A medida que usted envejece, la presión arterial alta, especialmente la hipertensión sistólica aislada, es más común y puede aumentar el riesgo de graves problemas de salud. El tratamiento, especialmente si tiene otros trastornos médicos, requiere una evaluación continua y conversaciones con el médico para lograr el mejor balance entre reducir riesgos y mantener una buena calidad de vida.
Los probióticos del yogur y otros alimentos fermentados (incluso algunos quesos) pueden ayudar a bajar la presión arterial, reportaron investigadores australianos recientemente. La clave es comer alimentos ricos en probióticos a diario. Consumirlos por menos de ocho semanas no redujo la presión arterial, pero por más tiempo, sí representó una caída en la presión sistólica (el número de arriba) en un promedio de 3.6 mm Hg. Al elegir tu yogur diario, cerciórate de que la etiqueta diga "cultivos vivos y activos".
Como lo reportó ABC World News el 16 de septiembre del 2010, un cardiólogo cree que la relación entre el estrés y la hipertensión no se puede negar, aun así no recibe la atención que merece. En respuesta, el Dr. Kennedy desarrolló una técnica para aliviar el estrés que él llama "The 15 minute Heart Cure", que consiste en una serie de respiraciones y técnicas de visualización creativa que pueden hacerse en cualquier parte, en cualquier momento. La técnica se muestra en el video de arriba de ABC World News.
Los alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3 ayudan a regular los niveles de triglicéridos en sangre y de colesterol, lo que evita que las arterias se obstruyan. Alimentos ricos en Omega 3 son algunos tipos de pescado como el atún, el salmón o el bacalao, pero el marisco, el aceite de oliva y las semillas de lino también son buenas fuentes de este nutriente.
Un estudio realizado por la Sociedad Estadounidense de Hipertensión observó que escuchar música relajante o tranquila, por ejemplo música clásica, durante al menos 30 minutos, mientras se realizan respiraciones mejora los valores de hipertensión leve. Así que ya sabes, resérvate 30 minutos al día, pon tu música favorita, inhala, exhala y "abre" tus oídos.

Una presión arterial alta de forma ligera o moderada casi nunca presentará síntomas evidentes (a veces puedes tener un ligero dolor de cabeza). Una presión arterial muy alta puede darte dolores de cabeza intensos, fatiga y nauseas. La presión arterial alta es el resultado de un aumento de líquidos y sal en la sangre, y también de unas paredes de los vasos sanguíneos más gruesas y duras de lo normal.


Si tus circunstancias te lo permiten, no pierdas ni una hora de sueño. Cuando duermes, tu presión baja ya que el corazón se relaja. Es más, según los investigadores de la Universidad de Chicago (EE. UU.) el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos de lo que se debería, durante cinco años seguidos. Algo similar les sucede a las personas que sufren apnea del sueño, su riesgo de hipertensión aumenta un 30%.  

El manguito para el brazo tiene que ser del tamaño adecuado. Si tienes la parte superior de los brazos grande y mides la presión arterial con unos manguitos para brazos de tamaño normal, obtendrás valores desproporcionadamente altos, a veces hasta 20 unidades más que tu presión sanguínea real. Es decir, es posible que puedan indicar de forma falsa que tienes una presión arterial elevada.
Si sufrimos hipertensión, el corazón tendrá que hacer el doble de esfuerzo para bombear la sangre; esta presión de más puede dañar los vasos sanguíneos y causar problemas en el músculo cardíaco, así como producir enfermedades cerebrovasculares como los ataques cardíacos. La hipertensión también es un factor de riesgo para producir problemas renales. Por esto es tan importante saber cómo bajar la tensión de forma eficaz. 
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