Te verán en seguida si tienes síntomas de preeclampsia (como hinchazón, aumento súbito de peso, dolores de cabeza severos persistentes, cambios en la visión, dolor abdominal superior o molestias, náuseas o vómitos) o signos de placenta abrupta (como pérdidas leves o sangrado vaginal, o dolor o molestia en el útero). Si tú o el bebé presentan cualquier señal de problemas, probablemente te hospitalizarán y es posible que te recomienden tener a tu bebé ahora. 

Durante el embarazo, cualquier medicamento que la mujer tome afectará al bebé en desarrollo. Algunas medicaciones son aptas para embarazadas, y otras no. En caso de hipertensión el tratamiento es relmente importante para evitar complicaciones mayores, por lo que es sumamente importante que veas a tu médico obstetra regularmente para controlar tu presión y dirigirse inmediatamente a una guardia médica en caso de un episodio de presión alta.
Gracias por participar en nuestro blog. Estaremos encantados de poder ayudarte. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones. Contamos con 3 Centros en Madrid y uno en Jaén.
Además, y aunque no se ha demostrado su efecto como preventivos de la hipertensión, hay algunos micronutrientes que tienen efecto beneficioso sobre la presión arterial, ayudando a mantenerla dentro de los límites saludables. El magnesio, el ácido fólico y antioxidantes como las vitaminas C y E, están dentro de este grupo de compuestos, y también el pescado, por su contenido en ácidos grasos saludables, y el ajo, presentan esta propiedad.

Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.
×