También se ha demostrado que el ejercicio, en combinación con un suplemento de L-arginina corrige el funcionamiento anormal de los vasos sanguíneos padecido por personas con insuficiencia cardíaca crónica. Sin embargo, yo vería esto más como un enfoque de medicamentos y no necesariamente como un suplemento que debería utilizar para optimizar su salud en general.
Las recientes actualizaciones de las pautas de la Asociación Americana del Corazón y del American College of Cardiology cambiaron la definición de presión arterial alta o hipertensión para la mayoría de las personas. Ahora la presión arterial alta generalmente se define como 130 o más para el primer número, u 80 o más para el segundo número (anteriormente los números eran 140/90). Sin embargo, existen consideraciones importantes para los adultos mayores a la hora de decidir si comenzar un tratamiento para la presión arterial alta, inclusive otras condiciones de salud y la condición física general. Si su presión arterial es superior a 130/80, el médico evaluará su salud para determinar qué tratamiento es necesario para balancear los riesgos y beneficios en su situación particular. 

Si es posible, evita usar betabloqueantes para tratar la presión arterial (como pueden ser las pastillas Atenolol, Metropol o Seloken). Son menos efectivos y causan más efectos secundarios (como disminución de la potencia, fatiga y ganancia de peso). Estos medicamentos pueden, sin embargo, funcionar en el caso de enfermedades cardíacas (como una angina).
Mantener su consumo de sodio al mínimo puede ser vital para reducir la tensión arterial. En algunas personas, cuando consume demasiado sodio, su cuerpo comienza a retener líquido, lo que provoca un aumento brusco de la presión arterial. La Asociación Americana del Corazón recomienda limitar su ingesta de sodio a entre 1.500 miligramos (mg) y 2.300 mg por día. Eso es un poco más de media cucharadita de sal de mesa.
Una innovadora investigación publicada en la revista Diabetes en 1998 reportó que cerca de dos tercios de las personas en la prueba, quienes eran resistentes a la insulina (RI) también tenían presión arterial alta, y la resistencia a la insulina es causada directamente por una alimentación alta en azúcar y granos, junto con una cantidad insuficiente de ejercicio.

Incluye una amplia variedad de frutas y verduras ricas en potasio a tu dieta. Los científicos generalmente coinciden en que el potasio es un complemento vital para cualquier dieta diseñada para bajar la presión arterial. Fuentes buenas de potasio incluyen guisantes, bananas, papas, tomates, jugo de naranja, frijoles(alubias,habichuelas, porotos) rojos, melón, melón dulce y pasas.

Beber un vaso de vino tinto con su cena está perfectamente bien, incluso podría ofrecer beneficios para la salud del corazón cuando se realiza con moderación. Sin embargo, beber cantidades excesivas de alcohol puede provocar numerosos problemas de salud, incluida la presión arterial alta. El consumo excesivo de alcohol también puede reducir la efectividad de ciertos medicamentos para la hipertensión.
El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI, por sus siglas en Ingles), así como la mayoría de los cardiólogos recomiendan lo que se llama la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension), que es un plan de alimentación flexible pero equilibrado que se basa en estudios patrocinados por el NHLBI. El plan se enfoca en consumir verduras, frutas, productos lácteos sin grasa y bajos en grasa, granos enteros, pescado, aves y frijoles y limitar el sodio, dulces, bebidas azucaradas y carnes rojas. Con una dieta que no implica “alimentos especiales” y es relativamente fácil de seguir, puede ayudarte a perder unas cuantas libras, así como reducir tu presión arterial.
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