Si tu presión arterial está en un nivel límite poco saludable, consumir una taza de arándanos azules al día podría ayudar a reducirla. En un estudio del 2015 entre mujeres en edades de 45 a 65 años en las etapas iniciales de hipertensión, la mitad de ellas consumió 22 gramos de arándanos azules liofilizados en polvo (el equivalente a una taza de arándanos frescos) al día durante ocho semanas, mientras que la otra mitad consumió un polvo de aspecto idéntico que no contenía nada de arándanos. Después de ocho semanas, la presión arterial sistólica (el número de arriba) del grupo que consumió arándanos había bajado 5 mmHg, mientras que las lecturas para el grupo del placebo permanecieron iguales. 

Gracias por participar. La tensión alta es siempre peligrosa, por lo que te recomendamos seguir en todo momento las prescripciones de tu médico y ante cualquier duda acudir de nuevo al especialista, ya que por este medio no es conveniente ni profesional estudiar tu caso sin tener una evaluación completa. Recuerda que la hipertensión es en muchos casos consecuencia de unos hábitos poco saludables que podemos sin duda mejorar, pero insistimos en que es tu médico el que debe aconsejarte sobre la mediación en función del control que se haga de tu caso concreto. Nosotros pertenecemos a la Sociedad Española de Hipertensión y con nuestras técnicas ayudamos a rebajar el estrés y por tanto en muchas ocasiones a conseguir nivelar los niveles de tensión, pero siempre de manera controlada y supervisada por los profesionales adecuados.


Por otra parte, para bajar la tensión arterial también es imprescindible reducir el consumo de estimulantes. Dentro de este grupo entrar el tabaco, el alcohol o las drogas. Es decir, todas las recomendaciones redundan en un mismo sentido. Evitar las sustancias perjudiciales e incidir en una alimentación baja en sal y grasa y rica en frutas, verduras y pescado.
Una mujer puede atravesar diferentes casos de hipertensión en el embarazo. Una hipertensión crónica –desde antes de la concepción y hasta 3 meses posparto–, una hipertensión gestacional, cuando la presión aumenta luego de las 20 semanas de embarazo, y suele irse luego del parto, y preeclampsia, un cuadro muy serio que implica presión alta y proteína en la orina de la mamá y que conlleva grandes riesgos para madre e hijo. 
Una vida sin estrés es prácticamente imposible de conseguir. Independientemente de si estamos en casa o en el trabajo, lo único que podemos hacer al respecto es evadirnos de las fuentes de estrés en la medida de lo posible. Todos los expertos en salud coinciden en que si no dedicamos nada de tiempo para nosotros mismos y nos damos un respiro, aumentamos el riesgo de padecer diferentes problemas de salud conectados con la hipertensión.
La presión arterial generalmente aumenta a medida que el peso también lo hace. Perder apenas 10 libras (4,5 kilogramos) puede servir para reducir la presión arterial. De manera general, mientras más peso se pierde, más desciende la presión arterial. Perder peso también potencializa la acción de los medicamentos antihipertensivos. Usted y el médico pueden conjuntamente determinar el peso objetivo suyo y la mejor manera de alcanzarlo.
Practicar deporte es clave. El ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. Al moverte, aunque sea andar de manera moderada, los vasos sanguíneos se ensanchan y mejora la frecuencia cardíaca. Se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Ponte en forma sin pisar el gimnasio siguiendo estas rutinas.
Utiliza la mayor cantidad posible de ajo en tus alimentos: Es un gran sustituto de los medicamentos e incluso muchos doctores lo recomiendan a sus pacientes, ya que se ha comprobado que ayuda a la buena circulación de la sangre. Es cierto que tiene un sabor que para muchos no es agradable, pero si con su uso estaremos más sanos vale la pena incorporarlo a nuestra dieta, te recomiendo que siempre que puedas lo consumas crudo, lo puedes hacer en trozos pequeños y tomarlo como tomarías una pastilla, no es necesario que lo mastiques, ya que sentirás más su desagradable sabor.
pues yo sufro de presión alta, la ultima vez que fue con mi doctora me dio una dieta muy fea :c estricta sin sal y yo compre una sal saludable BIO creo que así se llama la Sal de la vida y tiene 50% menos de sodio que la sal normal yo creo que eso puede ayudar mucho, porque la verdad no me veo comiendo sin sal u.u si tengo voluntad pero no tanta :c saludos :). Y muy buenos todos los consejos. <3
La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes arteriales. Cuando el médico mide la presión arterial, el resultado se registra con dos números. El primer número, llamado presión arterial sistólica, es la presión causada cuando el corazón se contrae y empuja la sangre hacia afuera. El segundo número, llamado presión arterial diastólica, es la presión que ocurre cuando el corazón se relaja y se llena de sangre. El resultado de la medición de la presión arterial usualmente se expresa colocando el número de la presión arterial sistólica sobre el número de la presión arterial diastólica, por ejemplo, 138/72. La presión arterial normal para adultos se define como una presión sistólica de menos de 120 y una presión diastólica de menos de 80. Esto se indica como 120/80.
Normalmente, la presión arterial suele bajar durante la primera mitad del embarazo, volviendo a la normalidad o subiendo ligeramente en la segunda mitad del embarazo, más cercano al parto. Por esto, si la embarazada nota que tiene la presión alta, principalmente después de las 20 semanas de embarazo, debe acudir al obstetra inmediatamente para ser evaluada. 
Tu cuerpo necesita calcio, magnesio y potasio para regular sus niveles de presión arterial. El vinagre de sidra de manzana contiene cada uno de estos nutrientes en cantidades relativamente potentes, por lo que sirve como un remedio eficaz para el problema. Trata de beber 2 cucharadas de vinagre de sidra de manzana diluido en 8 onzas de agua todos los días para lograr los mejores resultados.
Mucha de la sal que ingerimos viene de la comida rápida, comidas preparadas, pan y gaseosas: cosas que debemos evitar al seguir una dieta baja en carbohidratos. Esto reducirá la ingesta de sal de forma automática. Además, los efectos hormonales de la dieta baja en carbohidratos y alta en grasas pueden hacer que sea más fácil para el cuerpo deshacerse del exceso de sal a través de la orina; esto explica la ligera disminución de la presión arterial.
Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.
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