La presión arterial alta es un problema de salud frecuente hoy en día. Casi una tercera parte de los adultos en Estados Unidos tienen la presión arterial alta; ¿quizás tú o alguien de tu familia la sufran? La presión arterial alta no es necesariamente algo que pueda sentirse, pero aumenta el riesgo de enfermedades graves como embolias y ataques al corazón.


La preeclampsia es una hipertensión arterial que aparece en la segunda mitad del embarazo. Va acompañada de presencia de proteínas en la orina y, a veces, una rápida hinchazón generalizada (en una semana se puede ganar medio kilo o más). Si se mantiene como preeclampsia leve, no pasa nada, no necesita tratamiento médico. Sin embargo, ante la posibilidad de que se agrave, un buen diagnóstico requiere el ingreso hospitalario de la mujer para seguir su evolución durante los primeros días y vigilar en todo momento que no se agrave. Esta vigilancia estrecha consiste en analíticas de sangre y orina (para saber que no es grave para la madre) y ecografías Doppler (para saber que no es grave para el bebé).
Si los síntomas empeoran, o si el bebé no está creciendo lo suficiente, o si ya tienes 37 semanas de gestación, es posible que te induzcan el parto o te hagan una cesárea (dependiendo de la situación) a pesar de que el bebé sea prematuro. Si no es necesario que el bebé nazca de inmediato, probablemente permanezcas en el hospital para que tú y él puedan ser vigilados de cerca y así tu hijito tenga más tiempo para madurar.
Todos sabemos que el ejercicio es básico para estar sanos pero no todo el mundo sabe que es fundamental para bajar la tensión sin necesidad de tomar pastillas. De hecho, se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Y también la previene, ya que practicar ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. 
Lleva un registro de tus niveles de sodio. En los Estados Unidos, la dieta de muchas personas incluye hasta 5000 mg (5 g) de sodio al día, lo que los profesionales de la salud consideran demasiado perjudicial para el organismo. Aunque por lo general no debes y no puedes eliminar el sodio por completo, es esencial tratar de consumir menos de 2 g (2000 mg) al día. Para lograrlo, lleva un registro de tu consumo diario de sal o sodio, y evita al máximo el consumo de sodio.[4]
Para el control de la presión arterial a parte de seguir estos consejos que pone también he reducido bastante la sal. En la farmacia también me dieron un producto que se llama Omega-3 que va bien en ese sentido, según me dijeron. Además también va bien par ala visión y tener la mente vital. Creo que la marca se llama Máyla. Enhorabuena por el blog.
Siempre que las medidas se hayan hecho de forma correcta, con un medidor de presión arterial certificado, obtendrás unos resultados tan precisos como los que obtendrías en una clínica médica. De hecho, en Suecia una investigación mostró que en los consultorios médicos a veces se toma la presión arterial de forma inadecuada, con el paciente tumbado; así que quizá incluso estés obteniendo resultados más precisos en casa.

Las consultas regularles con el médico también son claves para controlar tu presión arterial. Si tu presión arterial está bien controlada, consulta al médico respecto de con qué frecuencia debes controlarla. El médico puede sugerir controlarla diariamente o con menor frecuencia. Si cambias tus medicamentos u otros tratamientos, el médico puede recomendarte que controles tu presión arterial dos semanas después de los cambios de tratamiento y una semana antes de tu próximo turno.
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