Si concretamos sobre la prevalencia, “la hipertensión arterial en adultos afecta a alrededor del 30 o 45 por ciento de la población. Es más común en edad avanzada (llegando a más del 60 por ciento en personas con más de 60 años). La HTA fue el líder global en contribuir a la muerte súbita con casi 10 millones de muertes en 2015”, puntualiza Antonio Castro Fernández, responsable del Área de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Sevilla y presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC).

Quitar la sal es casi lo primero que suele recomendar el médico. Sin embargo, solo 2 de cada 10 personas son sensibles a la sal y pueden llegar a mejorar con esta medida. Estudios recientes recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio más que reducir drásticamente la sal. Los más ricos son frutas (plátano, chirimoya) y verduras (acelgas, espinacas, coles). Otros serían los lácteos, las legumbres, las setas (champiñón) y los frutos secos.
La sal provoca retención de líquidos, que aumenta el volumen de sangre y, por tanto, la presión arterial. La Sociedad Española de Cardiología (SEC) la considera una droga por los daños que provoca y por lo adictiva que es. La OMS recomienda un consumo inferior a cinco gramos al día, si no quieres pasarte sazona las comidas con especias, como el orégano o el romero, y aléjate de los alimentos procesados, ya que muchos de ellos, aunque parezcan dulces, contienen grandes cantidades de sal.
Por otra parte, para bajar la tensión arterial también es imprescindible reducir el consumo de estimulantes. Dentro de este grupo entrar el tabaco, el alcohol o las drogas. Es decir, todas las recomendaciones redundan en un mismo sentido. Evitar las sustancias perjudiciales e incidir en una alimentación baja en sal y grasa y rica en frutas, verduras y pescado.
Además, sería prudente que la mayoría de las personas también limiten la cantidad de fructosa que obtienen del consumo de frutasa 15 gramos o menos, porque está prácticamente garantizado que consumirá fuentes de fructosa "ocultas" (generalmente, en forma de jarabe de maíz de alta fructosa) de la mayoría de las bebidas y de casi todos los alimentos procesados que come.
Pregúntale a tu doctor si la leche baja en grasa o sin grasa es mejor para ti que la leche entera. La leche entera puede reducir la presión arterial de una mejor manera que la leche baja en grasa o sin grasa, pero también podría haber algunos riesgos. La leche entera contiene ácido palmítico, que, según algunos estudios, puede bloquear las señales internas responsables de relajar los vasos sanguíneos. Como resultado, tus vasos sanguíneos quedan oprimidos y tu presión arterial se mantiene alta.[7]
Frente a lo anterior, es imprescindible contar con hacks esenciales que nos permitan regular la presión de formas más orgánicas. Es decir, que nos ayuden a sortear la existencia sin tener que acudir a sustancias externas. Estos consejos funcionan mucho mejor si los combinas con una dieta balanceada que no incluya comidas procesadas, harinas refinadas o lácteos, y si evitas a toda costa los cigarrillos.
La presión arterial alta no controlada es un problema de salud muy grave que puede conducir a enfermedades cardíacas y aumentar el riesgo de derrame cerebral. La buena noticia es que mediante un plan de alimentación saludable, en combinación con el ejercicio y técnicas efectivas para reducir el estrés, las probabilidades de disminuir su presión arterial estarán a su favor.
La Fundación Española del Corazón (FEC) advierte de que las personas que fuman tienen entre dos y tres veces más riesgo de tener un accidente cardiovascular que los no fumadores, ya que el tabaco favorece la aparición de trombos y fomenta la acumulación de colesterol ‘malo’ y la reducción del colesterol ‘bueno’. Dejar de fumar tiene consecuencias positivas inmediatas para la presión arterial, ya que la salud cardiovascular mejora después de dejar este hábito tan dañino.
Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.
Si su presión arterial es menos de 90/60, usted sufre de presión arterial baja, o hipotensión. Puede sentirse desfallecido, débil, mareado o incluso como que va a desmayarse. La presión arterial baja puede ser causada por no beber suficientes líquidos (deshidratación), pérdida de sangre, algunos trastornos médicos o demasiada cantidad de medicamento.
Llevar una alimentación equilibrada y rica en frutas y verduras es esencial para conseguir bajar la tensión arterial alta. Además de todos los remedios naturales que te hemos comentado hay otra serie de hábitos alimenticios que te pueden servir de mucha ayuda contra la hipertensión. Entre otras cosas, hay que intentar evitar las comidas con altos contenidos en grasa, especialmente aquellas que contienen grasas trans o saturadas. Asimismo, hay que evitar en la medida de lo posible los productos de panadería que incluyan glutamato, del mismo modo que las comidas precocinadas y los alimentados enlatados o envasados. Evita también los pasteles, los caramelos y los refrescos azucarados. Y los más cafeteros, por mucho que les duela, deben reducir su consumo de cafeína si quieren que su tensión arterial disminuya.
Todos sabemos que el ejercicio es básico para estar sanos pero no todo el mundo sabe que es fundamental para bajar la tensión sin necesidad de tomar pastillas. De hecho, se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Y también la previene, ya que practicar ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. 

Pero ¿qué sucede si ya tenemos problemas de tensión? Por norma general, es más común saber cómo actuar ante una bajada de presión o un desmayo. En este caso hay que tumbar a la persona boca arriba, levantarle las piernas, aliviar las zonas de presión de la ropa para facilitar la respiración y oxigenación y una vez que recupera la consciencia darle azúcar.
“A la presión arterial alta a menudo se le conoce como el ‘asesino silencioso’, porque generalmente no presenta síntomas sino hasta que causa algún daño al cuerpo”, señala el Dr. Douglas Throckmorton, M.D., subdirector del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).  Muchos estudios han demostrado que el uso de medicamentos para reducir la presión arterial atenúa ese daño.
Cuando estamos estresados nuestro ritmo cardíaco se acelera, esto es debido a que el organismo libera adrenalina para poder mantenernos en guardia. Practicar técnicas que ayudan a desacelerar como yoga, taichí, pueden ayudarte a canalizar el estrés y a reducir los valores de tu tensión. Son técnicas que han demostrado ampliamente que conducen a relajación.  Aprende a vencer el estrés en solo 5 pasos.

De hecho, los 17 de los 17 estudios realizados demuestran que los niveles elevados de ácido úrico provocan hipertensión, por favor lea el artículo donde entreviste al Dr. Richard Johnson, quien fue el principal investigador médico en este ámbito, pero su investigación sobre los peligros para la salud de la fructosa, particularmente sobre como la fructosa causa problemas de salud como presión arterial alta.


La Fundación Española del Corazón (FEC) advierte de que las personas que fuman tienen entre dos y tres veces más riesgo de tener un accidente cardiovascular que los no fumadores, ya que el tabaco favorece la aparición de trombos y fomenta la acumulación de colesterol ‘malo’ y la reducción del colesterol ‘bueno’. Dejar de fumar tiene consecuencias positivas inmediatas para la presión arterial, ya que la salud cardiovascular mejora después de dejar este hábito tan dañino.
“Existen múltiples evidencias clínicas que demuestran que cuanto más alta es la presión arterial, mayor es la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. De igual modo, todos los expertos coinciden en que mantener las cifras de presión por debajo de los valores mencionados reduce de forma significativa el riesgo de complicaciones”, expone Enrique Rodilla Sala, profesor de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y responsable de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Sagunto (Valencia).
La hipertensión arterial (HTA) se define como una presión arterial sistólica (PAS) mayor o igual a 140 mmHg o una presión arterial diastólica (PAD) mayor o igual a 90 mmHg, mientras que cifras de PAS y PAD menores de 130/85 mmHg se consideran valores de presión normales. Entre ambas categorías queda lo que se llama presión arterial normal-alta, con PAS mayor o igual a 135, pero menor a 140 mmHg y PAD mayor o igual a 85 y menor de 90 mmHg.

Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).
La sal provoca retención de líquidos, que aumenta el volumen de sangre y, por tanto, la presión arterial. La Sociedad Española de Cardiología (SEC) la considera una droga por los daños que provoca y por lo adictiva que es. La OMS recomienda un consumo inferior a cinco gramos al día, si no quieres pasarte sazona las comidas con especias, como el orégano o el romero, y aléjate de los alimentos procesados, ya que muchos de ellos, aunque parezcan dulces, contienen grandes cantidades de sal.
Para imaginártelo, basta que cierres con fuerza tu puño durante 10 segundos. Verás que la presión en algunos puntos de tu mano comienza a ser insoportable. ¿Te imaginas lo que pasa si tus arterias están bajo una presión similar todo el tiempo? Lo que esto puede provocar, entre otras cosas, es una serie de complicaciones para diversos órganos, como el cerebro, el corazón y los riñones, y si lo quieres ver más allá, influye en la manera en que percibes la vida.
Importante: Debe aclararse que La Bioguía no da consejos médicos ni receta el uso de técnicas como forma de tratamiento para problemas físicos o mentales sin el consejo de un médico, sea directa o indirectamente. En el caso de aplicar con ese fin alguna información de este sitio, La Bioguía no asume la responsabilidad de esos actos. La intención del sitio es solamente ofrecer información de naturaleza general para ayudar en la búsqueda de desarrollo y crecimiento personal.

¿Tienes hipertensión o crees que puedes tenerla? Si es así pide cita con tu médico y empieza a medirte de manera constante la presión arterial. Es fundamental el control sistemático y poder hacer un análisis de su evolución. Si bien, lo mejor que puedes hacer es aprender a prevenir dichas subidas y saber cómo bajar la tensión arterial rápidamente en casa si es necesario.
Savasana, o la postura del descanso, puede ayudar a reducir el ritmo cardíaco y disminuir significativamente la presión arterial. Simplemente debes acostarte boca arriba, cierra tus ojos y trata de relajar cada músculo de tu cuerpo. Descansa en esta postura durante unos 10-15 minutos y al final te sentirás mucho mejor. Además de hacer que la presión arterial vuelva a la normalidad, también ayudará a equilibrar el sistema nervioso.
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
Una de las mejores maneras de bajar la presión arterial por un largo período de tiempo es bajar de peso. La presión aumenta usualmente cuando se aumenta de peso, y perder tan solo 4,5 kilos (10 libras) puede disminuir tu presión arterial significativamente. Se debe llegar a perder peso saludablemente con una dieta sana y con un incremento en los niveles de ejercicio.

Hablando de una dieta saludable, hay ciertas cosas que deberían agregarse y eliminarse de tu comida. Evita el sodio, azúcar agregada, carbohidratos refinados y comidas procesadas. Llena tu dieta con frutas frescas, vegetales, proteínas magras y granos enteros que sean ricos en calcio, magnesio y potasio. Saborea una pieza de chocolate oscuro rico en flavonoides para el postre para dilatar los vasos sanguíneos, bajando la presión sanguínea. 

Pero ¿qué sucede si ya tenemos problemas de tensión? Por norma general, es más común saber cómo actuar ante una bajada de presión o un desmayo. En este caso hay que tumbar a la persona boca arriba, levantarle las piernas, aliviar las zonas de presión de la ropa para facilitar la respiración y oxigenación y una vez que recupera la consciencia darle azúcar. 
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