Son muchos los estudios que han analizado el poder del chocolate negro para mejorar la salud. Uno de ellos, publicado este año en la revista Heart, afirma que si tomas cacao de forma moderada, sobre todo negro, reduces el riesgo de fibrilación auricular, provocada por la presión arterial alta. Esto ocurre porque este tipo de chocolate contiene altos niveles de flavonoides, un subgrupo de polifenoles que provocan la dilatación de los vasos sanguíneos, además de ser antioxidantes y antiinflamatorios. 
Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).

Las grasas omega-3 generalmente se encuentran en el aceite de linaza, aceite de nuez y en el aceite de pescado. Siendo este último su mejor fuente. Desafortunadamente, en la actualidad la mayoría de los pescados frescos contienen niveles peligrosamente altos de mercurio. Así que lo mejor que puede hacer es encontrar una fuente de pescado segura, o si esto le resulta muy difícil, opte por un suplemento de aceite de Kril de alta calidad, que ha demostrado ser 48 veces más potente que el aceite de pescado.


Siempre que las medidas se hayan hecho de forma correcta, con un medidor de presión arterial certificado, obtendrás unos resultados tan precisos como los que obtendrías en una clínica médica. De hecho, en Suecia una investigación mostró que en los consultorios médicos a veces se toma la presión arterial de forma inadecuada, con el paciente tumbado; así que quizá incluso estés obteniendo resultados más precisos en casa. 

Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
Además de todos los efectos dañinos que el alcohol produce en la salud, también aumenta directamente la presión arterial. Según creen los expertos, esta sustancia activa en nuestro organismo la producción de adrenalina, que contrae los vasos sanguíneos, haciendo que la presión arterial aumente. Aproximadamente entre el 5% y el 7% de los casos de hipertensión están relacionados con el alcoholismo. Aunque se suele abogar por un consumo moderado, lo mejor es no tomar ni una gota.
Para imaginártelo, basta que cierres con fuerza tu puño durante 10 segundos. Verás que la presión en algunos puntos de tu mano comienza a ser insoportable. ¿Te imaginas lo que pasa si tus arterias están bajo una presión similar todo el tiempo? Lo que esto puede provocar, entre otras cosas, es una serie de complicaciones para diversos órganos, como el cerebro, el corazón y los riñones, y si lo quieres ver más allá, influye en la manera en que percibes la vida.
Una de las razones para visitar al médico regularmente es hacerse chequeos de la presión arterial. Los chequeos rutinarios de la presión arterial ayudarán a identificar una elevación temprana de la presión arterial aun si usted se siente bien. Si hay indicación de que la presión arterial está alta en dos o más chequeos, el médico puede pedirle que se mida la presión arterial en casa a diferentes horas del día. Si la presión se mantiene alta, incluso cuando usted está relajado, el médico podría sugerirle ejercicios, cambios en su dieta y, muy probablemente, medicamentos.
Normalice su relación de grasas omega 6 y omega-3. Tanto las grasas omega-3 como las omega-6 son vitales para su salud. Sin embargo, la mayoría de las personas en Estados Unidosestán obteniendo mucha grasa omega-6 proveniente de su alimentación y muy poca omega-3. Consumir grasas omega-3 es una de la mejores maneras de re-sensibilizar sus receptores de insulina si padece de resistencia a la insulina.
También hay muchas otras maneras de tomar ajo para bajar la tensión. Algunos recomiendan tomarlo en ayunas. otros prefieren hacerlo macerado en aceite. También hay quien prefiere realizar sal de ajo para aliñar las comidas. Incluso, como ya hemos mencionado, se puede preparar un té o una infusión de ajo. Todos estos remedios son muy útiles para bajar la tensión.

La presión arterial alta no controlada es un problema de salud muy grave que puede conducir a enfermedades cardíacas y aumentar el riesgo de derrame cerebral. La buena noticia es que mediante un plan de alimentación saludable, en combinación con el ejercicio y técnicas efectivas para reducir el estrés, las probabilidades de disminuir su presión arterial estarán a su favor.
La presión arterial es la fuerza de su sangre al empujar contra las paredes de sus arterias. Cada vez que su corazón late, bombea sangre hacia las arterias. Su presión arterial es más alta cuando su corazón late, bombeando la sangre. Esto se llama presión sistólica. Cuando su corazón está en reposo, entre latidos, su presión arterial baja. Esto se llama presión diastólica.
El control en el hogar puede ayudarte a controlar tu presión arterial, asegurarte de que funcionen tus cambios en el estilo de vida y alertarlos a ti y a tu médico de posibles complicaciones para la salud. Los monitores de presión arterial se encuentran disponibles para el público sin ningún tipo de receta. Habla con tu médico sobre el control en el hogar antes de comenzar.
La hipertensión arterial (HTA) se define como una presión arterial sistólica (PAS) mayor o igual a 140 mmHg o una presión arterial diastólica (PAD) mayor o igual a 90 mmHg, mientras que cifras de PAS y PAD menores de 130/85 mmHg se consideran valores de presión normales. Entre ambas categorías queda lo que se llama presión arterial normal-alta, con PAS mayor o igual a 135, pero menor a 140 mmHg y PAD mayor o igual a 85 y menor de 90 mmHg.
Llevar una alimentación equilibrada y rica en frutas y verduras es esencial para conseguir bajar la tensión arterial alta. Además de todos los remedios naturales que te hemos comentado hay otra serie de hábitos alimenticios que te pueden servir de mucha ayuda contra la hipertensión. Entre otras cosas, hay que intentar evitar las comidas con altos contenidos en grasa, especialmente aquellas que contienen grasas trans o saturadas. Asimismo, hay que evitar en la medida de lo posible los productos de panadería que incluyan glutamato, del mismo modo que las comidas precocinadas y los alimentados enlatados o envasados. Evita también los pasteles, los caramelos y los refrescos azucarados. Y los más cafeteros, por mucho que les duela, deben reducir su consumo de cafeína si quieren que su tensión arterial disminuya.
Las recientes actualizaciones de las pautas de la Asociación Americana del Corazón y del American College of Cardiology cambiaron la definición de presión arterial alta o hipertensión para la mayoría de las personas. Ahora la presión arterial alta generalmente se define como 130 o más para el primer número, u 80 o más para el segundo número (anteriormente los números eran 140/90). Sin embargo, existen consideraciones importantes para los adultos mayores a la hora de decidir si comenzar un tratamiento para la presión arterial alta, inclusive otras condiciones de salud y la condición física general. Si su presión arterial es superior a 130/80, el médico evaluará su salud para determinar qué tratamiento es necesario para balancear los riesgos y beneficios en su situación particular.
El corazón transporta la sangre a todas las partes del cuerpo a través de ciertos vasos llamados arterias. La presión arterial es la fuerza de la sangre que empuja adelante a través del cuerpo y contra las paredes de las arterias. Entre mayor es la presión arterial, mayor es el riesgo de sufrir un derrame cerebral, un infarto, una insuficiencia cardíaca, una insuficiencia renal o la muerte.
La hipertensión arterial y su tratamiento tienen varios hándicap evidentes, dice Castro. En primer lugar, “la ausencia de síntomas en el inicio de la enfermedad, que impide su diagnóstico y la percepción por parte del paciente. En segundo lugar, la adherencia al tratamiento farmacológico, muchas veces con incumplimientos involuntarios, que hay que empeñarse en evitar. Y por último, la también percepción inadecuada de que los cambios en ‘mi’ estilo de vida son pérdida de calidad de ésta, cosa que es precisamente todo lo contrario cuando se lleva a efecto”.
Bajo los nuevos lineamientos  de la Asociación Americana del Corazón, que clasifica las lecturas de presión sanguínea sobre 130/80 mmHg como altas, casi la mitad de los adultos en los Estados Unidos viven con presión sanguínea alta (hipertensión). La condición puede llevar a complicaciones que amenacen la vida si no se atienden. Si te han diagnosticado con hipertensión, entonces es probable que estés trabajando con tu doctor y tomando medicamentos para regular tu presión sanguínea. También puedes manejar la presión sanguínea con los siguientes ajustes a tu estilo de vida. En otras palabras, puedes reducir la presión sanguínea sin medicamentos.
Si tus circunstancias te lo permiten, no pierdas ni una hora de sueño. Cuando duermes, tu presión baja ya que el corazón se relaja. Es más, según los investigadores de la Universidad de Chicago (EE. UU.) el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos de lo que se debería, durante cinco años seguidos. Algo similar les sucede a las personas que sufren apnea del sueño, su riesgo de hipertensión aumenta un 30%. 
La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes arteriales. Cuando el médico mide la presión arterial, el resultado se registra con dos números. El primer número, llamado presión arterial sistólica, es la presión causada cuando el corazón se contrae y empuja la sangre hacia afuera. El segundo número, llamado presión arterial diastólica, es la presión que ocurre cuando el corazón se relaja y se llena de sangre. El resultado de la medición de la presión arterial usualmente se expresa colocando el número de la presión arterial sistólica sobre el número de la presión arterial diastólica, por ejemplo, 138/72. La presión arterial normal para adultos se define como una presión sistólica de menos de 120 y una presión diastólica de menos de 80. Esto se indica como 120/80.
Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
La hipertensión arterial afecta a mil millones de personas en el mundo y causa cerca de nueve millones de muertes cada año, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A pesar de los serios problemas de salud que puede provocar –es el principal factor de riesgo cardiovascular–, es importante destacar que el control de la presión arterial está en nuestra mano. Por ello, si tu tensión está disparada, y quieres optar por una manera más natural de estabilizar sus niveles, descubre los consejos que te ofrecemos en esta galería y mejora tu salud al tiempo que proteges tu corazón.
Un programa de ejercicios completo, como el programa Peak Fitness, parece ser muy importante para la producción de beneficios a largo plazo en personas con presión arterial alta. Casi todos los programas deberían incorporar ejercicios anaeróbicos o ejercicios de alta intensidad una o tres veces a la semana, ya que estos ejercicios han mostrado ser, incluso, más eficaces que el ejercicio aeróbico para reducir el riesgo de muerte por ataque cardiaco.
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