Tu proveedor de atención médica podría sugerirte inducir el trabajo de parto antes de la fecha de parto prevista para evitar complicaciones. El momento de la inducción se determinará en función de cuán bien controlada esté la presión arterial, si tienes una lesión orgánica terminal y si tu bebé tiene complicaciones, como restricción del crecimiento intrauterino debido a la hipertensión.

Habría que hacer un seguimiento continuado de tus niveles de tensión para saber exactamente el patrón y así poder definir bien en qué y cómo te afecta. El estrés está asociado a la subida de la tensión, si bien existen otros elementos que deberían ser valorados por tu médico, por lo que sí te recomiendo que te hagas una revisión y en cualquier caso siempre te vendrá bien seguir un programa de control de estrés.

Es la que aparece por primera vez en la segunda mitad de un embarazo. Lo importante en este tipo de hipertensión es estar seguros de que no se trata de preeclampsia. Por ello, si se detecta hipertensión pasadas las veinte semanas de gestación, es importante realizar una revisión médica que incluya pruebas de orina. Saber que no tienes preeclampsia es el motivo de que se te tome la presión en todas las consultas de la segunda mitad del embarazo: se debe hacer una vez al mes.


La diferencia calculada entre la presión sistólica y diastólica también es de interés. Si la diferencia es grande (p. ej. 170/85), puede ser señal de tener las arterias endurecidas, a menudo provocado por una enfermedad cardíaca. Esto significa que los vasos sanguíneos no se pueden dilatar lo suficiente cuando el corazón envía una pulsación, y obliga a que la presión arterial aumente (las paredes no pueden expandirse, así que la presión aumenta cuando el corazón bombea sangre).
Los principales suplementos de eficacia comprobada para reducir la presión arterial son la coenzima Q10, el aceite de pescado (u omega 3), el ajo, la curcumica (de la cúrcuma), el jengibre, la pimienta de cayena, el aceite de oliva, los frutos secos, la cimicífuga, el majuelo, el magnesio y el cromo. Pregúntale al doctor si dichos productos son seguros para ti.
Mami les comparto mi testimonio hoy día a luz a mi bb yo tenía hipotiroidismo y presión alta me inducieron el parto pero como no Dios te me hicieron una desafía para la gracia de Dios todo está vien todo mi embarazo fue tratado con medicina muchas cosas escuchaba malas que no que le se da lo al bb tomé aspirina betalol.lebotroxina .Y nada de eso causó daño en mi bb no lean cosa negativas confíen en Dios todo lo sabe y recuerden al que todo le es posible Dios los vendiga y vengan sus bebés

La presión arterial generalmente aumenta a medida que el peso también lo hace. Perder apenas 10 libras (4,5 kilogramos) puede servir para reducir la presión arterial. De manera general, mientras más peso se pierde, más desciende la presión arterial. Perder peso también potencializa la acción de los medicamentos antihipertensivos. Usted y el médico pueden conjuntamente determinar el peso objetivo suyo y la mejor manera de alcanzarlo.
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