Todos sabemos que el ejercicio es básico para estar sanos pero no todo el mundo sabe que es fundamental para bajar la tensión sin necesidad de tomar pastillas. De hecho, se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Y también la previene, ya que practicar ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. 
Debido a que la presión arterial suele variar algo de un día a otro, se recomienda diagnosticar hipertensión solo si hay valores altos de forma repetida. Si el promedio de cualquiera de los valores (ya sea sistólico o diastólico) es mayor que la norma, se considerará hipertensión. Es decir, se considerará demasiado alto a un promedio de 150/85 o 135/100 en medidas realizadas en varias ocasiones. 

La reducción de sodio en su dieta significa más que ir con cuidado con el salero, que aporta solo el 15% del sodio en la dieta estadounidense típica. Observe el sodio en los alimentos procesados, advierte Obarzanek. De ahí es donde proviene la mayor parte del sodio en su dieta, dice ella. Sazone las comidas con especias, hierbas, limón y mezclas de condimentos sin sal.
Estudiante de Pedagogía Infantil en la Universidad del Quindío y redactora profesional con más de 7 años de experiencia. Daniela Castro ha trabajado como creadora de contenidos y editora en diferentes páginas web. Ha sido coordinadora y gestora de contenidos en diversos equipos editoriales. Asimismo, cuenta con una amplia experiencia en SEO y marketing digital. 

Los alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3 ayudan a regular los niveles de triglicéridos en sangre y de colesterol, lo que evita que las arterias se obstruyan. Alimentos ricos en Omega 3 son algunos tipos de pescado como el atún, el salmón o el bacalao, pero el marisco, el aceite de oliva y las semillas de lino también son buenas fuentes de este nutriente.
Reduzca el consumo de sal. A medida que va envejeciendo, el cuerpo y la presión arterial se vuelven más sensibles a la sal (sodio), así que puede ser necesario determinar cuánta sal contiene su dieta. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (por ejemplo, sopas y productos horneados). Una dieta baja en sal, tal como la dieta DASH, puede ayudar a bajar la presión arterial. Hable con el médico sobre cómo consumir menos sal.
Debido a que la presión arterial suele variar algo de un día a otro, se recomienda diagnosticar hipertensión solo si hay valores altos de forma repetida. Si el promedio de cualquiera de los valores (ya sea sistólico o diastólico) es mayor que la norma, se considerará hipertensión. Es decir, se considerará demasiado alto a un promedio de 150/85 o 135/100 en medidas realizadas en varias ocasiones.
Hay muchas buenas opciones de medicación. Algunos ejemplos son los inhibidores ECA (enzima convertidora de angiotensina) o bloqueantes A II (bloqueantes de los receptores de la angiotensina II) como Enalapril o Losartán. Si este tipo de medicación no te da el efecto deseado, quizás tengas que añadir otros medicamentos como los llamados antagonistas del calcio (p. ej. Felodipina) o un diurético suave (puede encontrarse una pastilla combinada con Enalapril y Losartán).
La hipertensión es un problema que afecta más a las personas mayores cierto, pero es un error pensar que solo puede darse a partir de determinada edad. La realidad es que también puede padecerla gente joven, aunque sea menos común. La causa de que una parte de la población sea más propensa que otra se debe a que con el paso del tiempo empeora la circulación y nuestras arterias no tienen el mismo rendimiento.

Además de estos pasos, considere si está tomando medicamentos que podrían estar aumentando su presión arterial, como medicamentos para el resfrío, píldoras para adelgazar o medicamentos para el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Si es así, su médico puede recomendar suspender ese medicamento, cambiar los medicamentos o ajustar su dosis.

La clave para aumentar la salud del corazón y la disminución de la presión arterial es encontrar el equilibrio de sodio y potasio. En términos generales, se necesita menos sodio y más potasio. Trate de reducir tu consumo de sodio a menos de 1.500 miligramos por día y concéntrate en consumir más alimentos ricos en potasio como las batatas, espinacas, setas, las patatas, el pomelo, las pasas, la melaza y otros alimentos.
×