Una de las razones para visitar al médico regularmente es hacerse chequeos de la presión arterial. Los chequeos rutinarios de la presión arterial ayudarán a identificar una elevación temprana de la presión arterial aun si usted se siente bien. Si hay indicación de que la presión arterial está alta en dos o más chequeos, el médico puede pedirle que se mida la presión arterial en casa a diferentes horas del día. Si la presión se mantiene alta, incluso cuando usted está relajado, el médico podría sugerirle ejercicios, cambios en su dieta y, muy probablemente, medicamentos.
Un estudio publicado en la revista Open Heart indica que el azúcar puede ser más nocivo que la sal para la tensión. Y en especial el sirope de maíz (fructosa) que se utiliza en alimentos procesados, zumos industriales y refrescos. Según esta investigación, si el 25% de las calorías de las dieta provienen del azúcar aumenta por tres el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular ya que aumenta sensiblemente la tensión. Aquí te dejamos algunos de los alimentos que tienen más azúcar de lo que crees.
Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.

Si sufrimos hipertensión, el corazón tendrá que hacer el doble de esfuerzo para bombear la sangre; esta presión de más puede dañar los vasos sanguíneos y causar problemas en el músculo cardíaco, así como producir enfermedades cerebrovasculares como los ataques cardíacos. La hipertensión también es un factor de riesgo para producir problemas renales. Por esto es tan importante saber cómo bajar la tensión de forma eficaz.
Mantener su consumo de sodio al mínimo puede ser vital para reducir la tensión arterial. En algunas personas, cuando consume demasiado sodio, su cuerpo comienza a retener líquido, lo que provoca un aumento brusco de la presión arterial. La Asociación Americana del Corazón recomienda limitar su ingesta de sodio a entre 1.500 miligramos (mg) y 2.300 mg por día. Eso es un poco más de media cucharadita de sal de mesa.

Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI, por sus siglas en Ingles), así como la mayoría de los cardiólogos recomiendan lo que se llama la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension), que es un plan de alimentación flexible pero equilibrado que se basa en estudios patrocinados por el NHLBI. El plan se enfoca en consumir verduras, frutas, productos lácteos sin grasa y bajos en grasa, granos enteros, pescado, aves y frijoles y limitar el sodio, dulces, bebidas azucaradas y carnes rojas. Con una dieta que no implica “alimentos especiales” y es relativamente fácil de seguir, puede ayudarte a perder unas cuantas libras, así como reducir tu presión arterial.
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