La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes arteriales. Cuando el médico mide la presión arterial, el resultado se registra con dos números. El primer número, llamado presión arterial sistólica, es la presión causada cuando el corazón se contrae y empuja la sangre hacia afuera. El segundo número, llamado presión arterial diastólica, es la presión que ocurre cuando el corazón se relaja y se llena de sangre. El resultado de la medición de la presión arterial usualmente se expresa colocando el número de la presión arterial sistólica sobre el número de la presión arterial diastólica, por ejemplo, 138/72. La presión arterial normal para adultos se define como una presión sistólica de menos de 120 y una presión diastólica de menos de 80. Esto se indica como 120/80.
Hola, tengo 44 anos, a patir de la muerte de mi papa hace 10 anos me empezaron ataques de panico y ansiedad, hasta la hora sigo dia a dia sufriendo con eso…. tomo pedacitos de tafil (alprozolam) 25 mil. y a raiz de esa ansiedad las veces que he ido al medico me asusto tanto cuando me van a tomar la presion que me da el ataque de ansiedad y por supuesto tengo la presion alta 150-100- 160-90 hago ejercicio mucho, hago yoga, trato de cuidarme en la alimentacion, pero vivo en un ciruculo vicioso terrible tomandome la presion, por supuesto cuando me siento rara nerviosa ansiosa me la tomo y por supuesto esta altilla, 135-85- o algo asi…. si estoy tranquila es lo mas bien baja, y tomo 0.40 mlg de micardis…. mi corazon dice que no deb o de tomar medicacion… pero con esa ansiedad que vivo dia a dia no me animo a dejar la medicacion….. estoy tan triste con este problema… es un desgaste terrible vivir asi…. le pido a Dios algun dia componerme….. Muchas gracias.

Los remedios naturales se han empleado desde hace muchos años y actualmente existen demasiadas recetas caseras que puedes servirte de mucha ayuda. Además, regular la presión arterial no es algo precisamente difícil, solo tienes que seguir el tratamiento de manera constante y cuidar de tu salud para que no padezcas alguna otra enfermedad en el futuro.
Por este medio la información que tenemos es limitada, por lo que te recomendamos seguir siempre los consejos de tu médico. Recuerda que somos especialistas en el control del estrés y la ansiedad, que muchas veces puede agravar tus síntomas. Con respecto a la respiración, es una de las aramas más poderosas contra el estrés, por lo que aplicamos siempre la optimización de esta variable en nuestros tratamientos. Estamos a tu disposición en nuestros centros y asimismo te recomendamos echar un vistazo a la página web http://www.irelax.es, en la que puedes ver un dispositivo personal de biofeedback que te ayudará a mejorar tu respiración y con ella tu salud y calidad de vida.
Si concretamos sobre la prevalencia, “la hipertensión arterial en adultos afecta a alrededor del 30 o 45 por ciento de la población. Es más común en edad avanzada (llegando a más del 60 por ciento en personas con más de 60 años). La HTA fue el líder global en contribuir a la muerte súbita con casi 10 millones de muertes en 2015”, puntualiza Antonio Castro Fernández, responsable del Área de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Sevilla y presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC).
La hipertensión arterial y su tratamiento tienen varios hándicap evidentes, dice Castro. En primer lugar, “la ausencia de síntomas en el inicio de la enfermedad, que impide su diagnóstico y la percepción por parte del paciente. En segundo lugar, la adherencia al tratamiento farmacológico, muchas veces con incumplimientos involuntarios, que hay que empeñarse en evitar. Y por último, la también percepción inadecuada de que los cambios en ‘mi’ estilo de vida son pérdida de calidad de ésta, cosa que es precisamente todo lo contrario cuando se lleva a efecto”.
1.  Hipertensión crónica. Es la alta presión arterial que usted ya tiene antes de quedar embarazada o que se manifiesta antes de las 20 semanas de embarazo. No desaparece una vez que el bebé nazca. Alrededor de 1 de cada 4 mujeres con hipertensión crónica (25 por ciento) desarrolla preeclampsia durante el embarazo. Si corre riesgo de desarrollar preeclampsia, su profesional de la salud puede que le recomiende que tome aspirina de baja dosis para ayudar a prevenirla. 

Si tu presión sanguínea es peligrosamente elevada,  (una lectura de presión sanguínea de 160/110 o más alta), te darán medicación para hacer descender la presión sanguínea y te hospitalizarán hasta que tengas al bebé. Si tienes 34 semanas o más de embarazo, podrían inducirte el parto o hacerte una cesárea. Si todavía no tienes 34 semanas, probablemente te den corticoesteroides para acelerar el desarrollo de los pulmones del bebé y otros órganos.
Hay medicamentos que se utilizan para otras dolencias, que no tienen nada que ver con la tensión arterial, que tienen como efecto secundario el aumento de esta. Son los llamados efectos secundarios. De entre ellos destacan algunos antipsicóticos, las píldoras anticonceptivas, medicamentos para la migraña, corticosteroides y algunos medicamentos para tratar el cáncer.

Al prestar atención a tu presión arterial y la frecuencia cardíaca harás una especie de seguimiento de tu salud y podrás determinar si una comida, un fármaco o una situación en particular te hacen aumentar o reducir los niveles. Los médicos aconsejan a los pacientes llevar una especie de cuaderno o libreta con las mediciones hechas a diario o cada varios días para poder detectar alguna anomalía o problema cardíaco
La presión arterial alta es un problema de salud frecuente hoy en día. Casi una tercera parte de los adultos en Estados Unidos tienen la presión arterial alta; ¿quizás tú o alguien de tu familia la sufran? La presión arterial alta no es necesariamente algo que pueda sentirse, pero aumenta el riesgo de enfermedades graves como embolias y ataques al corazón.

El alcohol puede ser bueno y malo para la salud. En cantidades pequeñas, puede disminuir la presión arterial en 2 a 4 mm Hg; sin embargo, ese efecto protector se pierde cuando se bebe en exceso, lo que generalmente significa más de una bebida diaria para las mujeres y hombres mayores de 65 años, o más de dos bebidas diarias para los hombres de 65 años o menos. Por otro lado, si usted normalmente no consume alcohol, no debe empezar a hacerlo como un medio de reducir la presión arterial porque los posibles daños del consumo de alcohol superan las ventajas.
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