Buenas tardes, por favor necesito un consejo, los medicos dicen que no tengo nada, pero se me ponen las manos y la cara moradas y me sube la tension cuando camino, cuando me ducho, hasta cuando como normalmente. Estoy muy bien de peso, no bebo, no fumo, no tengo otros vicios y ninguna otra enfermedad. Lo que me asusta es que con apenas 37 años no puedo llevar una vida normal, no puedo hacer ninguna clase de esfuerzo, enseguida se me sube la tension, varias veces me salio mucha sangre por la nariz, menos mal, asi me tranquilize un poquito. Ya no se que hacer… Gracias.
Gracias por participar. Nuestra primera recomendación es que acudas al médico para realizarte un estudio sobre tu tensión. El estrés puede provocarte esas alteraciones. Asimismo, te invitamos a que nos visites en nuestros Centros. Llama al 917705885. La primera visita es completamente gratuita. Podremos conocerte y examinar tu caso con detenimiento.

La sal es el mayor enemigo de la presión arterial, por lo que debe controlarse la cantidad que se consume. Las recomendaciones más actuales sugieren no superar los 5 g de sal diarios en el caso de los adultos. Esta cantidad incluye la sal añadida y la que contienen los alimentos de forma natural, por lo que, además de controlar la sal que se añade, es útil leer las etiquetas de los alimentos para comprobar cuánta sal contienen.
Gracias por contactar y participar en nuestro blog. Nuestro primer consejo es que acudas a tu médico ya que en las subidas o bajadas de tensión pueden influir múltiples factores. Estaremos encantados de poder ayudarte. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones.

Estaremos encantados de poder ayudar a que te relajes y no necesites consumir ni tabaco ni otras sustancias perjudiciales para tu salud. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones. Estamos en Madrid y Jaén.
Allicin es un aceite esencial de ajo. Sus componentes interactúan con los glóbulos rojos (eritrocitos). Como resultado de esta interacción, el sulfuro de hidrógeno se forma en dosis microscópicas, que relaja las paredes de los vasos sanguíneos. Como consecuencia de ello, facilita el flujo de sangre a través de los vasos, la presión sanguínea es reducida, la carga cardiaca disminuye, y los órganos vitales reciben más oxígeno.
Si tu presión arterial está en un nivel límite poco saludable, consumir una taza de arándanos azules al día podría ayudar a reducirla. En un estudio del 2015 entre mujeres en edades de 45 a 65 años en las etapas iniciales de hipertensión, la mitad de ellas consumió 22 gramos de arándanos azules liofilizados en polvo (el equivalente a una taza de arándanos frescos) al día durante ocho semanas, mientras que la otra mitad consumió un polvo de aspecto idéntico que no contenía nada de arándanos. Después de ocho semanas, la presión arterial sistólica (el número de arriba) del grupo que consumió arándanos había bajado 5 mmHg, mientras que las lecturas para el grupo del placebo permanecieron iguales. 
Prueba con la respiración controlada. Las técnicas de respiración, tales como la respiración diafragmática, puede ayudar a calmar el cuerpo y la mente, y calmar el estrés. Además, al usar el diafragma (el músculo ubicado en la base de los pulmones) harás que tu respiración sea más potente y reducirá el esfuerzo de los demás músculos del cuello y del pecho.[7]
Cuando te miden la presión arterial, los sanitarios obtienen dos cifras: la presión durante el latido (sistólica o máxima) y la presión entre latido y latido (diastólica o mínima). Así, la hipertensión arterial es la presión excesiva dentro de las arterias, cuando la sistólica es mayor de 140 mmHg (milímetros de mercurio) o la diastólica mayor de 90.
Según la Asociación Americana del Embarazo, la hipertensión afecta aproximadamente del 6 al 8 % de las embarazadas. Si tu presión arterial excede los 140 mm Hg de presión sistólica (el número más alto) o 90 mm Hg de presión diastólica (el número más bajo), entonces sufres de presión arterial alta, o hipertensión. Algunos factores de riesgo de la hipertensión relacionado al embarazo son el sobrepeso, haber tenido hipertensión antes del embarazo, embarazo múltiple, alguna enfermedad crónica o una dieta deficiente (dietas con un alto consumo de sal y grasas). Como la hipertensión lleva a complicaciones (bebés de bajo peso, problemas renales, nacimientos prematuros y preeclampsia), debes tomar los pasos para bajar la presión arterial alta durante el embarazo.[1]
La clave para aumentar la salud del corazón y la disminución de la presión arterial es encontrar el equilibrio de sodio y potasio. En términos generales, se necesita menos sodio y más potasio. Trate de reducir tu consumo de sodio a menos de 1.500 miligramos por día y concéntrate en consumir más alimentos ricos en potasio como las batatas, espinacas, setas, las patatas, el pomelo, las pasas, la melaza y otros alimentos.

Tenéis que licuar el limón entero con todo, la cáscara y el perejil. Toma un un vaso en ayunas. El perejil y el limón son diuréticos naturales, que son sustancias que nos ayudan a eliminar los líquidos retenidos que muchas veces son causantes de la presión alta. Otra manera de poder beneficiarse del limón es exprimiendo el zumo de limón en una taza de agua un poco caliente o tibia y tomarla en ayunas.


Si es posible, evita usar betabloqueantes para tratar la presión arterial (como pueden ser las pastillas Atenolol, Metropol o Seloken). Son menos efectivos y causan más efectos secundarios (como disminución de la potencia, fatiga y ganancia de peso). Estos medicamentos pueden, sin embargo, funcionar en el caso de enfermedades cardíacas (como una angina).
Una presión arterial alta puede aumentar el riesgo de padecer problemas de salud tales como  ictus, infartos de miocardio y similares. A pesar de que la mayoría de personas confían en los medicamentos para regular su presión arterial, existen muchos factores que contribuyen a sufrir presión arterial alta que podemos tratar de mejorar como pueden ser la dieta, el estilo de vida o el peso
- En cualquier caso, cuando aparecen trastornos, como dolor de cabeza, molestias visuales ("moscas voladoras"), zumbidos, dolor en la boca del estómago, reducción de la diuresis y edema o hinchazón, junto con un considerable aumento de peso, es preciso informar al médico inmediatamente, ya que podría tratarse de preeclampsia, caracterizada, además de por la tensión alta, por la presencia de proteínas en la orina.
La tensión alta en el embarazo es un problema que afecta a muchas mujeres que están a punto de ser madres. Ello no quiere decir que la mujer tuviera una mala presión arterial antes de quedarse embarazada, sino que dicha condición viene dada por el propio embarazo, aunque las mujeres que ya tenían previamente la presión arterial alta o con antecedentes familiares, sí que presentan más probabilidades de desarrollarla en esta etapa.

La presión arterial aumenta y disminuye un poco durante el día, pero los médicos pueden determinar observando lecturas en un período de tiempo, si su presión arterial promedio es más alta de lo normal. La presión arterial normal es de menos de 120/80. Esto significa que la fuerza de la sangre es de 120 cuando su corazón late y de 80 cuando su corazón está entre los latidos.
Una de las razones para visitar al médico regularmente es hacerse chequeos de la presión arterial. Los chequeos rutinarios de la presión arterial ayudarán a identificar una elevación temprana de la presión arterial aun si usted se siente bien. Si hay indicación de que la presión arterial está alta en dos o más chequeos, el médico puede pedirle que se mida la presión arterial en casa a diferentes horas del día. Si la presión se mantiene alta, incluso cuando usted está relajado, el médico podría sugerirle ejercicios, cambios en su dieta y, muy probablemente, medicamentos.
Sufrir alteraciones en la tensión puede llegar a generar numerosos problemas, algunos de ellos graves. Los episodios de crisis pueden tener consecuencias como infartos y daños cerebrales, causando daños a órganos vitales (el corazón, los riñones o el cerebro), por lo tanto, es de vital importancia hacer caso de los especialistas y llevar un control exhaustivo para minimizar los riesgos.
El control en el hogar puede ayudarte a controlar tu presión arterial, asegurarte de que funcionen tus cambios en el estilo de vida y alertarlos a ti y a tu médico de posibles complicaciones para la salud. Los monitores de presión arterial se encuentran disponibles para el público sin ningún tipo de receta. Habla con tu médico sobre el control en el hogar antes de comenzar.
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