Leche materna. Los estudios han demostrado que los bebés que son alimentados con leche materna durante más de 12 meses tienen un riesgo mucho menor de desarrollar hipertensión. Los investigadores creen que los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (los mismos que se encuentran en el pescado graso) en la leche materna proporcionan un efecto protector en los recién nacidos.

English: Lower High Blood Pressure Without Using Medication, Français: diminuer son hypertension sans recourir aux médicaments, Italiano: Abbassare la Pressione senza Usare Farmaci, Deutsch: Den Blutdruck ohne Medikamente senken, Português: Diminuir a Pressão Arterial sem Usar Medicamentos, Русский: понизить давление без лекарств, Nederlands: Je bloeddruk verlagen zonder medicijnen, 中文: 在非药物治疗条件下降低高血压, Bahasa Indonesia: Menurunkan Tekanan Darah Tinggi Tanpa Menggunakan Obat, Čeština: Jak snížit krevní tlak bez léků, हिन्दी: दवा का उपयोग किये बिना हाई ब्लडप्रेशर को कम करें, العربية: خفض ضغط الدم المرتفع دون استخدام أدوية, Tiếng Việt: Giảm Cao Huyết Áp Không cần Thuốc, 한국어: 약을 먹지 않고 혈압 낮추는 방법, ไทย: ลดความดันเลือดโดยไม่ต้องกินยา


Pickering TG, et al. Recommendations for blood pressure measurement in humans and experimental animals: Part 1: blood pressure measurement in humans: a statement for professionals from the Subcommittee of Professional and Public Education of the American Heart Association Council on High Blood Pressure Research. Hypertension. 2005 Jan;45(1):142-61.
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Debido a que la presión arterial suele variar algo de un día a otro, se recomienda diagnosticar hipertensión solo si hay valores altos de forma repetida. Si el promedio de cualquiera de los valores (ya sea sistólico o diastólico) es mayor que la norma, se considerará hipertensión. Es decir, se considerará demasiado alto a un promedio de 150/85 o 135/100 en medidas realizadas en varias ocasiones.
Frente a lo anterior, es imprescindible contar con hacks esenciales que nos permitan regular la presión de formas más orgánicas. Es decir, que nos ayuden a sortear la existencia sin tener que acudir a sustancias externas. Estos consejos funcionan mucho mejor si los combinas con una dieta balanceada que no incluya comidas procesadas, harinas refinadas o lácteos, y si evitas a toda costa los cigarrillos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo de potasio de al menos 3510 mg al día para evitar la hipertensión, pues este mineral es capaz de eliminar el sodio y reducir la presión arterial. Para conseguirlo, en tu cesta de la compra no deben faltar frutas como los plátanos o las papayas, tubérculos como las patatas o las verduras de hojas verdes. Tampoco olvides los lácteos como leche o yogur, las legumbres como los frijoles y los guisantes, y frutos secos, especialmente nueces. 
La información proviene del informe Angiotensin-Converting Enzyme Inhibitors (ACEIs), Angiotensin II Receptor Antagonists (ARBs), and Direct Renin Inhibitors for Treating Essential Hypertension: An Update. (Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina [IECA], antagonistas del receptor de la angiotensina II [BRA] e inhibidores directos de la renina para el tratamiento de la hipertensión esencial: actualización). El informe fue producido por el Duke University Evidence-based Practice Center (Centro de Práctica Basada en la Evidencia de la Universidad Duke), con financiamiento de la Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ, por su sigla en inglés). Para obtener una copia del informe o más información sobre la AHRQ y el Effective Health Care Program (Programa sobre la Efectividad de la Atención Médica), visite www.effectivehealthcare.ahrq.gov (disponible sólo en inglés). Se obtuvo información adicional de la página web Medline-Plus®, un servicio de la National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina) y de los National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud) de Estados Unidos. Esta página está disponible en www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/medlineplus.html.
Si bien hay fármacos para regular la presión arterial, existen también remedios naturales que ayudan a prevenir los síntomas de la hipertensión. Pues a menudo un solo fármaco para la presión arterial no es suficiente para controlarla, y los efectos secundarios son regularmente frecuentes en pacientes con esta afección. Por esta razón te compartimos remedios caseros para reducir la presión arterial:
Una de las mejores maneras de bajar la presión arterial por un largo período de tiempo es bajar de peso. La presión aumenta usualmente cuando se aumenta de peso, y perder tan solo 4,5 kilos (10 libras) puede disminuir tu presión arterial significativamente. Se debe llegar a perder peso saludablemente con una dieta sana y con un incremento en los niveles de ejercicio.
Savasana, o la postura del descanso, puede ayudar a reducir el ritmo cardíaco y disminuir significativamente la presión arterial. Simplemente debes acostarte boca arriba, cierra tus ojos y trata de relajar cada músculo de tu cuerpo. Descansa en esta postura durante unos 10-15 minutos y al final te sentirás mucho mejor. Además de hacer que la presión arterial vuelva a la normalidad, también ayudará a equilibrar el sistema nervioso.
Además de todos los efectos dañinos que el alcohol produce en la salud, también aumenta directamente la presión arterial. Según creen los expertos, esta sustancia activa en nuestro organismo la producción de adrenalina, que contrae los vasos sanguíneos, haciendo que la presión arterial aumente. Aproximadamente entre el 5% y el 7% de los casos de hipertensión están relacionados con el alcoholismo. Aunque se suele abogar por un consumo moderado, lo mejor es no tomar ni una gota.
La presión arterial aumenta y disminuye un poco durante el día, pero los médicos pueden determinar observando lecturas en un período de tiempo, si su presión arterial promedio es más alta de lo normal. La presión arterial normal es de menos de 120/80. Esto significa que la fuerza de la sangre es de 120 cuando su corazón late y de 80 cuando su corazón está entre los latidos.
Desde que se inicia una dieta saludable hasta que se puede constatar de forma significativa una pérdida de peso, ha de pasar el tiempo necesario para que los mecanismos fisiológicos en el cuerpo humano que regulan el mantenimiento del peso habitual se adapten al nuevo equilibrio entre ingesta y consumo de calorías. “Este proceso puede durar varias semanas y requiere una dosis de paciencia y constancia que los pacientes no suelen tener, si no se les previene adecuadamente”, explica el profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera.
Los principales suplementos de eficacia comprobada para reducir la presión arterial son la coenzima Q10, el aceite de pescado (u omega 3), el ajo, la curcumica (de la cúrcuma), el jengibre, la pimienta de cayena, el aceite de oliva, los frutos secos, la cimicífuga, el majuelo, el magnesio y el cromo. Pregúntale al doctor si dichos productos son seguros para ti.
Si bien hay fármacos para regular la presión arterial, existen también remedios naturales que ayudan a prevenir los síntomas de la hipertensión. Pues a menudo un solo fármaco para la presión arterial no es suficiente para controlarla, y los efectos secundarios son regularmente frecuentes en pacientes con esta afección. Por esta razón te compartimos remedios caseros para reducir la presión arterial:
La sal es la principal causante de la retención del líquido agregando mucha más presión a nuestro organismo. Debemos consumir menos de una cucharadita de sal al día. Ten en cuenta que entre el 35%-40% de la población de España es hipertensa, y buena parte de la culpa la tiene el excesivo consumo de sal que realizamos. Los españoles consumen aproximadamente el doble de la cantidad de sal recomendada, y rara vez apuestan por sales naturales o alternativas, como la sal marina. Es evidente que la sal sirve para aportar nutrientes necesarios para el organismo y que también aporta sabor a las comidas, pero hay que vigilar su consumo e intentar limitarse a los 2 gramos por día que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Pero ¿qué sucede si ya tenemos problemas de tensión? Por norma general, es más común saber cómo actuar ante una bajada de presión o un desmayo. En este caso hay que tumbar a la persona boca arriba, levantarle las piernas, aliviar las zonas de presión de la ropa para facilitar la respiración y oxigenación y una vez que recupera la consciencia darle azúcar.
La información proviene de un informe que evaluó 110 estudios sobre estos medicamentos. La revisión fue efectuada por un equipo investigador en la Duke University (Universidad de Duke) y financiado por la Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención Médica, AHRQ por su sigla en inglés), organismo de investigación del gobierno federal. Usted puede leer el informe detallado en www.effectivehealthcare.ahrq.gov/acearbhbp.cfm (disponible sólo en inglés).
Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
Si concretamos sobre la prevalencia, “la hipertensión arterial en adultos afecta a alrededor del 30 o 45 por ciento de la población. Es más común en edad avanzada (llegando a más del 60 por ciento en personas con más de 60 años). La HTA fue el líder global en contribuir a la muerte súbita con casi 10 millones de muertes en 2015”, puntualiza Antonio Castro Fernández, responsable del Área de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Sevilla y presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC).
La presión arterial alta no controlada es un problema de salud muy grave que puede conducir a enfermedades cardíacas y aumentar el riesgo de derrame cerebral. La buena noticia es que mediante un plan de alimentación saludable, en combinación con el ejercicio y técnicas efectivas para reducir el estrés, las probabilidades de disminuir su presión arterial estarán a su favor.

Tómese sus medicinas y vigile su presión arterial. Tómese regularmente los medicamentos que le receten y no deje de hacerlo, a menos que sea por recomendación de su prestador de servicios de salud. La hipertensión tiende a empeorar con la edad y uno no puede saber si su presión arterial está alta sólo por cómo se siente, así que vaya con su prestador de servicios de salud para que le tome la presión periódicamente.  Quizás también quiera comprar un tensiómetro casero, que puede encontrar en muchas farmacias, para medir su presión arterial con más frecuencia.  Su prestador de servicios de salud o su farmacéutico pueden ayudarle a escoger el dispositivo adecuado.  Muchas farmacias también tienen aparatos para medir la presión que pueden usarse en la tienda.


El corazón no deja de ser un músculo más, y también debe entrenarse cada día. La Fundación Española del Corazón (FEC) recomienda llevar a cabo ejercicios beneficiosos para la hipertensión, como caminar, correr, montar en bicicleta o nadar, entre media hora y una hora al día, con una frecuencia de tres a cinco días a la semana; así, el corazón se vuelve más fuerte y es capaz de bombear mejor la sangre, haciendo que la presión de las arterias sea menor y la tensión baje.
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
Tómese sus medicinas y vigile su presión arterial. Tómese regularmente los medicamentos que le receten y no deje de hacerlo, a menos que sea por recomendación de su prestador de servicios de salud. La hipertensión tiende a empeorar con la edad y uno no puede saber si su presión arterial está alta sólo por cómo se siente, así que vaya con su prestador de servicios de salud para que le tome la presión periódicamente.  Quizás también quiera comprar un tensiómetro casero, que puede encontrar en muchas farmacias, para medir su presión arterial con más frecuencia.  Su prestador de servicios de salud o su farmacéutico pueden ayudarle a escoger el dispositivo adecuado.  Muchas farmacias también tienen aparatos para medir la presión que pueden usarse en la tienda.
Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
Desde que se inicia una dieta saludable hasta que se puede constatar de forma significativa una pérdida de peso, ha de pasar el tiempo necesario para que los mecanismos fisiológicos en el cuerpo humano que regulan el mantenimiento del peso habitual se adapten al nuevo equilibrio entre ingesta y consumo de calorías. “Este proceso puede durar varias semanas y requiere una dosis de paciencia y constancia que los pacientes no suelen tener, si no se les previene adecuadamente”, explica el profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera.
La presión alta o hipertensión quiere decir que nuestro corazón está trabajando mucho más de la cuenta para poder bombear la sangre. Esto es algo muy peligroso ya que puede provocar un ataque cardíaco, un desorden renal o una trombosis cerebral. Por o tanto, debemos llevar un control sobre nuestra presión arterial. A continuación en Demedicina te mostramos cómo bajar la tensión con remedios naturales.
Por otra parte, para bajar la tensión arterial también es imprescindible reducir el consumo de estimulantes. Dentro de este grupo entrar el tabaco, el alcohol o las drogas. Es decir, todas las recomendaciones redundan en un mismo sentido. Evitar las sustancias perjudiciales e incidir en una alimentación baja en sal y grasa y rica en frutas, verduras y pescado.
La fructosa se descompone en una variedad de productos de desecho que son malos para su cuerpo, uno de ellos es el ácido úrico. El ácido úrico eleva la presión arterial al inhibir el óxido nítrico en los vasos sanguíneos. El óxido nítrico ayuda a que sus vasos mantengan su elasticidad, por lo que la supresión de óxido nítrico conduce a un aumento de la presión arterial.
La presión arterial alta no controlada es un problema de salud muy grave que puede conducir a enfermedades cardíacas y aumentar el riesgo de derrame cerebral. La buena noticia es que mediante un plan de alimentación saludable, en combinación con el ejercicio y técnicas efectivas para reducir el estrés, las probabilidades de disminuir su presión arterial estarán a su favor.
Comer sin sal. Casi lo primero que suele recomendar el médico a los pacientes con presión alta es quitarse la sal de las comidas. Sin embargo, solo 2 de cada 10 personas son sensibles a la sal y pueden llegar a mejorar con esta medida. Descubre algunos alimentos con sal oculta... ¡y evítalos! Beneficios del potasio. 
Estudios recientes recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio más que reducir drásticamente la sal. Los más ricos en potasio son frutas (plátano, chirimoya) y verduras (acelgas, espinacas, coles). Otros serían los lácteos, las legumbres, las setas (champiñón) y los frutos secos. 
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