El alcohol puede ser bueno y al mismo tiempo malo para tu salud. Si bebes alcohol solo con moderación, generalmente una bebida por día para las mujeres o dos por día para los hombres, puedes reducir potencialmente tu presión arterial en aproximadamente 4 mm Hg. Una bebida equivale a 12 onzas (355 mililitros) de cerveza, 5 onzas (148 mililitros) de vino y 1.5 onzas (44 mililitros) de licor con una graduación alcohólica del 40 %.

El médico diagnostica la hipertensión si hay una tendencia a un aumento regular de la presión arterial a un nivel superior a 139/89 mm Hg. Si la hipertensión se vuelve crónica, el médico prescribe una ingesta sistemática de ciertos medicamentos y un control diario de la presión. La peculiaridad de esta patología es que los medicamentos se toman de por vida. En el período de las exacerbaciones, en la primavera y en el otoño.


La presión arterial habitual de una mujer suele mantenerse durante su embarazo; no tiene por qué aumentar. Es más, hacia la mitad del embarazo acostumbra a darse una ligera disminución, que más adelante se recupera. Sin embargo, hay una diferencia: en el embarazo, la presión arterial puede verse influida por los estados emocionales porque se vuelve más sensible a la acción de las hormonas. Por ejemplo, es más fácil que ocurra un desmayo (un síncope vasovagal). También es más fácil tener presiones arteriales demasiado altas o demasiado bajas por motivos meramente emocionales, además de por la acción de la placenta, que tiene la capacidad de regular la tensión de la mujer embarazada en función de las necesidades del bebé.
Incluye una amplia variedad de frutas y verduras ricas en potasio a tu dieta. Los científicos generalmente coinciden en que el potasio es un complemento vital para cualquier dieta diseñada para bajar la presión arterial. Fuentes buenas de potasio incluyen guisantes, bananas, papas, tomates, jugo de naranja, frijoles(alubias,habichuelas, porotos) rojos, melón, melón dulce y pasas.
Los analgésicos comunes (llamados antinflamatorios no esteroides, AINE) pueden aumentar la presión arterial al inhibir la producción de sal en los riñones. Esto incluye las pastillas de venta libre como Ipren, Ibumetin, Ibuprofeno, Dicoflenaco y Naproxeno, además de los medicamentos que se dan con prescripción como Celebra. Los analgésicos con la sustancia activa paracetamol son mejores para la presión arterial.

Bajo los nuevos lineamientos  de la Asociación Americana del Corazón, que clasifica las lecturas de presión sanguínea sobre 130/80 mmHg como altas, casi la mitad de los adultos en los Estados Unidos viven con presión sanguínea alta (hipertensión). La condición puede llevar a complicaciones que amenacen la vida si no se atienden. Si te han diagnosticado con hipertensión, entonces es probable que estés trabajando con tu doctor y tomando medicamentos para regular tu presión sanguínea. También puedes manejar la presión sanguínea con los siguientes ajustes a tu estilo de vida. En otras palabras, puedes reducir la presión sanguínea sin medicamentos.

Muchas gracias por participar. En nuestro blog podrás encontrar otros artículos relacionados con la hipertensión y cómo el estrés y la ansiedad influyen directamente en este trastorno. Asimismo en nuestras redes sociales puedes encontrar continuamente consejos y pautas útiles que te pueden ayudar a mejorar tus hábitos y con ellos tu calidad de vida. En nuestro centro aplicamos protocolos específicos de control de estrés que eliminan o reducen la sintomatología asociada y que te permiten recuperar el control. Si necesitas nuestra ayuda, estaremos encantados de atenderte. Puedes pedir tu cita gratuita en el 91 770 58 85 o si estás interesada en sesiones online solicítanos información en info@nascia.com
Para el control de la presión arterial a parte de seguir estos consejos que pone también he reducido bastante la sal. En la farmacia también me dieron un producto que se llama Omega-3 que va bien en ese sentido, según me dijeron. Además también va bien par ala visión y tener la mente vital. Creo que la marca se llama Máyla. Enhorabuena por el blog.
Es bastante habitual que en el embarazo, especialmente en las primeras fases, se produzca una bajada general de la tensión, por lo que tu caso no es preocupante. Dado que los remedios más habituales para subir la tensión no son aplicables en el embarazo (tomar un café o una copa), intenta evitar los lugares muy concurridos y calurosos, las situaciones que te puedan agobiar, así como determinadas posturas como levantarse de manera muy brusca, cambiar de posición muy rápido, etc.
Gracias por comentar. Es complicado emitir recomendaciones concretas por este medio, por lo que nuestra recomendación es que pidáis vuestra cita gratuita y sin compromiso en el 91 770 58 85 para acudir a cualquiera de nuestros centros, en los que nuestros profesionales cualificados podrán atenderos suficientemente sin compromiso alguno por vuestra parte.
Gracias por contactar con nosotros y participar en nuestro Blog. Deberías acudir a tu médico para hacerte un chequeo rutinario y controlarte tu tensión. Por nuestra parte, estaremos encantados de poder ayudarte. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones. Contamos con 3 Centros en Madrid y uno en Jaén.

En principio no debes preocuparte, aunque no comentas tus síntomas…hay muchas razones que pueden causar una tensión elevada y especialmente si has tenido momentos estresantes o ansiedad es probable que haya afectado. Simplemente observa en los próximos días tu evolución, pero sin obsesionarte, y si ves que estando tranquilo y no estresado no estás mejor entonces consulta a tu médico y él podrá hacerte una evaluación más completa en su caso.
Una vida sin estrés es prácticamente imposible de conseguir. Independientemente de si estamos en casa o en el trabajo, lo único que podemos hacer al respecto es evadirnos de las fuentes de estrés en la medida de lo posible. Todos los expertos en salud coinciden en que si no dedicamos nada de tiempo para nosotros mismos y nos damos un respiro, aumentamos el riesgo de padecer diferentes problemas de salud conectados con la hipertensión.
Hacer actividad física de manera regular, durante al menos 30 o 60 minutos la mayoría de días de la semana, puede reducir la presión arterial en 4 a 9 milímetros de mercurio (mm Hg), y no hace falta esperar mucho para ver la diferencia. Si todavía no empieza a hacer ejercicio, piense en que puede reducir su presión arterial en apenas unas semanas si aumenta la cantidad de actividad que realiza.
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