Una presión arterial alta de forma ligera o moderada casi nunca presentará síntomas evidentes (a veces puedes tener un ligero dolor de cabeza). Una presión arterial muy alta puede darte dolores de cabeza intensos, fatiga y nauseas. La presión arterial alta es el resultado de un aumento de líquidos y sal en la sangre, y también de unas paredes de los vasos sanguíneos más gruesas y duras de lo normal. 

Cada cigarrillo que fumas reduce tu presión arterial durante varios minutos después de terminarlo. Dejar de fumar ayuda a que la presión arterial vuelva a la normalidad. Dejar de fumar puede reducir el riesgo de una enfermedad cardíaca y mejorar tu salud en general. Las personas que dejan de fumar pueden vivir más tiempo que aquellas que nunca lo hacen.
Debido a que la presión arterial suele variar algo de un día a otro, se recomienda diagnosticar hipertensión solo si hay valores altos de forma repetida. Si el promedio de cualquiera de los valores (ya sea sistólico o diastólico) es mayor que la norma, se considerará hipertensión. Es decir, se considerará demasiado alto a un promedio de 150/85 o 135/100 en medidas realizadas en varias ocasiones.
Considera una dieta baja en sodio, sal y otros aditivos. Si bien el sodio ayuda a regular los procesos eléctricos en los nervios y los músculos, pero el exceso retiene los líquidos provocando que la sangre tenga mayor volumen –facilitando el desarrollo de la presión alta–. Se debe tomar en cuenta las etiquetas, comprar alimentos sin sal, bajos en sal o sodio y cocinar sin sal; comidas procesadas, preparadas, enlatadas o embotelladas, como las carnes, pepinillos, sopas, tocino, jamón, salchichas, etcétera. Otros productos procesados son los que contienen glutamato monosódico y carbohidratos blancos, tales como mostaza preparada, salsa mexicana, salsa picante, salsa de soya, ketchup, salsa barbicue, panes, bebidas azucaradas, grasas dietéticas, entre otras.
Si usted o alguien que ama tiene complicaciones de presiona arterial alta, entonces por favor revise y comparta la siguiente información. En caso de necesitar más información, también incluyo una lista de artículos sobre suplementos. La hipertensión en realidad es una condición fácil de tratar, pero si se ignora, podría causar daño severo en su salud.
Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
Todos sabemos que el ejercicio es básico para estar sanos pero no todo el mundo sabe que es fundamental para bajar la tensión sin necesidad de tomar pastillas. De hecho, se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Y también la previene, ya que practicar ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. 
Practicar deporte es clave. El ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. Al moverte, aunque sea andar de manera moderada, los vasos sanguíneos se ensanchan y mejora la frecuencia cardíaca. Se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Ponte en forma sin pisar el gimnasio siguiendo estas rutinas.
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