Un estudio de 2013 publicado en el American Journal of Obstetrics and Gynecology informa que el aumento de peso gestacional es un factor de riesgo para los trastornos hipertensivos durante el embarazo. De hecho, el aumento de peso en el embarazo temprano puede ser un objetivo potencial para las intervenciones dirigidas a reducir el riesgo de hipertensión.
Hola un saludo cordial para ustedes, muy buen post. lo encontre precisamente porque estaba buscando como aminorar la ansiedad y la depresion ya que estoy comenzando a padecer de Tension Alta, siempre llego a cifras de 140/90 excepto hoy que la diastolica me llego a 100 y creo que es por la ansiedad tambien gracias a Dios no me a subido mas de alli 140/100 escribo esto porque e notado, que cuando tengo dichas cifras de presion alta es cuando estoy ansiosa o nerviosa o triste, desde que me empezo el malestar casi siempre estoy asi. y cuando me distraigo o me calmo. se me normaliza la presion. mi medico me mando dieta y ejercicios porque al parecer tengo los valores altos. pero me gustaria saber como puedo manterme relajada y no pensar tanto en que se me sube la presion. creo que ese estado esta influyendo mucho en mi cuadro hipertensivo. que hago? gracias de antemano. espero su pronta respuesta
doc buenas tardes tengo aproximadamente 2 meses que me salio la precion en 146/80 fui al doc y me receto loxzartan de 50mg le comento que padesco de ansiedad nervios y muy hipocondriaco me la estuve checando toda la semana variaba entre 120/80 hasta 140/80 pero ayer 11 de abril del 2016 me sentia mas nervioso de lo normal encuanto me puso la cosa en el brazo me empezo alatir el Corazon fuerte de los nervios y se me disparo como nunca 170/100 me asuste mucho y estos dias e andado con dolor de cabeza que me recomienda gracias

Llame a mi Psiquiatras y me comento que me tomara una pastilla de Lozam, a lo cual procedí hacer y poco a poco fue normalizando mi presión, ya que cada vez que la toma subía y subía hasta llegar a 181/100, y después de unos pocos minutos fue bajando 160/99, 150/100, hasta llegar a 120/80, cabe mencionar que no me se acelero mucho el corazón pues al tomar la presión si a lo mucho andaba en 110 o 115
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Después del parto, el doctor vigilará tu presión sanguínea y observará si hay signos de empeoramiento de la hipertensión y de la preeclampsia. (Dile de inmediato si notas síntomas de preeclampsia, tanto si estás en el hospital como en casa.) Probablemente tu presión regrese a niveles normales en una semana más o menos, una vez que hayas tenido al bebé.
Cuando te miden la presión arterial, los sanitarios obtienen dos cifras: la presión durante el latido (sistólica o máxima) y la presión entre latido y latido (diastólica o mínima). Así, la hipertensión arterial es la presión excesiva dentro de las arterias, cuando la sistólica es mayor de 140 mmHg (milímetros de mercurio) o la diastólica mayor de 90.
Quitar la sal es casi lo primero que suele recomendar el médico. Sin embargo, solo 2 de cada 10 personas son sensibles a la sal y pueden llegar a mejorar con esta medida. Estudios recientes recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio más que reducir drásticamente la sal. Los más ricos son frutas (plátano, chirimoya) y verduras (acelgas, espinacas, coles). Otros serían los lácteos, las legumbres, las setas (champiñón) y los frutos secos.
“Existen múltiples evidencias clínicas que demuestran que cuanto más alta es la presión arterial, mayor es la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. De igual modo, todos los expertos coinciden en que mantener las cifras de presión por debajo de los valores mencionados reduce de forma significativa el riesgo de complicaciones”, expone Enrique Rodilla Sala, profesor de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y responsable de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Sagunto (Valencia).

La diferencia calculada entre la presión sistólica y diastólica también es de interés. Si la diferencia es grande (p. ej. 170/85), puede ser señal de tener las arterias endurecidas, a menudo provocado por una enfermedad cardíaca. Esto significa que los vasos sanguíneos no se pueden dilatar lo suficiente cuando el corazón envía una pulsación, y obliga a que la presión arterial aumente (las paredes no pueden expandirse, así que la presión aumenta cuando el corazón bombea sangre).

Vamos a ver exactamente por qué suele venir de la mano la tensión alta y embarazo, cuáles son los síntomas que nos ayudan a detectarla desde el principio, y lo más importante: como controlar la tensión alta en la mujer embarazada para evitar todo riesgo en el futuro bebé y en la propia madre, desde los mejores alimentos para bajar la tensión arterial, como los cuidados médicos que se precisan para bajarla.


“Es importante recordarles a todos los profesionales de la salud que debemos armarnos con todas las herramientas del arsenal”, dijo. “Eso incluye medicamentos y procedimientos, por supuesto, pero realmente necesitamos aprender más sobre medicina de estilo de vida, y muchas de esas brechas que se crean durante nuestro entrenamiento, realmente necesitamos pasar tiempo llenando para que tengamos las herramientas disponibles para tratar enfermedades”. mejor, y más barato, para el caso “.

Hola doc, es un placer saludarlo. Yo quisiera saber si padezco de presión arterial, mi mamá padesio y murió por problemas del corazón , se dice que le di paro. Yo estoy terriblemente preocupada porque ultimamente muy seguido sufro de fatiga siento que mi corazón palpita más de lo normal y me falta la respiración. Le agradecería mucho si pudiera contestar mi interrogante. Gracias.
Si usted tiene hipertensión crónica, su profesional de la salud le medirá su presión arterial y revisará su orina en cada visita prenatal. Quizás tenga que chequearse la presión en su casa también. Su profesional podrá realizar pruebas como el ultrasonido y el monitor cardíaco fetal para comprobar el crecimiento y la salud de su bebé. También verificará si hay señales de preeclampsia.
El médico que esté siguiendo el tratamiento de tu marido es el adecuado para aconsejarte nen cuanto a la parte relacionada con medicamentos, pruebas de evaluación, etc. Nosotros aplicamos con éxito protocolos concretos diseñados para reducir la tensión, siempre previa evaluación exhaustiva y basándonos tanto en la relación que la hipertensión suele tener con estados excesivos de estrés como en las características personales del cliente. No dudes en contactar si necesitas acudir a nuestros tratamientos, y en cualquier caso síguenos en redes sociales (Facebook, Twitter) y a través de nuestro blog para seguir recibiendo consejos útiles de mejora de tu salud y bienestar.
Sin embargo, una de cada cuatro mujeres con hipertensión gestacional desarrollan preeclampsia durante el embarazo o parto, o poco después de dar a luz. Tus posibilidades de tener preeclampsia son del cincuenta por ciento si desarrollas hipertensión gestacional antes de las 30 semanas. Tener hipertensión gestacional también supone más riesgo de tener otra serie de complicaciones del embarazo, incluyendo retardo del crecimiento uterino, nacimiento prematuro, placenta abrupta o un bebé que puede nacer sin vida. Debido a estos riesgos, tu doctor te vigilará, así como a tu bebé, muy de cerca.
La gravedad no radica en la presión alta en sí misma sino en las alteraciones que pueden estar detrás. En concreto, la hipertensión puede ser la primera manifestación de un trastorno peligroso llamado preeclampsia, que puede dañar tanto a la madre como al bebé. Por ello, cuando aparece hipertensión es necesario hacer un estudio y un seguimiento, ya que en algunos casos es necesario terminar el embarazo mediante la inducción del parto o una cesárea. Obviamente, es vital que los médicos tengan presentes las características de los diferentes tipos de hipertensión.

No tome más cantidad del medicamento para la presión arterial que la recetada por el médico. No deje de tomar el medicamento a menos que el médico le diga que deje de tomarlo. No se salte un día ni tome solamente media píldora. Recuerde reabastecer su medicamento antes que se le acaben las píldoras. Si no tiene suficiente dinero para pagar por sus medicamentos, hable con el médico o farmacéutico.
La presión arterial se mide con dos números: el número superior (primero) es la presión cuando el corazón se contrae y el número inferior (segundo) es la presión cuando el corazón se relaja. La presión arterial sana es 119/79. La presión arterial alta sucede cuando el número superior es 140 o más o cuando el número inferior es 90 o más. Su presión arterial puede subir o bajar durante el día.
Es la hipertensión que ya existía antes de la gestación. Si tienes hipertensión en la primera mitad del embarazo, probablemente se trata de hipertensión crónica. Muchas veces coincide con obesidad, edad elevada, estrés, diabetes u otros trastornos. Si eres hipertensa y te quedas embarazada, debes seguir con tu presión arterial controlada mediante medicación. Si alguno de los medicamentos que tomabas antes del embarazo era un inhibidor de la enzima conversora de angiotensina o bloqueante de la angiotensina, o atenolol, sería bueno que hubieras cambiado a otro antihipertensivo. Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), los medicamentos preferidos en el embarazo son alfa-metildopa, labetalol, hidralacina o nifedipino. Cualquier mujer hipertensa que busque un embarazo tiene que visitar a su médico.

El nivel de la presión sanguínea es uno de los indicadores más importantes del estado de salud en el embarazo y, sin embargo, no se controla lo suficiente. La presión arterial durante el embarazo debería controlarse con frecuencia, incluso cuando no se han tenido problemas con anterioridad. Los cambios físicos relacionados con esta etapa pueden alterar los valores de la presión sin previo aviso, lo que puede llegar a provocar complicaciones serias. En el fondo, es sencillo: sólo hay que comprobar la tensión de forma regular.
Un estudio realizado en 2016 por la Universidad McMaster encontró que, contrariamente al pensamiento popular, las dietas bajas en sal pueden no ser beneficiosas y en realidad pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y la muerte en comparación con el consumo promedio de sal. La investigación sugiere que las únicas personas que necesitan preocuparse por la reducción de sodio en su dieta son aquellos con hipertensión que tienen un alto consumo de sal.
Antes de empezar a tomarse la tensión en casa consulte con el médico respecto al control de la presión arterial de esta forma. Si su presión arterial no está bien controlada, o si sufre otras enfermedades, probablemente deba acudir todos los meses al médico para revisar el tratamiento y realizar los ajustes necesarios. Si su presión arterial está bajo control, probablemente deba acudir al médico solamente cada 6 o 12 meses, dependiendo de las demás afecciones que padezca.
Cuando la hipertensión está ligada al embarazo, ésta suele aparecer a partir de las 28 semanas de embarazo, aunque puede hacerlo antes, y, generalmente, cuanto antes lo haga, más grave suele ser. En aproximadamente un 2-5% de los embarazos, además de hipertensión, las mamás tendrán preeclampsia, y, aunque en la mayor parte de los casos la pre-eclampsia, controlada de cerca, no es grave, en algunos puede serlo, tanto para la madre como para el bebé. Aunque no se conoce a ciencia cierta el origen de la preeclampsia, parece que el sobrepeso es un factor a tener en cuenta, así como la ganancia elevada de peso durante el mismo, por lo que conviene cuidar minuciosamente la dieta.
El médico valorará si es pertinente tomar antihipertensivos; la hipertensión puede ser un mecanismo de compensación para que no falte sangre a la placenta. Por ello, solo en algunos casos se debe tratar con medicación (bajar la presión en una preclampsia leve no ha demostrado mejorar la enfermedad y puede disminuir el flujo sanguíneo a la placenta y el bebé).
El alcohol puede ser bueno y al mismo tiempo malo para tu salud. Si bebes alcohol solo con moderación, generalmente una bebida por día para las mujeres o dos por día para los hombres, puedes reducir potencialmente tu presión arterial en aproximadamente 4 mm Hg. Una bebida equivale a 12 onzas (355 mililitros) de cerveza, 5 onzas (148 mililitros) de vino y 1.5 onzas (44 mililitros) de licor con una graduación alcohólica del 40 %.
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