Usted puede tener la presión arterial alta, o hipertensión, y aun así sentirse bien. Eso es debido a que la presión arterial alta a menudo no causa señales de enfermedad que una persona pueda ver o sentir. Pero la presión arterial alta, a veces llamada “el asesino silencioso”, es muy común en las personas mayores y es un problema de salud muy serio. Si la presión arterial alta no se controla por medio de cambios en el estilo de vida y medicamentos, puede provocar derrames cerebrales, enfermedades cardiacas, problemas oculares, insuficiencia renal y otros problemas de salud. La presión arterial alta también puede causar dificultades para respirar cuando una persona hace actividades físicas o ejercicios livianos.
La presión arterial alta es una condición relativamente común que resulta cuando la fuerza de tu sangre contra las arterias es lo suficientemente alta que eventualmente causará problemas cardíacos adicionales. Tu presión arterial está determinada por la cantidad de sangre que tu corazón bombea en comparación con la cantidad de resistencia al flujo sanguíneo en tus arterias.

En las personas mayores, a menudo el primer número (sistólico) es 130 o más alto, pero el segundo número (diastólico) es menos de 80. Este problema se llama hipertensión sistólica aislada, la cual se debe al endurecimiento relacionado con la edad de las arterias principales. Es la forma más común de presión arterial alta en las personas mayores y puede resultar en serios problemas de salud (derrames cerebrales, enfermedades cardiacas, problemas oculares e insuficiencia renal) además de dificultades para respirar cuando una persona hace actividades físicas livianas, mareos cuando se pone de pie muy rápido y caídas. La hipertensión sistólica aislada se trata de la misma manera que la presión arterial alta corriente (130 o más alto para el primer número u 80 o más alto para el segundo número), pero es posible que el tratamiento requiera más de un tipo de medicamento para la presión arterial. Si el médico determina que su presión sistólica está por encima del nivel normal para su edad, pregunte cómo puede bajarla.
La reducción de sodio en su dieta significa más que ir con cuidado con el salero, que aporta solo el 15% del sodio en la dieta estadounidense típica. Observe el sodio en los alimentos procesados, advierte Obarzanek. De ahí es donde proviene la mayor parte del sodio en su dieta, dice ella. Sazone las comidas con especias, hierbas, limón y mezclas de condimentos sin sal.
Los alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3 ayudan a regular los niveles de triglicéridos en sangre y de colesterol, lo que evita que las arterias se obstruyan. Alimentos ricos en Omega 3 son algunos tipos de pescado como el atún, el salmón o el bacalao, pero el marisco, el aceite de oliva y las semillas de lino también son buenas fuentes de este nutriente.
La vitamina D también es esencial para su salud en general. Según un artículo de revisión de hace unos años, la deficiencia de vitamina D puede aumentar su riesgo de hipertensión. Es posible que tomar suplementos de vitamina D pueda ayudar a reducir la presión arterial al interactuar con una variedad de sistemas en el cuerpo. También puedes encontrar vitamina D en muchos alimentos.
En los niveles de presión arterial que son al menos altos de forma moderada (>160/100), como los provocados por enfermedades cardíacas, la medicación puede ser apropiada. Seguir las recomendaciones de estilo de vida anteriores también es buena idea; pueden ayudar a asegurarte de no necesitar tomar más medicamentos de los necesarios para tu tratamiento.
Dependiendo de su condición física cuando comience con un programa de ejercicios, usted necesitará consultar a un profesional de la salud para que pueda ayudarlo a aumentar la intensidad necesaria para reducir los niveles de insulina. Dependiendo de su condición física, cuando se involucra en una actividad de ejercicio, necesitara hablar con médico para que el indique cual es la intensidad para bajar su nivel de insulina.
Practicar deporte es clave. El ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. Al moverte, aunque sea andar de manera moderada, los vasos sanguíneos se ensanchan y mejora la frecuencia cardíaca. Se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Ponte en forma sin pisar el gimnasio siguiendo estas rutinas.
Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
Si tus circunstancias te lo permiten, no pierdas ni una hora de sueño. Cuando duermes, tu presión baja ya que el corazón se relaja. Es más, según los investigadores de la Universidad de Chicago (EE. UU.) el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos de lo que se debería, durante cinco años seguidos. Algo similar les sucede a las personas que sufren apnea del sueño, su riesgo de hipertensión aumenta un 30%. 
La presión arterial alta es una condición relativamente común que resulta cuando la fuerza de tu sangre contra las arterias es lo suficientemente alta que eventualmente causará problemas cardíacos adicionales. Tu presión arterial está determinada por la cantidad de sangre que tu corazón bombea en comparación con la cantidad de resistencia al flujo sanguíneo en tus arterias.
Tu cuerpo necesita calcio, magnesio y potasio para regular sus niveles de presión arterial. El vinagre de sidra de manzana contiene cada uno de estos nutrientes en cantidades relativamente potentes, por lo que sirve como un remedio eficaz para el problema. Trata de beber 2 cucharadas de vinagre de sidra de manzana diluido en 8 onzas de agua todos los días para lograr los mejores resultados.

Los científicos han debatido durante mucho tiempo sobre los efectos de la cafeína en la presión arterial. Algunos estudios no han mostrado ningún efecto, pero uno de DukeUniversity Medical Center descubrió que el consumo de cafeína de 500 mg, aproximadamente 3 tazas de café de 8 onzas, aumentó la presión arterial en 4 mmHg, y ese efecto duró hasta la hora de acostarse.


Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).
Debido a que la presión arterial suele variar algo de un día a otro, se recomienda diagnosticar hipertensión solo si hay valores altos de forma repetida. Si el promedio de cualquiera de los valores (ya sea sistólico o diastólico) es mayor que la norma, se considerará hipertensión. Es decir, se considerará demasiado alto a un promedio de 150/85 o 135/100 en medidas realizadas en varias ocasiones.
El síndrome metabólico es normalmente causado por comer más carbohidratos de los que el cuerpo puede manejar. Esto es así sobre todo con los carbohidratos de alto índice glucémico que se digieren de forma rápida, como la harina blanca y la azúcar pura. Dependiendo de qué tan sensible seas, puedes experimentar los mismos síntomas con carbohidratos más complejos con un índice glucémico más bajo.
Los alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3 ayudan a regular los niveles de triglicéridos en sangre y de colesterol, lo que evita que las arterias se obstruyan. Alimentos ricos en Omega 3 son algunos tipos de pescado como el atún, el salmón o el bacalao, pero el marisco, el aceite de oliva y las semillas de lino también son buenas fuentes de este nutriente.
Pregúntale a tu doctor si la leche baja en grasa o sin grasa es mejor para ti que la leche entera. La leche entera puede reducir la presión arterial de una mejor manera que la leche baja en grasa o sin grasa, pero también podría haber algunos riesgos. La leche entera contiene ácido palmítico, que, según algunos estudios, puede bloquear las señales internas responsables de relajar los vasos sanguíneos. Como resultado, tus vasos sanguíneos quedan oprimidos y tu presión arterial se mantiene alta.[7]

Mantener su consumo de sodio al mínimo puede ser vital para reducir la tensión arterial. En algunas personas, cuando consume demasiado sodio, su cuerpo comienza a retener líquido, lo que provoca un aumento brusco de la presión arterial. La Asociación Americana del Corazón recomienda limitar su ingesta de sodio a entre 1.500 miligramos (mg) y 2.300 mg por día. Eso es un poco más de media cucharadita de sal de mesa.
Debido a esto es importante hacerse chequeos médicos generales, en donde se puede observar el estado de su presión arterial, para que no te agarre de sorpresa. Además de esto, con una buena alimentación y ejercicios, se puede evitar en gran medida sufrir de este mal. Quédate con nosotros para que aprendas un poco más al respecto de este padecimiento.
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