Gracias por participar. El mejor consejo que te podemos dar desde la distancia es que consultes a tu médico para que pueda realizar un seguimiento adecuado de las circunstancias de tu madre. Asimismo, el cambio de hábitos y seguir los consejos que puedes encontrar en nuestros posts y redes sociales pueden ayudarle a complementar el tratamiento que el profesional médico deba prescribirle.
Al prestar atención a tu presión arterial y la frecuencia cardíaca harás una especie de seguimiento de tu salud y podrás determinar si una comida, un fármaco o una situación en particular te hacen aumentar o reducir los niveles. Los médicos aconsejan a los pacientes llevar una especie de cuaderno o libreta con las mediciones hechas a diario o cada varios días para poder detectar alguna anomalía o problema cardíaco 

Además, y aunque no se ha demostrado su efecto como preventivos de la hipertensión, hay algunos micronutrientes que tienen efecto beneficioso sobre la presión arterial, ayudando a mantenerla dentro de los límites saludables. El magnesio, el ácido fólico y antioxidantes como las vitaminas C y E, están dentro de este grupo de compuestos, y también el pescado, por su contenido en ácidos grasos saludables, y el ajo, presentan esta propiedad.
La presión arterial habitual de una mujer suele mantenerse durante su embarazo; no tiene por qué aumentar. Es más, hacia la mitad del embarazo acostumbra a darse una ligera disminución, que más adelante se recupera. Sin embargo, hay una diferencia: en el embarazo, la presión arterial puede verse influida por los estados emocionales porque se vuelve más sensible a la acción de las hormonas. Por ejemplo, es más fácil que ocurra un desmayo (un síncope vasovagal). También es más fácil tener presiones arteriales demasiado altas o demasiado bajas por motivos meramente emocionales, además de por la acción de la placenta, que tiene la capacidad de regular la tensión de la mujer embarazada en función de las necesidades del bebé.
Si su presión arterial es menos de 90/60, usted sufre de presión arterial baja, o hipotensión. Puede sentirse desfallecido, débil, mareado o incluso como que va a desmayarse. La presión arterial baja puede ser causada por no beber suficientes líquidos (deshidratación), pérdida de sangre, algunos trastornos médicos o demasiada cantidad de medicamento.
Según la Asociación Americana del Embarazo, la hipertensión afecta aproximadamente del 6 al 8 % de las embarazadas. Si tu presión arterial excede los 140 mm Hg de presión sistólica (el número más alto) o 90 mm Hg de presión diastólica (el número más bajo), entonces sufres de presión arterial alta, o hipertensión. Algunos factores de riesgo de la hipertensión relacionado al embarazo son el sobrepeso, haber tenido hipertensión antes del embarazo, embarazo múltiple, alguna enfermedad crónica o una dieta deficiente (dietas con un alto consumo de sal y grasas). Como la hipertensión lleva a complicaciones (bebés de bajo peso, problemas renales, nacimientos prematuros y preeclampsia), debes tomar los pasos para bajar la presión arterial alta durante el embarazo.[1]
Buenos días doctor. Tengo 52 años y he presentado de manera esporádica 3 episodios de alta tensión, con intervalos de un año, aproximadamente, se me refleja con in intenso dolor de cabeza que me llevan a la clinica y encuentran que tengo la tensión elevada, me atienden la urgencia dándome captopril para estabilizar la tensión. Que podría causarme esta subida de tensión. Por ello la médica anoche me dijo que yo sufro de tensión, pues no era normal que esta se subiera, sin padecer de tensión. Me mando inclusive a tomar captopril de 50 mg diaria. Eso puede ser cierto. ? Gracias
Practicar deporte es clave. El ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. Al moverte, aunque sea andar de manera moderada, los vasos sanguíneos se ensanchan y mejora la frecuencia cardíaca. Se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Ponte en forma sin pisar el gimnasio siguiendo estas rutinas.
La sal provoca retención de líquidos, que aumenta el volumen de sangre y, por tanto, la presión arterial. La Sociedad Española de Cardiología (SEC) la considera una droga por los daños que provoca y por lo adictiva que es. La OMS recomienda un consumo inferior a cinco gramos al día, si no quieres pasarte sazona las comidas con especias, como el orégano o el romero, y aléjate de los alimentos procesados, ya que muchos de ellos, aunque parezcan dulces, contienen grandes cantidades de sal.
La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes arteriales. Cuando el médico mide la presión arterial, el resultado se registra con dos números. El primer número, llamado presión arterial sistólica, es la presión causada cuando el corazón se contrae y empuja la sangre hacia afuera. El segundo número, llamado presión arterial diastólica, es la presión que ocurre cuando el corazón se relaja y se llena de sangre. El resultado de la medición de la presión arterial usualmente se expresa colocando el número de la presión arterial sistólica sobre el número de la presión arterial diastólica, por ejemplo, 138/72. La presión arterial normal para adultos se define como una presión sistólica de menos de 120 y una presión diastólica de menos de 80. Esto se indica como 120/80.
El control en el hogar puede ayudarte a controlar tu presión arterial, asegurarte de que funcionen tus cambios en el estilo de vida y alertarlos a ti y a tu médico de posibles complicaciones para la salud. Los monitores de presión arterial se encuentran disponibles para el público sin ningún tipo de receta. Habla con tu médico sobre el control en el hogar antes de comenzar.
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