La hipertensión arterial y su tratamiento tienen varios hándicap evidentes, dice Castro. En primer lugar, “la ausencia de síntomas en el inicio de la enfermedad, que impide su diagnóstico y la percepción por parte del paciente. En segundo lugar, la adherencia al tratamiento farmacológico, muchas veces con incumplimientos involuntarios, que hay que empeñarse en evitar. Y por último, la también percepción inadecuada de que los cambios en ‘mi’ estilo de vida son pérdida de calidad de ésta, cosa que es precisamente todo lo contrario cuando se lleva a efecto”.
Leche materna. Los estudios han demostrado que los bebés que son alimentados con leche materna durante más de 12 meses tienen un riesgo mucho menor de desarrollar hipertensión. Los investigadores creen que los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (los mismos que se encuentran en el pescado graso) en la leche materna proporcionan un efecto protector en los recién nacidos.
Como vemos en la imagen la linea se encuentra desde debajo del lobulo de la oreja hasta la clavicula, esta linea a diferencia de otros metodos chinos no debe ser masajeada o presionada, lo que se debe hacer mas bien es pasar los dedos por esta linea apenas tocando la piel, lo que debemos lograr es un movimiento de apenas rozar la piel con los dedos. Debes hacer este movimiento 10 veces en cada lado del cuello.
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual. 

Hablando de una dieta saludable, hay ciertas cosas que deberían agregarse y eliminarse de tu comida. Evita el sodio, azúcar agregada, carbohidratos refinados y comidas procesadas. Llena tu dieta con frutas frescas, vegetales, proteínas magras y granos enteros que sean ricos en calcio, magnesio y potasio. Saborea una pieza de chocolate oscuro rico en flavonoides para el postre para dilatar los vasos sanguíneos, bajando la presión sanguínea. 

Las recientes actualizaciones de las pautas de la Asociación Americana del Corazón y del American College of Cardiology cambiaron la definición de presión arterial alta o hipertensión para la mayoría de las personas. Ahora la presión arterial alta generalmente se define como 130 o más para el primer número, u 80 o más para el segundo número (anteriormente los números eran 140/90). Sin embargo, existen consideraciones importantes para los adultos mayores a la hora de decidir si comenzar un tratamiento para la presión arterial alta, inclusive otras condiciones de salud y la condición física general. Si su presión arterial es superior a 130/80, el médico evaluará su salud para determinar qué tratamiento es necesario para balancear los riesgos y beneficios en su situación particular.
Puede aparecer HTA por un aumento del volumen sanguíneo, debido a una alteración renal y una mala regulación del sodio, aunque el hígado y el bazo también están implicados en los niveles del volumen de sangre; por mal estado de las arterias o acumulación de calcio en las paredes; o por la alteración de la vasodilatación y la vasoconstricción debida a estrés, estimulantes o mala alimentación.
Siempre es una mejor opción utilizar un método natural para prevenir enfermedades y curarse cuando lo ataca una enfermedad. En el caso de la presión arterial alta, los cambios en el estilo de vida- con un énfasis particular en normalizar sus niveles de insulina--pueden colocarlo en un camino libre de medicamentos, que es un regreso natural a una salud óptima.
Hacer ejercicio regularmente: El ejercicio le puede ayudar a mantener un peso saludable y a bajar la presión arterial. Usted debe tratar de hacer por lo menos dos horas y media de ejercicio aeróbico de intensidad moderada por semana, o ejercicio aeróbico de alta intensidad durante una hora y 15 minutos por semana. El ejercicio aeróbico, como caminar a paso rápido, es cualquier actividad física en el que su corazón late más fuerte y respira más oxígeno de lo habitual

El estrés elevado es un mal compañero de la presión arterial y de la salud en general. Cuando nuestro cuerpo está en alerta constante, el corazón está acelerado y los vasos sanguíneos constreñidos. Por eso, hay que tratar de controlarlo y no dejar que los nervios y la ansiedad imperen en nuestra vida. Practicar meditación o respirar de manera consciente puede ayudar en este proceso de relajación porque disminuyen la frecuencia cardiaca y, por tanto, la presión arterial.
La presión arterial alta, llamada también hipertensión, generalmente no presenta síntomas. Sin embargo puede causar problemas tan serios como un ataque cerebral, fallo cardíaco, ataque al corazón e insuficiencia renal. Si usted no puede controlar su hipertensión mediante hábitos de vida saludables como bajar de peso y reducir el sodio en su dieta, tal vez su médico deba recetarle medicinas.
El estrés elevado es un mal compañero de la presión arterial y de la salud en general. Cuando nuestro cuerpo está en alerta constante, el corazón está acelerado y los vasos sanguíneos constreñidos. Por eso, hay que tratar de controlarlo y no dejar que los nervios y la ansiedad imperen en nuestra vida. Practicar meditación o respirar de manera consciente puede ayudar en este proceso de relajación porque disminuyen la frecuencia cardiaca y, por tanto, la presión arterial.
Tenéis que licuar el limón entero con todo, la cáscara y el perejil. Toma un un vaso en ayunas. El perejil y el limón son diuréticos naturales, que son sustancias que nos ayudan a eliminar los líquidos retenidos que muchas veces son causantes de la presión alta. Otra manera de poder beneficiarse del limón es exprimiendo el zumo de limón en una taza de agua un poco caliente o tibia y tomarla en ayunas.
Idealmente, usted debería obtener su vitamina D a través de la exposición al sol o bien mediante una cama de bronceado segura, sin embargo también puede utilizar suplementos orales de vitamina D3. Por favor NO permita que su médico le dé una “receta” para vitamina D. Eso es vitamina D2, que es sintética, y no tan benéfica como la vitamina D real, que es la vitamina D3 (colecalciferol).
Comer sin sal. Casi lo primero que suele recomendar el médico a los pacientes con presión alta es quitarse la sal de las comidas. Sin embargo, solo 2 de cada 10 personas son sensibles a la sal y pueden llegar a mejorar con esta medida. Descubre algunos alimentos con sal oculta... ¡y evítalos! Beneficios del potasio. 
Estudios recientes recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio más que reducir drásticamente la sal. Los más ricos en potasio son frutas (plátano, chirimoya) y verduras (acelgas, espinacas, coles). Otros serían los lácteos, las legumbres, las setas (champiñón) y los frutos secos.
Son muchos los estudios que han analizado el poder del chocolate negro para mejorar la salud. Uno de ellos, publicado este año en la revista Heart, afirma que si tomas cacao de forma moderada, sobre todo negro, reduces el riesgo de fibrilación auricular, provocada por la presión arterial alta. Esto ocurre porque este tipo de chocolate contiene altos niveles de flavonoides, un subgrupo de polifenoles que provocan la dilatación de los vasos sanguíneos, además de ser antioxidantes y antiinflamatorios.  

Por otra parte, para bajar la tensión arterial también es imprescindible reducir el consumo de estimulantes. Dentro de este grupo entrar el tabaco, el alcohol o las drogas. Es decir, todas las recomendaciones redundan en un mismo sentido. Evitar las sustancias perjudiciales e incidir en una alimentación baja en sal y grasa y rica en frutas, verduras y pescado.

Si concretamos sobre la prevalencia, “la hipertensión arterial en adultos afecta a alrededor del 30 o 45 por ciento de la población. Es más común en edad avanzada (llegando a más del 60 por ciento en personas con más de 60 años). La HTA fue el líder global en contribuir a la muerte súbita con casi 10 millones de muertes en 2015”, puntualiza Antonio Castro Fernández, responsable del Área de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Sevilla y presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC).
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