A día de hoy, “la hipertensión arterial es la enfermedad crónica más frecuente en España, y las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte en países occidentales”, afirma Rodilla. En este grupo de patologías se incluyen la cardiopatía isquémica que subyace al infarto de miocardio, así como las complicaciones cerebrovasculares, como el ictus cerebral y los ataques isquémicos transitorios, sin olvidarnos de enfermedades renales como la insuficiencia renal, así como enfermedades de las arterias periféricas como la claudicación intermitente y, finalmente, patologías de las arterias de la retina.
Mi método preferido es la Técnica de Liberación emocional (EFT), de la cual puede aprender más aquí. Es fácil de aprender, fácil de usar y puede ayudarlo a liberar las emociones negativas. También utiliza la visualización con la calma y respiración tranquila, mientras hace digitoterapia (golpecitos con los dedos) para "reprogramar" los patrones emocionales muy arraigados.
La mejor manera de optimizar su flora intestinal es mediante al consumir alimentos fermentados naturalmente, como el chucrut y otros vegetales fermentados, yogurt, kéfir y natto. Un beneficio adicional de los alimentos fermentados es que algunos de ellos son excelentes fuentes de vitamina K2, que es importante para prevenir la acumulación de placa arterial y enfermedad cardiaca.
La hipertensión arterial afecta a mil millones de personas en el mundo y causa cerca de nueve millones de muertes cada año, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A pesar de los serios problemas de salud que puede provocar –es el principal factor de riesgo cardiovascular–, es importante destacar que el control de la presión arterial está en nuestra mano. Por ello, si tu tensión está disparada, y quieres optar por una manera más natural de estabilizar sus niveles, descubre los consejos que te ofrecemos en esta galería y mejora tu salud al tiempo que proteges tu corazón.
Savasana, o la postura del descanso, puede ayudar a reducir el ritmo cardíaco y disminuir significativamente la presión arterial. Simplemente debes acostarte boca arriba, cierra tus ojos y trata de relajar cada músculo de tu cuerpo. Descansa en esta postura durante unos 10-15 minutos y al final te sentirás mucho mejor. Además de hacer que la presión arterial vuelva a la normalidad, también ayudará a equilibrar el sistema nervioso.

Hacer ejercicio regularmente: El ejercicio le puede ayudar a mantener un peso saludable y a bajar la presión arterial. Usted debe tratar de hacer por lo menos dos horas y media de ejercicio aeróbico de intensidad moderada por semana, o ejercicio aeróbico de alta intensidad durante una hora y 15 minutos por semana. El ejercicio aeróbico, como caminar a paso rápido, es cualquier actividad física en el que su corazón late más fuerte y respira más oxígeno de lo habitual

Puede aparecer HTA por un aumento del volumen sanguíneo, debido a una alteración renal y una mala regulación del sodio, aunque el hígado y el bazo también están implicados en los niveles del volumen de sangre; por mal estado de las arterias o acumulación de calcio en las paredes; o por la alteración de la vasodilatación y la vasoconstricción debida a estrés, estimulantes o mala alimentación.

La raíces de valeriana contienen excelentes propiedades calmantes y relajantes que ayudan a mejorar la circulación sanguínea. Además de esto, por ser muy calmante y actuar directamente en el neurotransmisor GABA, la valeriana puede ser utilizada especialmente en personas que tienen crisis de ansiedad frecuentes, las cuales pueden causar aumento de la presión arterial. 
Son muchos los estudios que han analizado el poder del chocolate negro para mejorar la salud. Uno de ellos, publicado este año en la revista Heart, afirma que si tomas cacao de forma moderada, sobre todo negro, reduces el riesgo de fibrilación auricular, provocada por la presión arterial alta. Esto ocurre porque este tipo de chocolate contiene altos niveles de flavonoides, un subgrupo de polifenoles que provocan la dilatación de los vasos sanguíneos, además de ser antioxidantes y antiinflamatorios. 
“Existen múltiples evidencias clínicas que demuestran que cuanto más alta es la presión arterial, mayor es la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. De igual modo, todos los expertos coinciden en que mantener las cifras de presión por debajo de los valores mencionados reduce de forma significativa el riesgo de complicaciones”, expone Enrique Rodilla Sala, profesor de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y responsable de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Sagunto (Valencia).
Si su presión arterial es menos de 90/60, usted sufre de presión arterial baja, o hipotensión. Puede sentirse desfallecido, débil, mareado o incluso como que va a desmayarse. La presión arterial baja puede ser causada por no beber suficientes líquidos (deshidratación), pérdida de sangre, algunos trastornos médicos o demasiada cantidad de medicamento.
La presión arterial alta no controlada es un problema de salud muy grave que puede conducir a enfermedades cardíacas y aumentar el riesgo de derrame cerebral. La buena noticia es que mediante un plan de alimentación saludable, en combinación con el ejercicio y técnicas efectivas para reducir el estrés, las probabilidades de disminuir su presión arterial estarán a su favor.
Una postura adecuada y una buena temperatura son elementos que ayudarán a la persona hipertensiva a recuperarse en alguna medida. Además, la respiración también tiene un fuerte impacto en la presión arterial: el óxido nítrico abre los vasos sanguíneos y ayuda a reducir la presión arterial. Cuando respiramos de manera lenta y profunda, producimos más óxido nítrico, y además reducimos las hormonas del estrés.
La presión arterial es la fuerza de su sangre al empujar contra las paredes de sus arterias. Cada vez que su corazón late, bombea sangre hacia las arterias. Su presión arterial es más alta cuando su corazón late, bombeando la sangre. Esto se llama presión sistólica. Cuando su corazón está en reposo, entre latidos, su presión arterial baja. Esto se llama presión diastólica.
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