Gracias por contactar con nosotros. Estaremos encantados de poder ayudarte. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones.

Según la Asociación Americana del Embarazo, la hipertensión afecta aproximadamente del 6 al 8 % de las embarazadas. Si tu presión arterial excede los 140 mm Hg de presión sistólica (el número más alto) o 90 mm Hg de presión diastólica (el número más bajo), entonces sufres de presión arterial alta, o hipertensión. Algunos factores de riesgo de la hipertensión relacionado al embarazo son el sobrepeso, haber tenido hipertensión antes del embarazo, embarazo múltiple, alguna enfermedad crónica o una dieta deficiente (dietas con un alto consumo de sal y grasas). Como la hipertensión lleva a complicaciones (bebés de bajo peso, problemas renales, nacimientos prematuros y preeclampsia), debes tomar los pasos para bajar la presión arterial alta durante el embarazo.[1]
Muchas veces al tener nuestros primeros síntomas de presión arterial alta lo primero que hacemos es acudir a medicamentos, que si bien es cierto nos ayudarán a controlar los niveles de la presión también nos pueden llevar a desarrollar otros problemas de salud, esto no sucede si decidimos comenzar con una alimentación saludable y colaborando con nuestra salud al mantenernos en movimiento, el sedentarismo es un desencadenante de muchas enfermedades, por ello es importante que lo evitemos. Ahora les traemos unos trucos para bajar la tensión arterial con el uso de algunos alimentos.

El vinagre de manzana es un potente líquido capaz de reducir la inflamación corporal en pocos lapsos de tiempo, está compuesto por antioxidantes, propiedades antiinflamatorias, vitaminas, minerales y ciertas proteínas que mantienen nutrido al organismo. Por otro lado, el bicarbonato de sodio es un neutralizador de ácidos y al mezclarlo con el vinagre de manzana se crea un regulador de la presión arterial casero. Combina una cucharada del líquido con una cucharadita de bicarbonato en un vaso con agua y lo consumes dos veces al día, uno antes de desayunar y otro antes de dormir. 

¿Cómo se trata a la embarazada con preeclampsia? El tratamiento puede incluir reposo u hospitalización para un mejor control, aunque existen muchos grados y en general suelen ser leves. Es el especialista el que ha de decidir el tipo de tratamiento a seguir. Los signos y síntomas de preeclampsia generalmente desaparecen por completo pocas semanas después del parto.
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Las teorías actuales apuntan a que la preeclampsia es un trastorno inmunológico. La mitad de la carga genética del bebé procede de su padre, y en el embarazo, el sistema inmunológico de la madre debe hacerse más tolerante para no crear reacciones de rechazo (como en los transplantes). Según esta teoría, la preeclampsia podría ser simplemente una resistencia de esa tolerancia inmunológica a las proteínas del otro ser.
Avena natural: puedes beber un vaso de avena todos los días por las mañanas, recuerda, deberá de ser sin utilizar azúcar, un poquito puede no ser saludable, lo recomendable es que te tomes un vaso de avena antes de los desayunos, la fibra y otros ingredientes que contiene será el aliado para bajar la tensión arterial y también te ayuda a controlar el colesterol, favoreciendo el colesterol bueno en tu cuerpo y haciendo que el malo sea eliminado, dos razones suficientes para que hagas a la avena un alimento preferido de tus desayunos.
Según la Asociación Americana del Embarazo, la hipertensión afecta aproximadamente del 6 al 8 % de las embarazadas. Si tu presión arterial excede los 140 mm Hg de presión sistólica (el número más alto) o 90 mm Hg de presión diastólica (el número más bajo), entonces sufres de presión arterial alta, o hipertensión. Algunos factores de riesgo de la hipertensión relacionado al embarazo son el sobrepeso, haber tenido hipertensión antes del embarazo, embarazo múltiple, alguna enfermedad crónica o una dieta deficiente (dietas con un alto consumo de sal y grasas). Como la hipertensión lleva a complicaciones (bebés de bajo peso, problemas renales, nacimientos prematuros y preeclampsia), debes tomar los pasos para bajar la presión arterial alta durante el embarazo.[1]
Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
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