arterial está extrañamente alta, tendrás que bajarla tan rápido como sea posible. Hay maneras de hacer esto utilizando nada más que una dieta y un estilo de vida, pero si ya enfrentas la hipertensión, es posible que tu mejor opción sea que tu doctor te prescriba un medicamento. Aquí encontrarás lo que necesitas saber sobre las opciones disponibles para ti.
Siempre que las medidas se hayan hecho de forma correcta, con un medidor de presión arterial certificado, obtendrás unos resultados tan precisos como los que obtendrías en una clínica médica. De hecho, en Suecia una investigación mostró que en los consultorios médicos a veces se toma la presión arterial de forma inadecuada, con el paciente tumbado; así que quizá incluso estés obteniendo resultados más precisos en casa.
Los probióticos del yogur y otros alimentos fermentados (incluso algunos quesos) pueden ayudar a bajar la presión arterial, reportaron investigadores australianos recientemente. La clave es comer alimentos ricos en probióticos a diario. Consumirlos por menos de ocho semanas no redujo la presión arterial, pero por más tiempo, sí representó una caída en la presión sistólica (el número de arriba) en un promedio de 3.6 mm Hg. Al elegir tu yogur diario, cerciórate de que la etiqueta diga "cultivos vivos y activos".
El alcohol puede ser bueno y al mismo tiempo malo para tu salud. Si bebes alcohol solo con moderación, generalmente una bebida por día para las mujeres o dos por día para los hombres, puedes reducir potencialmente tu presión arterial en aproximadamente 4 mm Hg. Una bebida equivale a 12 onzas (355 mililitros) de cerveza, 5 onzas (148 mililitros) de vino y 1.5 onzas (44 mililitros) de licor con una graduación alcohólica del 40 %.
×