Tómese sus medicinas y vigile su presión arterial. Tómese regularmente los medicamentos que le receten y no deje de hacerlo, a menos que sea por recomendación de su prestador de servicios de salud. La hipertensión tiende a empeorar con la edad y uno no puede saber si su presión arterial está alta sólo por cómo se siente, así que vaya con su prestador de servicios de salud para que le tome la presión periódicamente.  Quizás también quiera comprar un tensiómetro casero, que puede encontrar en muchas farmacias, para medir su presión arterial con más frecuencia.  Su prestador de servicios de salud o su farmacéutico pueden ayudarle a escoger el dispositivo adecuado.  Muchas farmacias también tienen aparatos para medir la presión que pueden usarse en la tienda.
El peso es un factor que puede hacer que nuestra presión arterial aumente. Si sobrepasas el peso estipulado como saludable según tu índice de masa corporal, inmediatamente te conviertes en un candidato con posibilidades de sufrir hipertensión. Es por esto que siempre es una buena idea conocer cuál es nuestro índice de masa corporal para conocer en qué medida nuestro peso debe preocuparnos.
Al prestar atención a tu presión arterial y la frecuencia cardíaca harás una especie de seguimiento de tu salud y podrás determinar si una comida, un fármaco o una situación en particular te hacen aumentar o reducir los niveles. Los médicos aconsejan a los pacientes llevar una especie de cuaderno o libreta con las mediciones hechas a diario o cada varios días para poder detectar alguna anomalía o problema cardíaco

Al realizar ejercicio de manera regular, unos 30 minutos la mayoría de días de la semana, conseguirás reducir su tensión entre 4 y 9 milímetros de mercurio (mm Hg). Y no hay que esperar mucho para ver la diferencia. Si no has estado activo, incrementando tu nivel de ejercicio reducirás tu tensión en pocas semanas.Si tienes pre-hipertensión – tensión sistólica, con valores entre 120 y 139 o tensión diastólica, con valores entre 80 y 89 – el ejercicio puede evitar que se desarrolle una completa hipertensión. Si ya eres hipertenso, la práctica de ejercicio puede reducir tu hipertensión a valores seguros.
Pickering TG, et al. Recommendations for blood pressure measurement in humans and experimental animals: Part 1: blood pressure measurement in humans: a statement for professionals from the Subcommittee of Professional and Public Education of the American Heart Association Council on High Blood Pressure Research. Hypertension. 2005 Jan;45(1):142-61.
yo deje de fumar hace un mes y medio y de fumarme una caja diaria , deje de fumar 3 dias y empese afumarme 1 un por dia y despues uno cada dos dias y entre en ansiedad y ala semana y mediia fui a ver al doctor y mi presion arterial era de. 130/80 y estaba muy nervioso y estresado me acaba de ir a vivir solo y anduve buscando trabaho y fueron dias estreesantes , ya despues mi presion quedo en 140/80 y hace mes 4 semabas deje de fumar ya nada, estoy tomando propanolol 20mg
Creemos que no se trata tanto de no participar en eventos concretos, sino de llevar un control de tu problema y sobre todo en el día a día intentar adquirir herramientas que te permitan controlar tu estrés, que siempre está muy ligado a la hipertensión. Por lo demás, las rutinas de ejercicio han de ser adecuadas a las circunstancias. Como todo, con precaución y control tienes que ir viendo tú mismo si tu problema se va resolviendo, y aunque el ejercicio con moderación es bueno, tampoco forzar demasiado es aconsejable.
Avena natural: puedes beber un vaso de avena todos los días por las mañanas, recuerda, deberá de ser sin utilizar azúcar, un poquito puede no ser saludable, lo recomendable es que te tomes un vaso de avena antes de los desayunos, la fibra y otros ingredientes que contiene será el aliado para bajar la tensión arterial y también te ayuda a controlar el colesterol, favoreciendo el colesterol bueno en tu cuerpo y haciendo que el malo sea eliminado, dos razones suficientes para que hagas a la avena un alimento preferido de tus desayunos.

Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
Si tus circunstancias te lo permiten, no pierdas ni una hora de sueño. Cuando duermes, tu presión baja ya que el corazón se relaja. Es más, según los investigadores de la Universidad de Chicago (EE. UU.) el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos de lo que se debería, durante cinco años seguidos. Algo similar les sucede a las personas que sufren apnea del sueño, su riesgo de hipertensión aumenta un 30%. 
Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).
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