Una mujer puede atravesar diferentes casos de hipertensión en el embarazo. Una hipertensión crónica –desde antes de la concepción y hasta 3 meses posparto–, una hipertensión gestacional, cuando la presión aumenta luego de las 20 semanas de embarazo, y suele irse luego del parto, y preeclampsia, un cuadro muy serio que implica presión alta y proteína en la orina de la mamá y que conlleva grandes riesgos para madre e hijo. 
El corazón transporta la sangre a todas las partes del cuerpo a través de ciertos vasos llamados arterias. La presión arterial es la fuerza de la sangre que empuja adelante a través del cuerpo y contra las paredes de las arterias. Entre mayor es la presión arterial, mayor es el riesgo de sufrir un derrame cerebral, un infarto, una insuficiencia cardíaca, una insuficiencia renal o la muerte.
Utiliza la mayor cantidad posible de ajo en tus alimentos: Es un gran sustituto de los medicamentos e incluso muchos doctores lo recomiendan a sus pacientes, ya que se ha comprobado que ayuda a la buena circulación de la sangre. Es cierto que tiene un sabor que para muchos no es agradable, pero si con su uso estaremos más sanos vale la pena incorporarlo a nuestra dieta, te recomiendo que siempre que puedas lo consumas crudo, lo puedes hacer en trozos pequeños y tomarlo como tomarías una pastilla, no es necesario que lo mastiques, ya que sentirás más su desagradable sabor.
Gracias por participar en nuestro Blog. Lo que te recomendamos en primer lugar es que asistas a tu médico y le traslades tus síntomas. Haces una vida muy sana y debes averiguar por qué tienes la tensión tal alta y esos dolores de cabeza. Puede que tengas un momento de elevado, estrés. Nuestra primera cita es siempre gratuita y sin compromiso, por lo que puedes llamar en cualquier momento al 91 770 58 85 y reservar tu hora. De ese modo, podremos enseñarte bien nuestras técnicas y metodología y todo lo que hacemos, y asimismo conocer más en profundidad tu caso y poder ofrecerte las mejores soluciones. Contamos con 3 Centros en Madrid y uno en Jaén.
Los principales suplementos de eficacia comprobada para reducir la presión arterial son la coenzima Q10, el aceite de pescado (u omega 3), el ajo, la curcumica (de la cúrcuma), el jengibre, la pimienta de cayena, el aceite de oliva, los frutos secos, la cimicífuga, el majuelo, el magnesio y el cromo. Pregúntale al doctor si dichos productos son seguros para ti.
La raíces de valeriana contienen excelentes propiedades calmantes y relajantes que ayudan a mejorar la circulación sanguínea. Además de esto, por ser muy calmante y actuar directamente en el neurotransmisor GABA, la valeriana puede ser utilizada especialmente en personas que tienen crisis de ansiedad frecuentes, las cuales pueden causar aumento de la presión arterial. 

Hola yo tengo 30+2 semanas, y hace dos semanas me comenzó a subir la tensión , que también tiene que ver con envejecimiento de placenta, como en mi primer embarazo, mi primera hija tiene 7 años y nació en la semana 34 tenía hipertensión y la placenta envejecida desde la semana 24 afortunadamente me le maduraron los pulmones en la semana 28 y en la 34 nació perfecta, claro nunca tuve hipertensión grave no se me subió a más de 14 o 15, hoy mi niña goza de excelente salud, mientras estén medicadas y monitoreadas por el médico todo saldrá bien. Yo ahorita en la semana 32 le maduraran los pulmones al bebé y bueno todo saldrá bien.
Los analgésicos comunes (llamados antinflamatorios no esteroides, AINE) pueden aumentar la presión arterial al inhibir la producción de sal en los riñones. Esto incluye las pastillas de venta libre como Ipren, Ibumetin, Ibuprofeno, Dicoflenaco y Naproxeno, además de los medicamentos que se dan con prescripción como Celebra. Los analgésicos con la sustancia activa paracetamol son mejores para la presión arterial.
Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
×