El corazón transporta la sangre a todas las partes del cuerpo a través de ciertos vasos llamados arterias. La presión arterial es la fuerza de la sangre que empuja adelante a través del cuerpo y contra las paredes de las arterias. Entre mayor es la presión arterial, mayor es el riesgo de sufrir un derrame cerebral, un infarto, una insuficiencia cardíaca, una insuficiencia renal o la muerte.
Investigadores escandinavos realizaron un estudio y encontraron que aquellos pacientes hipertensos que comieron de 1 a 2 plátanos diarios, podían reducir significativamente la cantidad de medicación de la presión arterial alta, y algunos podían llegar a renunciar completamente de los medicamentos pocos meses después de la inclusión de los plátanos en la dieta diaria.
Usted puede tener la presión arterial alta, o hipertensión, y aun así sentirse bien. Eso es debido a que la presión arterial alta a menudo no causa señales de enfermedad que una persona pueda ver o sentir. Pero la presión arterial alta, a veces llamada “el asesino silencioso”, es muy común en las personas mayores y es un problema de salud muy serio. Si la presión arterial alta no se controla por medio de cambios en el estilo de vida y medicamentos, puede provocar derrames cerebrales, enfermedades cardiacas, problemas oculares, insuficiencia renal y otros problemas de salud. La presión arterial alta también puede causar dificultades para respirar cuando una persona hace actividades físicas o ejercicios livianos.

Sufrir alteraciones en la tensión puede llegar a generar numerosos problemas, algunos de ellos graves. Los episodios de crisis pueden tener consecuencias como infartos y daños cerebrales, causando daños a órganos vitales (el corazón, los riñones o el cerebro), por lo tanto, es de vital importancia hacer caso de los especialistas y llevar un control exhaustivo para minimizar los riesgos.
En general, si tienes una alimentación variada, rica en frutas y verduras, y baja en sal, evitarás el riesgo de aumentar tu presión arterial. También se recomienda el deporte y una vida tranquila. Esto te ayudará a reducir este riesgo y también favorecerá muchos otros aspectos de tu salud, así que no dudes en cuidarte para poder prevenir y sentirte mejor.
La sal es la principal causante de la retención del líquido agregando mucha más presión a nuestro organismo. Debemos consumir menos de una cucharadita de sal al día. Ten en cuenta que entre el 35%-40% de la población de España es hipertensa, y buena parte de la culpa la tiene el excesivo consumo de sal que realizamos. Los españoles consumen aproximadamente el doble de la cantidad de sal recomendada, y rara vez apuestan por sales naturales o alternativas, como la sal marina. Es evidente que la sal sirve para aportar nutrientes necesarios para el organismo y que también aporta sabor a las comidas, pero hay que vigilar su consumo e intentar limitarse a los 2 gramos por día que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
De hecho, los 17 de los 17 estudios realizados demuestran que los niveles elevados de ácido úrico provocan hipertensión, por favor lea el artículo donde entreviste al Dr. Richard Johnson, quien fue el principal investigador médico en este ámbito, pero su investigación sobre los peligros para la salud de la fructosa, particularmente sobre como la fructosa causa problemas de salud como presión arterial alta.
La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes arteriales. Cuando el médico mide la presión arterial, el resultado se registra con dos números. El primer número, llamado presión arterial sistólica, es la presión causada cuando el corazón se contrae y empuja la sangre hacia afuera. El segundo número, llamado presión arterial diastólica, es la presión que ocurre cuando el corazón se relaja y se llena de sangre. El resultado de la medición de la presión arterial usualmente se expresa colocando el número de la presión arterial sistólica sobre el número de la presión arterial diastólica, por ejemplo, 138/72. La presión arterial normal para adultos se define como una presión sistólica de menos de 120 y una presión diastólica de menos de 80. Esto se indica como 120/80.
¿Te pasas horas con ruido de fondo? Si cada día estás expuesta a ruido de tráfico, del aparato de aire acondicionado, del ventilador de tu ordenador, etc,, seguro que contribuye a tu estrés. Aunque no seas consciente, el ruido te va calando, te estresa y acaba teniendo efecto en la tensión. Evítalo al máximo y, si es necesario, ponte tapones para dormir.

El azúcar y los carbohidratos refinados están presentes en una gran cantidad de alimentos, especialmente los procesados, como la bollería industrial, y los precocinados, y su consumo excesivo puede provocar diabetes y obesidad, enfermedades que en la mayoría de casos derivan en hipertensión. Cuando tomamos algo que contiene azúcar, ésta pasa al torrente sanguíneo de una manera muy rápida, y a su vez se reduce la cantidad de óxido nítrico, un compuesto que dilata las venas y las arterias, por lo que la presión arterial aumenta.


Aunque ajustes al estilo de vida pueden mejorar seriamente tu salud y bajar tu presión sanguínea, no deberías dejar de tomar tus medicamentos o alterar el horario o dosis sin primero consultar a tu médico. Permanece en contacto con tu doctor y monitorea tu presión sanguínea en casa mientras empiezas una nueva dieta o rutina de ejercicio para mantener tu salud general bajo control.

Lleva un registro de tus niveles de sodio. En los Estados Unidos, la dieta de muchas personas incluye hasta 5000 mg (5 g) de sodio al día, lo que los profesionales de la salud consideran demasiado perjudicial para el organismo. Aunque por lo general no debes y no puedes eliminar el sodio por completo, es esencial tratar de consumir menos de 2 g (2000 mg) al día. Para lograrlo, lleva un registro de tu consumo diario de sal o sodio, y evita al máximo el consumo de sodio.[4]
“Existen múltiples evidencias clínicas que demuestran que cuanto más alta es la presión arterial, mayor es la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. De igual modo, todos los expertos coinciden en que mantener las cifras de presión por debajo de los valores mencionados reduce de forma significativa el riesgo de complicaciones”, expone Enrique Rodilla Sala, profesor de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y responsable de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Sagunto (Valencia).
Puede aparecer HTA por un aumento del volumen sanguíneo, debido a una alteración renal y una mala regulación del sodio, aunque el hígado y el bazo también están implicados en los niveles del volumen de sangre; por mal estado de las arterias o acumulación de calcio en las paredes; o por la alteración de la vasodilatación y la vasoconstricción debida a estrés, estimulantes o mala alimentación.
Reduzca el consumo de sal. A medida que va envejeciendo, el cuerpo y la presión arterial se vuelven más sensibles a la sal (sodio), así que puede ser necesario determinar cuánta sal contiene su dieta. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (por ejemplo, sopas y productos horneados). Una dieta baja en sal, tal como la dieta DASH, puede ayudar a bajar la presión arterial. Hable con el médico sobre cómo consumir menos sal.

El estrés elevado es un mal compañero de la presión arterial y de la salud en general. Cuando nuestro cuerpo está en alerta constante, el corazón está acelerado y los vasos sanguíneos constreñidos. Por eso, hay que tratar de controlarlo y no dejar que los nervios y la ansiedad imperen en nuestra vida. Practicar meditación o respirar de manera consciente puede ayudar en este proceso de relajación porque disminuyen la frecuencia cardiaca y, por tanto, la presión arterial.
Normalice su relación de grasas omega 6 y omega-3. Tanto las grasas omega-3 como las omega-6 son vitales para su salud. Sin embargo, la mayoría de las personas en Estados Unidosestán obteniendo mucha grasa omega-6 proveniente de su alimentación y muy poca omega-3. Consumir grasas omega-3 es una de la mejores maneras de re-sensibilizar sus receptores de insulina si padece de resistencia a la insulina.
Comer sin sal. Casi lo primero que suele recomendar el médico a los pacientes con presión alta es quitarse la sal de las comidas. Sin embargo, solo 2 de cada 10 personas son sensibles a la sal y pueden llegar a mejorar con esta medida. Descubre algunos alimentos con sal oculta... ¡y evítalos! Beneficios del potasio. 
Estudios recientes recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio más que reducir drásticamente la sal. Los más ricos en potasio son frutas (plátano, chirimoya) y verduras (acelgas, espinacas, coles). Otros serían los lácteos, las legumbres, las setas (champiñón) y los frutos secos.
Para imaginártelo, basta que cierres con fuerza tu puño durante 10 segundos. Verás que la presión en algunos puntos de tu mano comienza a ser insoportable. ¿Te imaginas lo que pasa si tus arterias están bajo una presión similar todo el tiempo? Lo que esto puede provocar, entre otras cosas, es una serie de complicaciones para diversos órganos, como el cerebro, el corazón y los riñones, y si lo quieres ver más allá, influye en la manera en que percibes la vida.
Lo ideal es consumir un par de onzas al día. Cuanto más concentrado sea el cacao, mejor. Además, el chocolate negro no solo es muy bueno para mantener el equilibrio de la presión arterial, sino que también es muy útil para reducir el estrés, calmar el dolor y para la recuperación muscular después del ejercicio físico, entre otras cosas. Según los estudios médicos, una persona que consuma unos 7 gramos de chocolate negro al día tiene un 30% menos de posibilidades de tener problemas de corazón, y casi un 50% menos de probabilidades de sufrir un ictus.
El manguito para el brazo tiene que ser del tamaño adecuado. Si tienes la parte superior de los brazos grande y mides la presión arterial con unos manguitos para brazos de tamaño normal, obtendrás valores desproporcionadamente altos, a veces hasta 20 unidades más que tu presión sanguínea real. Es decir, es posible que puedan indicar de forma falsa que tienes una presión arterial elevada.
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
Algunos de estos síntomas pueden ser causados por otras razones, así que si no eres médico, siempre es mejor que acudas al profesional cuanto antes. No obstante, si se trata de una persona con algún antecedente de hipertensión, o bien detectas que todos estos síntomas se dan al mismo tiempo y de manera clara, puedes recurrir a ciertas medidas de seguridad mientras llega el equipo médico.

Esta contracción de los vasos sanguíneos hace que la sangre tenga que viajar a través de los mismos vasos sanguíneos pero que han sufrido una reducción del diámetro, aumentando la presión arterial. Además, el humo del cigarrillo aumenta la retención de sodio, mientras que otras sustancias presentes en los cigarrillos como el cadmio favorecen también la presión arterial.

Los cambios en la dieta generalmente son el primer paso a seguir para bajar la presión arterial. Los efectos pueden ser graduales si no hacemos nada más que equilibrar nuestra dieta, pero si nos concentramos en consumir alimentos conocidos por bajar la presión arterial y acompañamos los cambios en nuestra dieta con actividad y cambios en nuestro estilo de vida, nuestra presión arterial bajará mucho más rápido.


Todos sabemos que el ejercicio es básico para estar sanos pero no todo el mundo sabe que es fundamental para bajar la tensión sin necesidad de tomar pastillas. De hecho, se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Y también la previene, ya que practicar ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. 
Practicar deporte es clave. El ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. Al moverte, aunque sea andar de manera moderada, los vasos sanguíneos se ensanchan y mejora la frecuencia cardíaca. Se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Ponte en forma sin pisar el gimnasio siguiendo estas rutinas.
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